Los presidentes de las Cámaras de Apelaciones federales de todo el país mantuvieron reuniones clave con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. En la agenda central estuvieron la cobertura de vacantes judiciales y la profundización del sistema acusatorio, en un contexto de significativa renovación del fuero federal.
En un momento crucial para la Justicia Federal argentina, con el Senado de la Nación a punto de tratar 78 pliegos para la cobertura de cargos –los primeros en la actual gestión presidencial–, los presidentes de las Cámaras de Apelaciones de todo el país mantuvieron importantes reuniones. Estos encuentros tuvieron lugar con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y, posteriormente, con el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti.
La agenda de ambas reuniones se centró en la imperiosa necesidad de «remodelar» el fuero, priorizando la cobertura, al menos parcial, del 35 % de vacantes que arrastra el sistema judicial. Adicionalmente, se abordaron la implementación del sistema acusatorio y el proceso de modernización que el Poder Judicial requiere.
«Coordinar esfuerzos entre el Ministerio de Justicia y la Justicia Federal es fundamental para fortalecer la institucionalidad y asegurar un servicio de justicia ágil en cada jurisdicción», afirmó Juan Bautista Mahiques tras el encuentro.
Avance
La preocupación de larga data por las vacantes comenzó a encontrar respuesta con el tratamiento de los 78 pliegos en el Senado, un primer paso hacia un desembarco masivo de nuevos magistrados. Este proceso fue impulsado por Juan Bautista Mahiques apenas asumió su cargo en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. Coincidentemente, y de manera sintomática, esta acción se produjo en paralelo a la prórroga del mandato de Carlos Mahiques, padre del ministro, quien está próximo a alcanzar la edad tope de 75 años.
Adicionalmente, el pasado miércoles ingresaron al Senado siete nuevos pliegos judiciales, que se sumaron a los 45 presentados el lunes anterior. De esta totalidad, al menos 16 candidatos corresponden a jurisdicciones del interior del país y de la Provincia de Buenos Aires. Esta medida busca atender un reclamo de mandatarios y legisladores nacionales de las provincias, con la expectativa de generar consensos y apoyos gubernamentales.
La primera reunión contó con la participación de representantes de las cámaras federales de Comodoro Rivadavia, Casación Penal, Resistencia, Rosario, Bahía Blanca, Salta, San Martín, Corrientes, Mar del Plata, La Plata, General Roca, Tucumán, Córdoba, Mendoza, Paraná y Posadas, entre otras importantes jurisdicciones.
Los desafíos en las provincias
Posteriormente, los mismos magistrados fueron recibidos por el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti. El propósito declarado de este encuentro fue revisar el funcionamiento del Poder Judicial y analizar los principales desafíos en las distintas jurisdicciones del país. La imagen del encuentro, difundida por la Corte Suprema junto con el listado de participantes, constituyó una noticia de alto impacto institucional.
Más allá de la relevancia de la fotografía, la reunión sirvió para abordar una serie de cuestiones que afectan el desenvolvimiento de la Justicia Federal. En este marco, se confirmó el envío de 15 nuevas ternas para cubrir vacantes, que se suman a las 17 ya remitidas. Esto ocurre en un momento en que el organismo de selección debate sonadas propuestas de reforma en los procedimientos, buscando reducir los niveles de «discrecionalidad», como han sostenido los integrantes de la Corte Suprema que propician esos cambios, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.
El encuentro de los camaristas con Horacio Rosatti se llevó a cabo en el Salón Gorostiaga del Palacio de Justicia y contó con la participación de la vicepresidenta del Consejo de la Magistratura, Agustina Díaz Cordero, además de una serie de funcionarios del organismo y de la propia Corte Suprema.
Durante la reunión, los jueces debatieron intensamente sobre la implementación del sistema acusatorio en las distintas jurisdicciones federales. También evaluaron la cobertura de vacantes en tribunales y fiscalías, un tema que genera gran preocupación por el impacto directo en la velocidad de los procesos judiciales. En este sentido, la aplicación del sistema acusatorio ocupó un lugar central en la agenda, brindando la oportunidad de conversar sobre «el proceso de aprendizaje» que dejó su implementación en Salta, Jujuy y otras 10 provincias, entre ellas Santa Fe y, particularmente, Rosario. Se espera que este año el sistema comience a entrar en vigencia en otras jurisdicciones relevantes como las de Córdoba, La Plata, Quilmes, Lomas de Zamora y Misiones.
