Tras más de dos décadas de negociaciones, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea se perfila para concretar el mayor mercado de libre comercio del mundo, integrando una zona de 720 millones de consumidores. Para la provincia de Santa Fe, este tratado estratégico representa una significativa oportunidad para potenciar sus exportaciones y atraer inversiones, aunque también plantea importantes desafíos económicos y productivos. La economía santafesina, clave en el comercio exterior argentino, enfocará su desarrollo en sectores como alimentos, energías, industria y la pujante economía del conocimiento.
Luego de 25 años de complejas negociaciones, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) se proyecta nuevamente como una posibilidad concreta, con importantes implicancias para la provincia de Santa Fe. La eventual entrada en vigencia de este tratado bilateral representa una oportunidad estratégica para potenciar las exportaciones, atraer flujos de inversión y diversificar los destinos comerciales de la región.
Así lo manifestó el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, quien calificó el entendimiento como un hecho inédito en el ámbito del comercio internacional. El funcionario provincial subrayó que el acuerdo permitirá la integración en una vasta zona de libre comercio que abarca cerca de 720 millones de consumidores, caracterizados por su elevado poder adquisitivo. Puccini sostuvo que la matriz productiva de Santa Fe se encuentra intrínsecamente alineada con la demanda europea, destacando segmentos como los alimentos, las energías y los productos con valor agregado, los cuales están respaldados por una infraestructura consolidada, robustas capacidades industriales y estándares de calidad ya reconocidos.
Un proceso de ratificación con horizonte a 2027
Si bien la rúbrica política del acuerdo se prevé concretar en Paraguay, el ministro advirtió que su implementación efectiva no será inmediata. El proceso exige la ratificación por parte del Parlamento Europeo y los congresos de cada país miembro de la UE, al igual que por los parlamentos de los Estados integrantes del Mercosur.
Este recorrido institucional podría extenderse hasta el año 2026 o incluso 2027. Por ello, Puccini remarcó la necesidad estratégica de anticiparse y preparar al entramado productivo santafesino. «No es de un día para el otro, pero hay que estar listos», enfatizó el ministro, instando a una planificación a mediano plazo.
Resistencias internas y oportunidades sectoriales claras
El funcionario reconoció la existencia de resistencias dentro de la Unión Europea, particularmente en naciones como Francia, debido al potencial impacto en sus productores agropecuarios. En este marco, algunos productos sensibles como el arroz o la miel contarán con resguardos específicos para mitigar posibles efectos adversos.
Aun así, el ministro Puccini destacó oportunidades claras para Santa Fe en el complejo sojero, el biodiesel y las carnes. Recordó que la provincia ya exporta a la Unión Europea un volumen que es cuatro o cinco veces superior al de Paraguay o Uruguay en su conjunto, lo que establece una base sólida para el crecimiento y la expansión de la balanza comercial.
Santa Fe en el comercio con Europa: cifras y perspectivas estratégicas
Actualmente, la Unión Europea importa anualmente cerca de 220.000 millones de dólares en bienes y servicios. La participación de Argentina en este flujo apenas alcanza los 9.000 millones de dólares, de los cuales Santa Fe contribuye con aproximadamente el 24% de esas exportaciones, totalizando unos 2.000 millones de dólares.
Puccini subrayó que este dato posiciona a la provincia como un actor relevante y particularmente atractivo para futuras inversiones europeas. Además, consideró clave diversificar los destinos de exportación, frente a la acentuada dependencia actual del mercado chino.
Según explicó el ministro, Europa busca reducir su dependencia estratégica de China y visualiza al Mercosur como un socio fundamental en áreas como alimentos, energía y minerales. En este escenario, países con peso económico como España y Alemania impulsan con firmeza la concreción del acuerdo.
Elevación de estándares y exportación de valor agregado
El ingreso al mercado europeo, remarcó el ministro, implica una significativa elevación de los estándares productivos y comerciales. Exigencias en certificaciones ambientales, trazabilidad de productos y elevados parámetros de calidad son requisitos que Santa Fe, aseguró, está en condiciones de cumplir.
En este contexto, Puccini destacó el rol esencial de los frigoríficos, las industrias lácteas y las economías regionales. Afirmó que la provincia brindará un acompañamiento estratégico, especialmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes), para asegurar su inclusión en este proceso de adaptación y expansión. «El desafío es exportar valor agregado», concluyó el ministro, sintetizando la visión de futuro para la economía santafesina.
