Minutos antes de la medianoche del sábado, y tras una jornada donde cayeron unos 100 mm de lluvia en la ciudad, los vecinos de Santa Fe volvieron a ser testigos del descarrilamiento de la formación del tren de cargas. El incidente generó un importante caos y puso una vez más en el centro de la escena la problemática persistente del paso de los vagones por el casco urbano santafesino. La inversión en el mantenimiento de las vías se muestra insuficiente para soportar el recorrido diario de este transporte tan necesario.
El Litoral recorrió la zona durante la mañana del domingo, constatando la presencia de vecinos y trabajadores ferroviarios abocados a resolver el inconveniente. Cinco de los setenta vagones quedaron volcados a la altura de las calles Vélez Sársfield y Gorostiaga, un punto donde la vía divide a la mitad el Barrio Villa Setúbal. Los residentes de este sector densamente poblado observaron atónitos el suceso.
El Circunvalar Santa Fe, una obra clave que permanece paralizada
Este nuevo incidente con el tren de cargas pone en agenda, de manera urgente, la necesidad de finalizar la megaobra del Circunvalar Santa Fe. Este proyecto tiene como objetivo correr la traza ferroviaria a las afueras de la ciudad capital, buscando lograr independencia, mejorar los tiempos de transporte y evitar el caos urbano recurrente. Sin embargo, el Circunvalar Santa Fe quedó frenado con el cambio de gestión en el gobierno nacional y, hasta el momento, no se ha reactivado.
Gestiones provinciales y el nudo del financiamiento
La paralización de las obras públicas nacionales por parte del gobierno de Javier Milei afectó directamente al Circunvalar de Santa Fe. Tal como El Litoral ha publicado en sus crónicas, la búsqueda de una solución al problema ha sido una constante. Por ejemplo, a mediados de 2024, este medio reflejó una reunión del ministro de Desarrollo Productivo de la provincia, Gustavo Puccini, con autoridades nacionales vinculadas al sistema ferroviario, donde la continuidad del circunvalar capitalino fue uno de los temas centrales.
«La continuidad de los trabajos depende de financiamiento externo, de la addenda número 5 del convenio con una firma china que financió parte de los trabajos», señaló el ministro en la publicación de este medio. Sobre esta cuestión, se acordó trabajar de manera conjunta para destrabar la falta de financiamiento y permitir la reanudación de los trabajos, que hoy, al estar paralizados, incluso ocasionan serios problemas de tránsito en un sector de la ruta provincial 70. Antes de su interrupción, la obra había superado el 50% de avance, según los reportes.
Más cercano en el tiempo, la secretaria de Transporte de la provincia, Mónica Alvarado, reconoció en una entrevista con El Litoral que «los trenes están llegando a Timbúes pero no con la intensidad que deberían. Las obras de la circunvalar de Santa Fe están paradas (por decisión del gobierno nacional); hay inversión hecha que viene con financiamiento chino».
Ante la consulta, Alvarado añadió que «estuvimos trabajando con la Administradora de Infraestructura Ferroviaria (Adif), que es de quien depende la continuidad del trabajo. Es un despropósito tener la infraestructura paralizada de una obra que permitiría aumentar las velocidades, la cantidad de trenes pesados, y desactivar una cantidad enorme de pasos a nivel en Santa Fe».
Los beneficios de una obra transformadora para la región
El proyecto Circunvalar Santa Fe consiste en la construcción y renovación de 60,5 kilómetros de vías del Belgrano Cargas. Esta obra permitirá que los trenes de carga rodeen la ciudad en lugar de atravesarla, e incluye un nuevo puente ferroviario sobre el Río Salado, un hito sin precedentes en la región.
Esta megaobra optimizará drásticamente la logística ferroviaria, reduciendo los tiempos de viaje de diez a solo dos horas hacia los puertos de Timbúes. Al triplicar la velocidad actual, superando los 60 kilómetros por hora, el sistema podrá aumentar significativamente las frecuencias diarias. Esta eficiencia operativa representa un ahorro del 80% en tiempo, potenciando la capacidad de transporte total.
Además, el tren evitará 61 pasos a nivel dentro del ejido urbano. Esta modificación estratégica no solo mejora la seguridad vial al reducir drásticamente los siniestros, sino que también elimina la división física de la ciudad, unificando barrios y facilitando la vida diaria. El impacto beneficia directamente a medio millón de vecinos, elevando su calidad de vida.
La culminación del proyecto permitirá reducir los costos logísticos en un 30%, haciendo que la producción del norte argentino sea más competitiva internacionalmente. Al resolver problemas históricos de traslado, la obra fortalecerá las economías regionales.
