La Municipalidad de Santa Fe avanzó con una nueva intervención vial en los accesos al Parque Federal, apuntando a ordenar el tránsito y reforzar la seguridad. Con la demarcación de las ya conocidas «orejas peatonales» y la instalación de reductores de velocidad, se busca mejorar la circulación y resguardar a los peatones en un punto neurálgico del barrio.
Un acceso más seguro al Parque Federal
La Municipalidad de Santa Fe llevó adelante importantes trabajos de ordenamiento vial en la intersección de calle Quintana y Belgrano, un punto clave y uno de los principales accesos al concurrido Parque Federal. La intervención busca mejorar la circulación y reforzar la seguridad vial en un sector que, por su ubicación, registra un gran movimiento tanto de vehículos como de peatones. Esta acción se enmarca en las políticas de movilidad sostenible que la gestión municipal impulsa para toda la ciudad, siempre priorizando un tránsito más seguro y ordenado.
Para lograr estos objetivos, la intervención incluyó la instalación de las ya conocidas “orejas peatonales” en las esquinas de la intersección. Estas extensiones del espacio peatonal tienen la función de acortar las distancias que los vecinos deben cruzar, mejorar la visibilidad entre quienes caminan y quienes conducen, y evitar estacionamientos indebidos en zonas sensibles. Además, se sumaron reductores de velocidad en la intersección de calle Las Heras y Quintana, un punto estratégico para que los vehículos ingresen a la zona del Parque Federal a velocidades adecuadas, cuidando a quienes disfrutan de este pulmón verde. Estas adecuaciones, en definitiva, fortalecen la prioridad del peatón en un área que, especialmente los fines de semana, concentra una importante afluencia de vecinos y visitantes.
Crecimiento del barrio y convivencia armónica
La necesidad de estas obras surgió a partir del crecimiento sostenido de la circulación en el sector, impulsado tanto por la apertura de calle Quintana como por el desarrollo habitacional de la zona. Este aumento significativo incrementó la demanda de movilidad y estacionamiento, haciendo indispensable una intervención que garantice la seguridad de todos. Con estas acciones, la Municipalidad busca consolidar una transición más segura y amable entre el parque y el barrio, evitando configuraciones viales que favorezcan altas velocidades. El objetivo principal es promover una convivencia más armónica y respetuosa entre peatones, ciclistas y conductores, en línea con una estrategia integral de planificación urbana que apunta a construir calles más seguras, accesibles y pensadas para las personas.
Qué son las «orejas peatonales» y por qué son importantes
Desde hace varios meses, la Municipalidad implementa estas “orejas peatonales” en distintos puntos de la ciudad, incluso en zonas cercanas a instituciones educativas. Desde la Subsecretaría de Control de Tránsito, Seguridad Vial, Transporte y Movilidad, explicaron que estas ampliaciones del espacio peatonal en las intersecciones buscan facilitar el cruce de los peatones, disminuir el peligro de la circulación y reducir el riesgo de accidentes. Esto se logra acortando el tramo que los peatones deben recorrer en la calzada y, al mismo tiempo, impidiendo el estacionamiento ilegal en las esquinas, que suele dificultar la visibilidad.
Otro de los beneficios fundamentales es la disminución de la velocidad del tráfico. El estrechamiento de la calzada y la reducción del radio de giro de los vehículos que provocan estas “orejas” contribuyen a que los conductores circulen a menor velocidad. Además, su diseño busca adecuar el riesgo objetivo al riesgo percibido por los peatones al cruzar, haciendo que se sientan más seguros.
En síntesis, la Municipalidad busca con estas intervenciones: disminuir la velocidad de los vehículos, reordenar el flujo del tránsito, evitar el estacionamiento indebido, generar cruces más seguros, priorizar la movilidad peatonal y mejorar la seguridad vial del barrio. Todo esto se complementa con un rediseño del espacio público para promover lugares de encuentro y disfrute, mejorando además las condiciones ambientales de la zona.
Es fundamental comprender la importancia de estas medidas: las estadísticas indican que cuando un vehículo impacta a un peatón a unos 30 km/h, existe un 90 por ciento de posibilidad de supervivencia al accidente. Sin embargo, si el accidente ocurre a 45 km/h, ese porcentaje se reduce al 60 por ciento, y si el vehículo circulaba a unos 60 km/h, solo el 20 por ciento de los peatones sobreviven. Con estos datos como respaldo, la Municipalidad pretende continuar pintando estas «orejas verdes» para peatones en distintas zonas de la ciudad, especialmente en áreas de bares, espacios educativos y públicos en general, donde la afluencia de personas es mayor.
