El «Anillo Digital» de la capital santafesina, un sistema de cuatro pórticos tecnológicos instalados por la Municipalidad en accesos clave, cumple un año de operación. Estos dispositivos no solo recopilan a diario datos del tránsito vehicular, sino que también se consolidaron como una herramienta fundamental para la Justicia en investigaciones sobre seguridad.
Un año de tecnología al servicio del tránsito y la seguridad
El sistema de pórticos con cámaras LPR (lectura automática de patentes), instalado estratégicamente en la ciudad y que lleva un año en funcionamiento, es una pieza clave en la modernización de la seguridad y el monitoreo vehicular de Santa Fe. Estos dispositivos, que se conectan con el nuevo centro de monitoreo municipal en Barranquitas y el 911 provincial, se ubicaron en puntos vitales: en la ruta nacional 168, a la altura de ciudad universitaria; en el ingreso por la autopista Santa Fe – Rosario; en la Costanera; y en Blas Parera y Monseñor Rodríguez, en el extremo norte de la capital provincial.
Este anillo digital, un recurso valioso para la Municipalidad de Santa Fe, permite no solo recabar datos sobre los flujos de tránsito, sino también ser un aliado fundamental en la prevención de delitos. Para comprender su impacto, El Litoral dialogó con Raúl Hurani, subsecretario de seguridad vial y tránsito, y Claudio Zapata, subsecretario de seguridad ciudadana.
El pulso vehicular de la ciudad
En relación al tránsito, el subsecretario Hurani explicó cómo se mueve el Gran Santa Fe a lo largo del día. «De lunes a viernes el pico está marcado a las 7, o sea, toda la gente que está yendo a trabajar o a estudiar, que se concentra sobre todos los accesos», detalló el funcionario. En este horario matutino, los ingresos por la ruta nacional 168 y la autopista muestran una marcada preponderancia de vehículos que entran a la ciudad, con un menor flujo de salida. La movilidad luego disminuye hacia las 10 de la mañana, para volver a incrementarse al mediodía con el retorno de algunas personas.
Los fines de semana, el patrón cambia: «Si uno ve lo que pasa un sábado, hay un pico que es más cercano al mediodía, no tanto a la mañana», indicó Hurani. Los domingos, la actividad vehicular comienza incluso más tarde, entre las 10 y las 11 de la mañana. Sí se observan picos al mediodía y durante la siesta, especialmente el domingo, así como en la tarde y noche, cuando la ciudadanía regresa de actividades recreativas.
El pórtico más activo, y con diferencia, es el de la ruta nacional 168, que registra alrededor de 40.000 vehículos diarios. «Es el corredor más grande de la ciudad», afirmó Hurani, explicando que absorbe a unas 11.000 unidades que provienen del túnel subfluvial y otras 30.000 que se suman desde la ruta 1, San Javier, Cayastá, Santa Rosa y, principalmente, de localidades cercanas como Rincón, Arroyo Leyes, Colastiné y barrio El Pozo, que utilizan el puente Oroño para ingresar. En segundo lugar se ubica el ingreso por autopista, con unos 15.000 vehículos por sentido, seguido por la Costanera, que si bien tiene una dinámica importante, registra un volumen menor en términos de acceso principal.
Aporte clave a la seguridad ciudadana
Más allá del control vehicular, el anillo digital fue concebido como una herramienta crucial para la prevención del delito. El subsecretario Zapata detalló que «el procedimiento se inicia mediante la recepción de un oficio judicial», y destacó que el 60% de los pedidos recibidos se procesaron con éxito desde el centro de monitoreo. «Es de gran aporte a la ciudad, por eso desde el municipio participamos con la unidad regional 1 en este tema y con el binomio policial y la GSI», añadió.
La articulación de este sistema trasciende las fronteras de la capital provincial. Zapata confirmó que se trabaja con las provincias de Córdoba y Entre Ríos, dado que conforman un corredor bioceánico con intensa movilidad. Esta colaboración se realiza siempre a requerimiento de un oficio judicial, fortaleciendo la seguridad en la región.
La expansión del sistema y su integración
De cara al futuro, la Municipalidad de Santa Fe planea sumar al menos dos nuevos pórticos al anillo digital. Uno de ellos ya está confirmado y se instalará en el acceso a la capital provincial a través del Puente Carretero, en el marco del plan de obras en ese sector.
Además, se evalúa la ubicación de otro dispositivo en la avenida Aristóbulo del Valle, en el norte capitalino. «Los lectores de patentes ya los tenemos, así que estamos analizando una estrategia para terminar con una licitación y poder avanzar en ese sentido», comentó Zapata. El subsecretario Hurani recordó, sin embargo, que este tipo de tecnología requiere la instalación de fibra óptica, lo que representa una dificultad adicional a considerar.
Este anillo digital es solo una parte de un sistema más amplio de recolección y análisis de información. La plataforma ya trabaja interconectada con el nuevo SEOM y hará lo propio con los futuros semáforos inteligentes que instalará la Municipalidad. Esto permitirá, según Hurani, «tener información en tiempo real de primera mano, pero para además poder tomar decisiones en el mediano y largo plazo», como la redefinición de programas de tránsito.
Los semáforos inteligentes se ubicarán a lo largo de todo el corredor de bulevar, desde el Puente Colgante y hasta avenida Freyre, y en cuatro puntos estratégicos de la capital santafesina: Presidente Perón y calle Iturraspe, avenida Alem y calle Belgrano, avenida Gorriti y Peñaloza, y avenida Aristóbulo del Valle y Galicia.
