La ciudad de Santa Fe continúa castigada por un temporal que no da tregua. Calles con importantes acumulaciones de agua –en algunos casos de vereda a vereda– y una lluvia persistente durante toda la mañana conformaron un escenario de complicaciones en distintos barrios.
Ante este panorama, las autoridades municipales piden extremar la precaución al salir a la calle. Las dificultades por el agua acumulada se generaron a primera hora en la zona sur y se trasladaron luego al norte de la ciudad, a media mañana.
En el corazón de la capital provincial, los registros en video mostraban calles a medio tránsito, vehículos que avanzaban con dificultad entre acumulaciones profundas y peatones que sorteaban charcos que entorpecían –y en algunos casos impedían– la circulación.

El impacto directo en los barrios santafesinos
Avenidas clave como Gorriti y General Paz, y calles como Ayacucho, evidenciaron desagües exigidos al máximo y agua estancada que complicaron el inicio de la jornada para miles de santafesinos. Luis Mariano Cabal, director de Gestión de Riesgo de la Municipalidad, confirmó que se registraron cinco reclamos por anegamiento de viviendas: tres en el norte y dos en el sur.
El secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, Eduardo Rudi, se refirió a las quejas de vecinos de Boca del Tigre, quienes atribuyeron anegamientos a obras en J. J. Paso, pero sostuvo que «no es así; allí siempre hubo dificultades y las obras van a mejorar esa situación». Agregó que «en el norte hubo anegamiento de calles y veredas, pero ahora está drenando».
El funcionario también advirtió que el fenómeno no se limitó a la capital, ya que «en Monte Vera hemos visto anegamientos importantes y hay otras localidades en la misma situación».
Cuánto llovió en Santa Fe y la intensidad del fenómeno
Según el último informe de la Municipalidad, la tormenta acumuló cifras significativas en pocas horas. La estación del CIC Facundo Zuviría registró 101,75 milímetros, en DOAE (COBEM) cayeron 94 mm, el centro marcó 58 mm y Alto Verde 78 mm hasta las 9.30 de este jueves.
La intensidad máxima de precipitación fue de 129 mm/h en Alto Verde poco después de las 6, un dato que refleja la violencia del fenómeno que azotó la madrugada. Además, se registraron ráfagas de viento de 44,5 km/h del sector sudsudeste.
Alerta meteorológico vigente y pronóstico para las próximas horas
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente un alerta meteorológico amarillo –que en algunos tramos del fenómeno escaló a naranja– por tormentas fuertes sobre la ciudad y la región. Se prevén nuevas precipitaciones intensas, actividad eléctrica, ráfagas que podrían alcanzar los 80 km/h y ocasional caída de granizo.
Los pronósticos indican que la inestabilidad podría extenderse durante buena parte del día, con picos de lluvia abundante en cortos períodos, aunque desde la siesta el panorama pareciera ser más alentador.
Protocolo de emergencia y refuerzo del trabajo en calle
Ante la magnitud del evento, la Municipalidad activó el protocolo de emergencia y desplegó cuadrillas en distintos puntos críticos. El director de Gestión de Riesgo, Luis Mariano Cabal, explicó que se trata de «una intensidad que nos complica, con 130 milímetros por hora y lluvias puntuales muy fuertes», lo que «dificulta el escurrimiento por la planicie de la ciudad, aunque el drenaje urbano funciona a la perfección y se hace el mantenimiento y limpieza cotidiano».
El funcionario detalló que «estábamos esperando esta lluvia, activamos el protocolo y controlamos que las bombas funcionen. El agua tarda en llegar a los reservorios». Además, destacó el trabajo del personal municipal, agradeciendo su colaboración «pese al reclamo de los gremios».
Por su parte, el secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, Eduardo Rudi, informó que se convocó al comité de gestión de riesgo y que «desde las 6.30 comenzamos a recorrer la ciudad junto al intendente». Subrayó que «las bombas funcionan y el agua drena hacia los reservorios», aunque precisó que «en 25 minutos cayeron casi 50 milímetros con una intensidad de 130 milímetros por hora, y eso hizo que el agua se acumule hasta que pudiera escurrir».

Rudi concluyó que «es un fenómeno de importancia en una ciudad que tiene un problema estructural hídrico que se va resolviendo con obras».
Reclamos y recomendaciones fundamentales para los vecinos
El Sistema de Atención Ciudadana (0800-777-5000) recibió avisos por árboles, cables y columnas caídos, anegamientos de calles y obstrucciones en desagües. Ante esta situación, las autoridades reiteran a los vecinos una serie de recomendaciones esenciales para minimizar riesgos y facilitar el escurrimiento del agua: evitar salir si no es necesario mientras dure la tormenta; no transitar por calles anegadas ni acercarse a árboles, postes o cables caídos; permanecer en lugares seguros hasta que mejoren las condiciones; no sacar los residuos a la calle, ya que si «eso va a la boca de tormenta dificulta más todo»; esperar que los vehículos circulen lo menos posible «para que el agua no ingrese a las viviendas»; y ante cualquier dificultad, llamar al 0800-777-5000 o realizar reclamos a través del chatbot municipal.
Mientras tanto, la ciudad sigue bajo un cielo gris cerrado y con la mirada puesta en el radar meteorológico, esperando que la lluvia conceda una tregua y permita que el agua finalmente encuentre su curso.
