La Justicia le concedió la libertad a Nicolás C., el adolescente de 16 años acusado de participar en el trágico tiroteo de la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal. El joven, que estaba detenido en la cárcel de Las Flores de la capital santafesina, deberá cumplir estrictas medidas de conducta y socioeducativas impuestas por el juez.
Este jueves, la Justicia concedió la libertad a Nicolás C., joven de 16 años, quien se encontraba imputado por su presunta participación en el sangriento tiroteo ocurrido a fines de marzo en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal. El adolescente estaba detenido en la cárcel de Las Flores, en la capital provincial, desde el mes pasado.
El beneficio fue dictado por el Tribunal Unipersonal de Segunda Instancia, integrado por el Dr. Matías Drivet. El magistrado resolvió revocar la resolución de Primera Instancia que había dispuesto la prisión preventiva de Nicolás C. y, en su lugar, estableció medidas alternativas combinadas con medidas socioeducativas.
Durante la audiencia estuvieron presentes el joven imputado, sus padres y sus defensores, Eugenia Marianela Campillay Perrig y Pedro Emiliano Bulsico. El Ministerio Público de la Acusación estuvo representado por la fiscal Carina Gerbaldo, mientras que los querellantes fueron representados por el doctor Leopoldo Luis Hilbert.
Fundamentos de la decisión judicial
Según informaron fuentes judiciales, la resolución hizo hincapié en la especialidad y singularidad de la temática de menores vinculados a investigaciones penales. Este enfoque está determinado por el rango constitucional otorgado a diversas Convenciones Internacionales, reconocido tanto por la Corte Suprema de Justicia Nacional como Provincial.
El fallo subraya que «debe considerarse especialmente que un adolescente es un ser humano en formación, en desarrollo, en evolución». Asimismo, se argumentó que «definir medidas de restricción implica someterlas a una doble excepcionalidad: las propias de cualquier persona y las derivadas de la condición de niño, aún cuando esté sometido a proceso penal». Concretamente, se consideró que, si bien existían elementos suficientes para sostener la vinculación de Nicolás C. con el hecho, no era posible afirmar que la «pena privativa de libertad, que razonablemente pudiera corresponder en caso de condena, sea de efectiva ejecución».
Medidas alternativas impuestas
El juez consideró prudente y adecuado otorgar la libertad al menor de edad, imponiendo una serie de medidas alternativas mientras avanza el proceso. Estas incluyen: la fijación de domicilio en una ciudad a más de 150 kilómetros de San Cristóbal, con una persona adulta constituida como referente; la prohibición de acercamiento y contacto con las víctimas, familiares y testigos del caso; el sometimiento al Programa «Medidas Penales en Territorio» de la Dirección Provincial Penal Juvenil, organismo que deberá elevar informes mensuales sobre el cumplimiento de los objetivos fijados; la prohibición de acceder a redes sociales con nombre propio, ficticio o de terceras personas; y la prohibición de acercamiento a la ciudad de San Cristóbal mientras duren las medidas dispuestas.
Medidas socioeducativas
Adicionalmente, por sugerencia de los organismos técnicos interdisciplinarios del Poder Judicial y de la representante legal de la Dirección Penal Juvenil, y con la aceptación del joven imputado, se fijaron medidas socioeducativas. Estas comprenden la realización de un tratamiento vinculado a la salud mental; el restablecimiento de su vinculación con el sistema educativo, de la manera más adecuada que determinen la Dirección Penal Juvenil y la esfera administrativa correspondiente; y el acompañamiento de un familiar que deberá dar cuenta del tratamiento de salud mental y de la vinculación con el sistema educativo.
Las fuentes judiciales explicaron que esta decisión no implica la detención de la investigación en marcha y que, eventualmente, la situación del joven podrá ser revaluada si cambian las condiciones que se tuvieron en cuenta para disponer las medidas enumeradas.
El ataque en la escuela
El hecho que se investiga ocurrió durante la mañana del lunes 30 de marzo de este año, en el interior de la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal. Ese día, un alumno de 15 años ingresó al establecimiento educativo portando una escopeta de grueso calibre y abrió fuego contra estudiantes, asesinando a Ian Cabrera, un alumno de 13 años. Para la fiscalía, Nicolás C. tenía conocimiento de lo que iba a suceder y, además, habría estimulado al autor de los disparos para que perpetrara el ataque.
