El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) en Argentina, elaborado por el CIF/Universidad Torcuato Di Tella, registró un repunte del 2,24% en enero de 2026, alcanzando los 46,57 puntos y acercándose al máximo de 47,38 puntos de enero de 2025. Este indicador clave para la adhesión a la gestión de gobierno, impulsado por la mayor predisposición a la compra de bienes durables e inmuebles y una notable mejora en el interior del país, sugiere un cambio en las expectativas económicas. No obstante, su evolución aún refleja volatilidad y no garantiza un crédito de largo plazo para la coyuntura nacional.
El Índice de Confianza del Consumidor registra un rebote impulsado por la compra de bienes durables
El Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella reportó que la evolución del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) en Argentina durante enero de 2026 reveló un crecimiento mensual del 2,24%. Este repunte estuvo impulsado principalmente por una mayor disposición a adquirir bienes durables e inmuebles, así como por una mejora en la percepción de la situación personal de los ciudadanos.
Según el estudio, la confianza del consumidor ha logrado recuperarse más de un 30% desde sus mínimos iniciales registrados en 2024. No obstante, tras haber alcanzado un techo en 2025, el indicador enfrenta el desafío de consolidar su recuperación en un contexto donde los sectores de menores ingresos aún exhiben un retroceso interanual significativo. A pesar del ajuste en los consumos, el estudio destaca que este repunte mensual fue liderado por los segmentos de menores ingresos y por los residentes del interior del país, mientras que las expectativas macroeconómicas a futuro sufrieron un leve retroceso. Pese a la recuperación del último mes, el indicador se mantiene ligeramente por debajo de los picos registrados el año anterior. El documento, que utiliza encuestas realizadas por Poliarquía Consultores, desglosa el sentimiento económico según la región geográfica y el nivel socioeconómico de la población.
El informe adquiere una particular relevancia para el análisis político en la Argentina. Desde hace tiempo, el ICC es considerado un equivalente a la adhesión electoral o un predictor de votos, dada la altísima correlación histórica entre el «humor económico» de la sociedad y el desempeño del oficialismo en las urnas. Si bien 2026 no es un año de elecciones, el dato sirve como un marcador de respaldo a la gestión.
Evolución histórica y los picos de confianza
La trayectoria de la confianza del consumidor en Argentina desde el inicio del actual gobierno, analizada hasta enero de 2026, muestra una evolución marcada por una fuerte recuperación inicial tras un piso histórico, seguida de volatilidad y una reciente estabilización al alza. A partir de los datos del CIF/UTDT, se pueden identificar tres fases clave en esta evolución. El punto de partida crítico para el análisis se ubica en enero de 2024, momento en que el Índice tocó un piso de 35,60 puntos tras las primeras medidas económicas implementadas por el gobierno. A la medición actual de enero de 2026, que asciende a 46,57 puntos, la confianza ha acumulado un crecimiento del 30,8%.
El nivel máximo de confianza durante la actual administración se registró en enero de 2025, cuando el indicador alcanzó los 47,38 puntos. Después de tocar ese techo, el ICC experimentó una caída pronunciada durante el resto del año 2025, para luego iniciar una recuperación hacia finales de año y principios de 2026, un rebote emparentado con el comicio nacional anterior. En la actualidad, aunque el índice ha retomado la senda positiva con un aumento mensual del 2,24%, todavía se encuentra un 1,72% por debajo del pico registrado un año atrás.
Disparidades: un consumo desigual por ingresos y regiones
La evolución reciente del ICC expone disparidades significativas según el nivel de ingresos y la región, lo que sugiere que la recuperación de la confianza no es homogénea en todo el territorio ni entre los distintos estratos sociales. Si bien los dos segmentos sociales analizados mejoraron su percepción en el último mes, la tendencia a largo plazo muestra una marcada fractura social. En comparación con enero de 2025, los hogares de ingresos altos exhiben una confianza fortalecida, con un incremento del +6,39%, mientras que los hogares de ingresos bajos han sufrido un deterioro considerable del -11,15%.
La recuperación reciente de la confianza está fuertemente traccionada por la predisposición a la compra de Bienes Durables e Inmuebles, subíndice que registró un salto del 9,90% solo en enero de 2026. Este dato identifica a los sectores sociales con capacidad para realizar ese tipo de inversiones. Las Condiciones Presentes también mejoraron notablemente, con un avance del +7,88%, impulsadas por la compra de bienes, mientras que las Expectativas Futuras cayeron levemente en -1,40%.
En cuanto al informe segmentado por regiones, el mayor aumento mensual del ICC se observó en el Interior del país, con una suba del 7,90%. En contraste, el Gran Buenos Aires (GBA) mostró una variación prácticamente nula, con una caída de 0,07%, seguido por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), que presentó una disminución de 1,48%. El Interior se posiciona como la región con el índice más alto, mientras que el GBA presenta el nivel más bajo entre las tres jurisdicciones analizadas.
Por nivel de ingresos, el ICC registró un aumento mensual en ambos segmentos. No obstante, el crecimiento fue más pronunciado entre los hogares de ingresos bajos, donde el índice aumentó un 3,32%, en comparación con la suba del 1,27% registrada entre los hogares de ingresos altos. Al analizar los subíndices, Bienes Durables e Inmuebles registró el mayor aumento mensual con un 9,90%, seguido por Situación Personal, que creció 1,83%. En contraste, la situación Macroeconómica mostró una caída del 2,23%.
