El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció que la incertidumbre política del año pasado afectó temporalmente el crecimiento económico, la desinflación y la estabilidad externa de Argentina. En su informe, el organismo advirtió la necesidad de sostener la acumulación de reservas internacionales, respaldó las anclas fiscales del modelo y solicitó medidas para mitigar los costos del ajuste a corto plazo.
El FMI completa la segunda revisión del acuerdo con Argentina y libera US$ 1.000 millones
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) completó la segunda revisión del acuerdo de 48 meses con la Argentina, una decisión que se dio a conocer en la tarde-noche de este jueves. Este paso habilita un desembolso de aproximadamente US$ 1.000 millones (equivalentes a 0.800 millones de DEG), en el marco del programa de Facilidades Extendidas (EFF) que totaliza unos US$ 21.000 millones (15.267 millones de DEG), aprobado el 11 de abril de 2025. Según el organismo multilateral, «el impulso reformista se ha fortalecido con la aprobación de leyes clave en materia fiscal, comercial y laboral, así como con mejoras en el marco monetario y cambiario, lo que ha contribuido a la acumulación de reservas y a la mejora de la capacidad de Argentina para gestionar las crisis».
Este desembolso representa un nuevo hito para el programa, que tiene como objetivos primordiales la consolidación de la desinflación, el fortalecimiento de la estabilidad externa y el establecimiento de las bases para un crecimiento más sólido y sostenible, impulsado por el sector privado. El Directorio Ejecutivo evaluó que la implementación del programa ha mantenido una trayectoria sólida, reflejando políticas prudentes y ajustes en el marco normativo, a pesar de un contexto global y nacional que consideraron complejo.
Evaluación de políticas y excepción por las reservas
Respecto a las metas establecidas, si bien la meta cuantitativa de acumulación de reservas internacionales netas (RIN) para finales de diciembre no fue alcanzada, el FMI concedió un «waiver» o excepción. Esto se debe a que la mayoría de los criterios de desempeño clave y las metas indicativas fueron cumplidos, y se implementaron medidas correctivas para acercar las reservas al objetivo de RIN y reducir aún más los diferenciales soberanos.
Con la liberación de este tramo, el total de desembolsos del acuerdo asciende a US$ 15.800 millones (11.452 millones de DEG). Tras el debate del Consejo Ejecutivo sobre Argentina, la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, destacó que «las autoridades argentinas han seguido avanzando con paso firme en la estabilización y la creación de una economía más orientada al mercado en el marco del Servicio Ampliado del Fondo». Georgieva añadió que «la creciente incertidumbre política en 2025 afectó temporalmente el crecimiento, la desinflación y la estabilidad externa, pero desde entonces se han implementado ajustes de política que han propiciado un aumento de las reservas, una renovada desinflación y una mayor confianza en el mercado, a pesar de un contexto global más complejo».
Compromisos sostenidos y agenda de reformas
En su análisis, Georgieva señaló que las autoridades argentinas «mantienen su compromiso de preservar la estabilidad mediante un paquete de políticas equilibrado, que impulse la desinflación, al tiempo que fortalezca la sostenibilidad externa y fomente el crecimiento, incluyendo la garantía de un acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales».
Entre los compromisos clave con el gobierno, la titular del FMI resaltó la ancla fiscal y la contención del gasto, junto con «las reformas para mejorar la equidad y la eficiencia de los sistemas tributario y de pensiones», considerándolas «esenciales para mantener el ancla fiscal y, al mismo tiempo, preservar el margen para el gasto social prioritario».
Asimismo, el organismo subraya la necesidad de «medidas para contener aún más la volatilidad de las tasas de interés y mejorar la transmisión monetaria y la asignación de crédito». También se demanda «fortalecer los marcos regulatorios y de supervisión para apoyar la profundización del mercado de capitales y, a la vez, contener las vulnerabilidades financieras». Georgieva consideró que «los avances en la desregulación de la economía y la adopción de legislación reformista en los ámbitos fiscal, comercial y laboral han sido impresionantes». Sin embargo, enfatizó que «deben continuar los esfuerzos para crear una economía más competitiva y abierta, incluso mejorando la previsibilidad de los marcos tributarios y regulatorios, para liberar el potencial de los sectores estratégicos de Argentina en agricultura, energía, minería y la economía del conocimiento».
Finalmente, Georgieva concluyó que «una comunicación clara de las políticas, junto con un apoyo social bien dirigido para mitigar los costos de ajuste a corto plazo, será fundamental para mantener la continuidad de las políticas y el respaldo social al programa de reformas de Argentina».
