El secretario de Prensa de la Presidencia, Javier Lanari, explicó este jueves los motivos detrás de la restricción que impide a periodistas acreditados en la Casa Rosada acceder a sus espacios habituales de trabajo. Según indicó, la medida responde a una «denuncia por espionaje» presentada por la Casa Militar.
«Aclaración: la decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal», expresó Lanari a través de su cuenta en la red social X. El funcionario no precisó hasta cuándo se mantendrá la restricción, pero aseguró que la disposición fue adoptada con el objetivo de «garantizar la seguridad nacional».
El contexto
Estas declaraciones se conocen en el contexto de la decisión del presidente Javier Milei de cerrar la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno, una medida sin antecedentes desde el retorno de la democracia en 1983.
La situación estaría vinculada a una presunta filmación no autorizada realizada por un programa del canal TN, hecho que derivó en una denuncia por parte de la Casa Militar, organismo encargado de la seguridad presidencial y del edificio gubernamental.
Antecedentes de restricciones y el bloqueo matutino
En las últimas semanas, el Poder Ejecutivo ya había restringido el ingreso de algunos periodistas a la Casa Rosada. En esos casos, la medida alcanzó a profesionales que trabajan en medios señalados por el Gobierno como receptores de fondos provenientes de Rusia con presuntos fines de desestabilización.
Este jueves por la mañana, varios periodistas acreditados denunciaron a través de redes sociales que no pudieron ingresar a su lugar de trabajo. Según relataron, al intentar acceder a la Casa Rosada alrededor de las 8, sus huellas digitales no fueron reconocidas por los molinetes de ingreso, lo que les impidió cumplir con sus tareas habituales.
