La condena de Aidee Trinidad Buffi a prisión perpetua se remonta al 7 de febrero de 2017, fecha en que tuvo lugar el crimen de su esposo, Ramón Alberto Díaz (69). Los hechos ocurrieron en el domicilio familiar ubicado en calle Alvear al 8200, en el barrio Los Cipreses de la ciudad de Santa Fe. Conforme a la investigación judicial y la sentencia firme, Buffi roció con combustible a Díaz mientras este se encontraba de espaldas y sentado, para luego prenderle fuego.
El foco ígneo, que se expandió y también afectó mobiliario de la vivienda, provocó a la víctima quemaduras que alcanzaron el 70% de su cuerpo. Estas lesiones le causaron la muerte tras cinco días de agonía en el Hospital José María Cullen.
En febrero de 2020, un tribunal colegiado compuesto por los jueces Gustavo Urdiales, Susana Luna y Octavio Silva, dictó por unanimidad la pena de prisión perpetua para Buffi, hallándola culpable del delito de «homicidio calificado por el vínculo».
Durante el juicio, la defensa había intentado sostener la hipótesis de un accidente por imprudencia de la víctima; sin embargo, los magistrados validaron la postura fiscal, sustentada en testimonios que daban cuenta de una pelea previa entre la pareja y amenazas por parte de la mujer de incendiar la propiedad.
Un antecedente de prisión domiciliaria en 2021
Esta no es la primera ocasión en que la salud de Buffi se convierte en un factor central en un debate judicial posterior a su condena. En octubre de 2021, el juez Nicolás Falkenberg ya le había concedido el beneficio de la prisión domiciliaria, con asistencia de tobillera electrónica.
En aquella oportunidad, el fundamento para la morigeración fue una ceguera parcial que padecía la interna, provocada por cataratas, y que requería una intervención quirúrgica urgente para evitar la pérdida total de la visión en uno de sus ojos.
El magistrado fue explícito en su resolución de aquel entonces, estableciendo que la medida se mantendría «hasta tanto logre revertirse la ceguera o pueda ser intervenida quirúrgicamente». Dicho beneficio fue otorgado con carácter temporal y obligatorio, exigiendo a la defensa la presentación de informes mensuales sobre la evolución del tratamiento y la gestión de los turnos médicos. Una vez superada la instancia médica que motivó la morigeración, la mujer debió regresar a la cárcel común para continuar con el cumplimiento efectivo de su sentencia.
Nuevo pedido de morigeración por cuestiones de salud
Actualmente, la defensa de Aidee Trinidad Buffi, representada por el abogado Sebastián Gervasoni, ha solicitado nuevamente que la mujer, de 67 años, pueda salir de la cárcel y continuar cumpliendo la pena en el domicilio de una de sus hijas. Buffi se encuentra alojada en la Cárcel de Mujeres de la ciudad de Santa Fe desde hace poco más de un año.
El pedido fue elevado al juez Gustavo Urdiales. La audiencia iniciada este jueves por la mañana debió ser suspendida momentáneamente debido a la falta de documentación técnica considerada indispensable para la resolución. El proceso se reanudará una vez que se incorporen al legajo judicial los informes actualizados del Cuerpo Médico Forense y el dictamen socioambiental sobre la vivienda propuesta para el cumplimiento de la pena.
El requerimiento de la defensa se basa en un marcado deterioro del estado de salud de la condenada. Los abogados argumentan que Buffi ha sufrido complicaciones coronarias severas, las cuales motivaron una intervención quirúrgica de urgencia en los últimos meses. Este cuadro, según sostienen, dificulta la continuidad de su tratamiento y recuperación dentro del ámbito carcelario.
En la presentación efectuada ante los tribunales, se describió que la condenada presenta una movilidad muy reducida y debe cohabitar en un pabellón donde comparte el sector sanitario con otras siete internas, quienes la asisten de manera limitada. Asimismo, la defensa puntualizó que el Servicio Penitenciario habría solicitado a los familiares de Buffi la adquisición externa de los medicamentos necesarios para sus patologías. Ante este escenario, la mujer ha ofrecido la casa de una de sus hijas como lugar para fijar su residencia bajo custodia. La Justicia deberá evaluar ahora si las afecciones actuales de Buffi justifican una nueva morigeración de la pena en una vivienda particular.
