Después de tres años consecutivos participando en los callejeros, el artista logró el premio que abre las puertas a la Plaza Próspero Molina y marca un hito en su carrera.
“Vengo de la provincia de Entre Ríos. Venimos con un mensaje de música del Litoral. Hace un montón de tiempo que andamos en estos caminos y hace algunos años también que venimos atrás de este sueño, a abrazar a Cosquín con nuestro mensaje litoral”, expresó Bilat tras recibir la distinción.
Visiblemente emocionado, agregó: “Estamos muy felices por lo que acaba de suceder. Esto ha sido una construcción de varios años viniendo a los Callejeros, así que es difícil expresar lo que le pasa a uno cuando sube a una plaza. Estaba esperando hace mucho tiempo estar en esta Capital Nacional del Folklore a recibir este premio”.
La consagración de Bilat no es solo un logro individual, representa también el regreso del chamamé litoraleño a la grilla oficial del festival. Felizmente el año que viene va a tener su representante.
Con el acordeón como estandarte, Bilat reivindica la identidad cultural de su tierra: “Estamos tan felices de saber que en la próxima edición de Cosquín va a haber chamamé del Litoral y el acordeón, un símbolo de nuestra tierra”.
Junto a los músicos que lo acompañan, sostiene una misión clara: “Una de las cuestiones que tenemos con todos los gurises es poder llevar nuestra música a las diferentes latitudes del país, que vuelva a tener lugar en las grandes carteleras. Por eso venimos, con mucho esfuerzo y mucha inversión para poder estar aquí. Es necesario por nuestro pueblo”.
Con más de 20 años de trayectoria, el músico ha desarrollado un camino sólido dentro de la música litoraleña: “El acordeón me ha abrazado desde muy pequeño. Yo trabajo en el escenario profesionalmente desde los 17 años, hace más de 20 años, por supuesto con una música muy arraigada a la zona del Litoral”, afirmó.
PLATAFORMA
El artista también destacó la importancia cultural de los Espectáculos Callejeros como plataforma de crecimiento y visibilidad: “Hace tres años que venimos a los Callejeros y quiero agradecer este espacio, que es fundamental para los artistas emergentes que trabajamos un montón todo el año para poder mostrar nuestras propuestas. Aquí se respira cultura y se vive un clima diferente”.
Y concluyó con una definición que resume su búsqueda artística: “Cosquín es un sueño para todos los músicos. La música del Litoral ha estado ausente en los últimos años no solo en Cosquín, sino en otros grandes festivales. Por eso es que venimos –siempre digo que venimos con uñas y dientes a defender nuestra música– para que el chamamé vuelva a estar aquí, vuelva a estar representado. No es más que abrazar nuestra cultura, nuestro lugar y tomar ese compromiso como algo propio. Por eso trabajamos, por eso estamos aquí”.
