Ante la ola de altas temperaturas que atraviesa la ciudad de Santa Fe, Aguas Santafesinas ha vuelto a recordar la importancia de cuidar el recurso hídrico y promover hábitos responsables entre todos los vecinos. Desde la compañía remarcaron que, si bien el sistema opera a plena capacidad para abastecer a la capital provincial, el uso solidario del agua es fundamental para evitar inconvenientes, especialmente en los momentos de mayor demanda en nuestros barrios.
Germán Nessier, vocero de la empresa, explicó que el actual contexto climático obliga a extremar los recaudos y apeló a la conciencia colectiva. «Es importante tener conciencia, todos necesitamos utilizar el agua con múltiples propósitos, desde que nos despertamos hasta que nos acostamos», señaló, haciendo hincapié en que el compromiso no solo depende de la infraestructura, sino también de las conductas cotidianas de cada santafesino.
Nessier detalló que Aguas Santafesinas viene realizando mejoras continuas para responder a la creciente demanda en la ciudad. «Las instalaciones de la empresa funcionan al 100% de su capacidad, en el caso de la planta potabilizadora y de todo el sistema que opera en la ciudad, y se han venido haciendo sucesivas mejoras para estar mejor preparados frente a esta mayor demanda», afirmó. Sin embargo, aclaró que el esfuerzo técnico debe ir acompañado por el compromiso de los usuarios.

«Los usuarios, que si bien son los destinatarios del servicio, también forman parte del sistema, tenemos que ser solidarios en aprovechar en forma responsable el servicio, porque el agua que malgastamos posiblemente redunda en algún inconveniente de servicio a otros vecinos», advirtió. En ese sentido, insistió en priorizar los usos esenciales: la hidratación, la higiene personal y la preparación de alimentos.
Hábitos que hacen la diferencia en el barrio
El vocero de la empresa puso especial énfasis en prácticas habituales que pueden generar un consumo excesivo sin que muchas veces se advierta. «Barrer con agua la vereda es un despropósito», sostuvo, y recomendó hacerlo en seco. «Usar una escoba y, en caso de querer desinfectar, hacerlo con un balde con un desinfectante: con eso cumplimos el mismo propósito», explicó.
Sobre el lavado de vehículos, Nessier fue claro: «No dejar una manguera abierta continuamente, porque no sabemos la cantidad de agua que estamos utilizando y se desperdicia». En su lugar, aconsejó el uso de baldes o dispositivos de corte para regular el caudal. También mencionó acciones dentro del hogar que suelen pasar inadvertidas.
«Cuando nos lavamos los dientes, dejamos el agua abierta; cuando lavamos los platos o la ropa, muchas veces no optimizamos los ciclos», enumeró. En el caso del lavado de ropa, recomendó «no hacerlo con ciclos prolongados y poca carga, sino aprovechar ciclos cortos con la máxima carga posible».
Piletas, pérdidas y el rol clave del medidor
Otro punto central de las recomendaciones estuvo vinculado al uso recreativo del agua durante el verano. Nessier se refirió a los piletines de lona sin sistema de filtrado y explicó que existen formas simples de prolongar la vida útil del agua. «Con solo poner al final del día unas tapitas de lavandina o una pastillita de cloro, se puede mantener el agua durante muchos días», indicó.
Además, sugirió cubrir las piletas en días de mal tiempo para evitar que se ensucien. «Una tela, un mantel o cualquier cobertura sirve para impedir que entren hojas o polvillo y así no tener que cambiar el agua», explicó, y aclaró que se trata de agua destinada únicamente a refrescarse, no al consumo.
El vocero también alertó sobre las pérdidas, incluso las más pequeñas. «Aunque sea minúscula, medida en el tiempo representa un desperdicio importante y también puede generar inconvenientes en la propia edificación», advirtió. En ese marco, destacó la instalación de medidores como una herramienta clave para los vecinos. «Este instrumento permite pagar de acuerdo al consumo efectivo y, además, validar si hay inconvenientes en la instalación interna», señaló. Según explicó, si el medidor marca consumo con todas las canillas cerradas, es una señal clara de pérdida que debe resolverse.
Obras en la planta potabilizadora y una responsabilidad compartida
Finalmente, Nessier informó que la empresa se encuentra en la etapa final de obras en la planta potabilizadora de la ciudad. «Estamos cerrando medidas para reforzar estructuras vitales del proceso de potabilización», concluyó, al tiempo que reiteró la importancia de sostener el uso responsable del agua como una tarea compartida entre el Estado y toda la comunidad santafesina.
