La balanza turística de Argentina registró un notable déficit en el acumulado anual, impulsado por el aumento de viajes de residentes al exterior y la continua disminución de ingresos de visitantes internacionales. Esta situación, que presiona sobre las reservas de divisas del país, se revela en un momento de fuerte controversia entre el INDEC y el gobierno respecto al financiamiento de las estadísticas oficiales del sector.
La balanza turística argentina profundizó su déficit en noviembre
El flujo de turistas argentinos al exterior continuó superando significativamente el ingreso de visitantes internacionales al país durante noviembre, según los datos que reveló el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en su informe de Turismo publicado este martes. Esta tendencia, constante a lo largo del año, se consolidó en el undécimo mes con un saldo negativo en la balanza turística.
En noviembre, arribaron al país 491.400 turistas, mientras que 763.800 residentes argentinos salieron al exterior, lo que generó un déficit mensual de 272.418 personas en la balanza turística. La Estadística de Turismo Internacional (ETI) del INDEC registró una caída interanual del 2,7% en los ingresos de turistas provenientes del exterior. En contraste, las salidas de argentinos experimentaron un incremento del 15,3% en comparación con noviembre del año pasado. Estas cifras proyectan un cierre de año con un marcado déficit en la medición total, lo que ejerce presión sobre la demanda y la consecuente salida de divisas.
Detalles de los flujos de noviembre
El informe del INDEC proporciona un desglose más detallado de los movimientos migratorios con fines turísticos. Dentro del turismo receptivo, se contabilizaron 491,4 mil turistas y 303,9 mil excursionistas. En el segmento del turismo emisivo, las salidas incluyeron 1.271,4 mil visitantes residentes, de los cuales 763,8 mil fueron turistas y 507,6 mil excursionistas. Adicionalmente, se registraron 476,2 mil visitantes internacionales, cifra que se compone de 272,4 mil turistas y 203,7 mil excursionistas.
El análisis de los destinos preferidos por los argentinos que viajan al exterior revela que Brasil (21,9%) y Chile (21,4%) encabezan las preferencias, reflejando un marcado sesgo regional. Los viajes a países limítrofes representaron el 71,8% del total de las salidas. En cuanto a la modalidad de transporte elegida, el 47% de los turistas residentes se desplazó por vía aérea, el 43,3% por vía terrestre y el 9,7% restante utilizó la vía fluvial o marítima.
Respecto a las llegadas al país, Brasil aportó el 19% del turismo receptivo, seguido por Europa con el 18,7% y Uruguay con el 14,4%. El patrón de ingreso también muestra preferencias: el 52,9% de los turistas no residentes arribó por vía aérea, el 35,3% por vía terrestre y el 11,9% restante lo hizo por vía fluvial o marítima.
El acumulado anual y el contexto económico
La tendencia deficitaria de noviembre se amplifica en la medición acumulada anual. Entre enero y noviembre, la Estadística de Turismo Internacional registró la salida de 11,19 millones de residentes argentinos, mientras que el ingreso de turistas extranjeros alcanzó los 4,78 millones. El saldo neto resultó negativo en 6,41 millones de personas, constituyendo el peor registro para los primeros once meses del año desde que se mantiene esta serie estadística.
Esta comparación histórica añade una capa de preocupación, ya que el rojo acumulado de 2025 ya superó al observado en 2017 para el mismo período y se aproxima peligrosamente al peor registro anual completo, que corresponde a 2018. Aún resta computar diciembre, un mes tradicionalmente deficitario para la balanza turística del país.
Este panorama se enmarca en un contexto económico analizado por especialistas, que atribuyen parte de la situación a un tipo de cambio real competitivo para viajes al exterior. Esta condición abarata los costos en destinos tradicionalmente deseados, al tiempo que la oferta turística local no logra generar suficiente atractivo ni volumen para retener a los viajeros.
Impacto institucional y disputa por las mediciones
A la discusión económica sobre la balanza turística se suma una polémica de índole política e institucional. El informe de noviembre coincidió con el anuncio de la Secretaría de Turismo y Ambiente, a cargo de Daniel Scioli, de no renovar el convenio de financiamiento con el INDEC para la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH). En su lugar, la secretaría manifestó su intención de impulsar una medición propia.
El propio INDEC se pronunció al respecto en el informe de este martes, a través de un apartado titulado «Información importante sobre las estadísticas de turismo internacional y de ocupación hotelera nacional». En dicho comunicado, el organismo deja expreso que, tras «dos décadas ininterrumpidas de trabajo conjunto», la «no renovación del convenio de financiamiento» con la actual Secretaría implicará cambios a partir de enero de 2026. Estos cambios afectarán la presentación de la información y su periodicidad.
El organismo que dirige Marco Lavagna adelantó que reformulará la operación de la ETI y la EOH. «El Instituto hará todos los esfuerzos a su alcance para mantener la mayor cantidad de indicadores del sector disponibles para las personas usuarias, de acuerdo con las definiciones internacionales y la metodología de cálculo vigente», agregó. Asimismo, el INDEC aclaró que la finalización del convenio «no afecta los datos provenientes de ambas encuestas que sirven de insumo para la producción de indicadores de las Cuentas Nacionales y de las Cuentas Internacionales, los cuales están asegurados».
