Lo que comenzó como un reclamo persistente por el estado intransitable de los caminos rurales se ha transformado en una movilización departamental sin precedentes. Bajo la consigna de unidad, se convoca a una gran concentración para el próximo lunes 9 de febrero, con el objetivo de “exigir el fin de las excusas y soluciones reales en los caminos”.
Los ciudadanos denuncian la inacción, en lo que califican como una “violencia disfrazada de silencio y abandono” por parte de las autoridades.
El hartazgo de los vecinos tiene raíces profundas. Tras años de esperar mantenimiento y arreglos que nunca llegan, la comunidad rural ha dicho basta. “Estamos cansados de esperar; primero una excusa, luego otra, y así nos dejan de lado”, expresan los organizadores. La postura es firme: las autoridades tienen las herramientas necesarias para cumplir su función. De no ser así, los vecinos exigen que se muestren los papeles firmados y sellados que justifiquen técnicamente la supuesta falta de operatividad.
La convocatoria se extiende de manera pública a toda la dirigencia y representación gremial. Se aclara que, si bien algunos pueden no tener una obligación legal directa sobre la maquinaria vial, tienen la obligación moral de estar a la par de los productores y vecinos en esta lucha; al director del Vialidad Provincial, para que explique la falta de gestión en el territorio; a los legisladores, para que se pongan el reclamo al hombro y trabajen para revertir este olvido.
El llamado abarca también a las instituciones: “Dirigentes de asociaciones, federaciones y agrupaciones ruralistas: su lugar es junto a la gente que trabaja incansablemente para el sostén de la producción. A intendentes, comunas y Juntas de Gobierno, están invitados a acompañar a su gente en este reclamo por la dignidad rural”, indicaron en un comunicado, donde se plantea “la unión como única garantía de cambio. Los vecinos no aceptarán promesas de palabra; exigen transparencia y respeto.
