El fiscal federal Carlos Stornelli abrió una investigación por presunto espionaje al presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, luego de que el pasado domingo por la tarde se detectara a dos personas con cámara y trípode filmando su residencia en Santa Fe. La denuncia, presentada por el Director de Seguridad de la Corte, Roberto Varela, dio inicio a una causa a cargo del juez Julián Ercolini. La justicia busca determinar si los individuos realizaban tareas de inteligencia sobre el titular del máximo tribunal.
El fiscal federal Carlos Stornelli ha abierto una causa para investigar un posible espionaje contra el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti. La pesquisa se inició luego de que se detectara a personas filmando movimientos en la puerta de su edificio. El juez federal Julián Ercolini, a cargo del expediente, ya dispuso una serie de diligencias para esclarecer los hechos.
La denuncia que activó la investigación
Según se desprende del dictamen, el Director de Seguridad de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Roberto Varela, denunció un incidente ocurrido en la tarde del domingo pasado. Al presentarse en la vivienda donde reside Rosatti en la ciudad de Santa Fe para trasladar al ministro desde su hogar hasta la ciudad de Buenos Aires, su equipo de custodia advirtió la presencia de dos personas con un trípode y una cámara fotográfica apuntando hacia la residencia del magistrado. La denuncia precisa que los individuos, una de ellas de nacionalidad venezolana, fueron identificados.
Medidas
La fiscalía dispuso la toma de declaración a los custodios y al personal de la Delegación Santa Fe de la Policía Federal Argentina. Asimismo, se ordenó obtener filmaciones de seguridad que pudieran haber captado lo sucedido y profundizar la investigación sobre las personas identificadas. En la causa, también se solicitó certificar los expedientes iniciados con motivo de otros hechos mencionados por el jefe de Seguridad de la Corte Suprema, «en perjuicio del Dr. Horacio Rosatti a fin de establecer si presentan información de interés para este caso». Tras el dictamen de Stornelli, el juez Ercolini validó las medidas solicitadas, incluyendo la certificación de causas sobre la seguridad de Rosatti, varias de las cuales se encuentran en plena instrucción.
Antecedentes de hostigamiento
Cabe recordar que, en abril pasado, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la pena de cuatro años de cárcel para Damián Berruet, el ladrón que había intentado robar una camioneta asignada al presidente de la Corte Suprema de Justicia en la puerta del Palacio de Tribunales el 30 de mayo de 2024.
Según sostuvo el fiscal Diego Luciani en el juicio, los movimientos previos del supuesto ladrón demostraron que el intento de robo no fue un hecho aislado. Luciani afirmó que este incidente formó parte del «hostigamiento y asedio» que el juez del máximo tribunal sufre desde 2019. «Detrás de este hecho hay un trasfondo oscuro y sombrío que Berruet oculta. Está claro que no era un improvisado y que la investigación en instrucción, llamativamente no avanzó sobre quién o quiénes están detrás de la motivación. Había un objetivo claro: el presidente de la Corte Suprema de Justicia», dijo Luciani.
El fiscal añadió que «la gravedad de lo expuesto debe ser contextualizado con otros hechos de los que resultó víctima el doctor Rosatti». Entre ellos, Luciani mencionó el intento de robo de un inmueble en Santa Fe en noviembre de 2023, «las pintadas y pasacalles intimidades», la aparición de «artefactos sospechosos que debieron ser detonados», el robo de las declaraciones juradas en el Consejo de la Magistratura cuando Rosatti se convirtió en presidente del cuerpo, «sucesivos intentos de hackeos» y la creación de cinco líneas telefónicas a su nombre.
