La Municipalidad de Santa Fe afirma que la ordenanza que habilita a particulares a operar remises de forma independiente impulsó el pedido de nuevas licencias. Sin embargo, el sector del transporte eleva dudas y señala contradicciones en la aplicación de esta normativa en la ciudad.
Una ordenanza clave para los remises, a seis meses de su implementación
A fines de 2025, el Concejo de Santa Fe sancionó por unanimidad una ordenanza que buscaba equilibrar la cancha frente al avance de las aplicaciones de viajes como Uber y DiDi. La iniciativa, que surgió de agrupaciones de taxistas y remiseros, permite que los choferes de remises puedan trabajar de forma independiente, sin necesidad de estar vinculados a una agencia. Seis meses después de su promulgación, El Litoral consultó sobre su impacto y la adhesión de los vecinos.
Qué permite la nueva ordenanza
Esta nueva normativa, que modificó la Ordenanza N° 9.981, que regula el sistema de remises en Santa Fe, establece un cambio fundamental: los titulares de licencias pueden optar por prestar el servicio de forma individual. Anteriormente, solo las agencias autorizadas podían operar.
Para ser un remisero o taxista legal e independiente en la ciudad, los vecinos deben cumplir una serie de requisitos: ser legalmente licenciatario (tener la licencia), contar con el carnet profesional (D1), tener la RTV al día y comunicar su situación a la Autoridad de Aplicación, que es la Municipalidad.
Los choferes que opten por esta modalidad quedarán sujetos a las mismas obligaciones que impone la ordenanza (9.981) para garantizar un servicio adecuado. Además, el contrato de transporte de pasajeros puede ser concertado directamente con el permisionario (el particular con la licencia), sin la intermediación de una agencia. La ordenanza fue reglamentada y promulgada bajo el N° 13.086, el 19 de noviembre de 2025, por el intendente Juan Pablo Poletti.
A seis meses de su implementación
Desde El Litoral intentamos averiguar cuántas personas realizaron los trámites para convertirse en «trabajadores legales del volante» y qué nivel de adhesión tuvo esta normativa en la ciudad.
Sebastián Mastropaolo, secretario de Gobierno, Control, Movilidad y Seguridad Ciudadana, dialogó con El Litoral y aseguró que la ordenanza permitió «agilizar muchísimo los pedidos de licencias para ser chofer de taxi o de remís». Explicó que «antes eran trámites lentos, pues intervenían los cupos y la antigüedad, entre otros factores».
El funcionario agregó que, con la legalización de las plataformas de viajes, se buscó flexibilizar requisitos que eran muy antiguos para taxis y remises, dado que iban a enfrentar una competencia importante. Sin embargo, Mastropaolo aclaró que «no hubo una cantidad tan importante de pedidos de nuevas licencias, y las que estaban en trámite se fueron liberando». Recordó, además, que tanto taxistas como remiseros «pueden trabajar para plataformas» como Uber o DiDi.
Un beneficio destacado por el secretario es la «ventaja operativa» que tienen taxistas y remiseros: sus coches pueden tener más años de antigüedad. Mientras que un chofer de una aplicación legal debe tener un vehículo con una antigüedad máxima de 9 años, los titulares de coches asignados al subsistema de remises pueden acreditar hasta 15 años. «En una situación económica adversa, es un beneficio que el coche sea más antiguo. Al darse esto, pueden trabajar dentro de los alcances legales y sin problemas», aseveró Mastropaolo.
La mirada desde el sector remisero
Fuentes del rubro de los remises, consultadas por El Litoral bajo reserva de identidad, manifestaron algunas dudas sobre la implementación efectiva de la normativa, detectando «algunas contradicciones».
«Al parecer, se les dará prioridad a quienes tienen más antigüedad como choferes. Se perdieron 180 habilitaciones, y no creemos que se recuperarán…», señalaron, deslizando que podría haber demoras para muchos santafesinos que, ante el difícil contexto socioeconómico, buscan empezar a trabajar al volante.
