Casi el 43% de los santafesinos arrastra deudas en tarjetas de crédito y un 38% ya recurre a préstamos personales para afrontar gastos diarios. Este alarmante nivel de endeudamiento, revelado por el último Monitor de Actividad Económica Provincial del Centro de Estudios DEMOS, podría profundizarse en los próximos meses en Santa Fe y la región.
El bolsillo de los santafesinos bajo la lupa: el consumo cae y la deuda crece para llegar a fin de mes
El Centro de Estudios DEMOS presentó una nueva edición de su «Monitor de Actividad Económica Provincial», un relevamiento clave que analiza mes a mes la realidad económica de Santa Fe. En esta oportunidad, el informe puso el foco en el consumo de nuestras familias y en cómo el endeudamiento se ha convertido en una salida, cada vez más frecuente, para afrontar los gastos básicos, incluso la compra de alimentos.
Eugenio Serafino, director de DEMOS, explicó que la economía provincial muestra una cierta estabilidad, pero advirtió que el consumo sigue en niveles muy bajos. Lo más preocupante, según el especialista, es que más hogares se ven obligados a recurrir al crédito para sostener su día a día.
Consumo estancado y el «amesetamiento» de la economía local
Los datos del informe de DEMOS surgen de estadísticas oficiales de organismos como el IPEC, el INDEC y el Banco Central de la República Argentina. «Este es el Monitor de Actividad Económica Provincial que venimos emitiendo mensualmente desde principios de año. Cada mes abordamos un sector distinto, en este caso el consumo», señaló Serafino.
El relevamiento confirma una tendencia que DEMOS viene observando hace meses: un «amesetamiento» de la economía provincial. En cuanto al consumo, se detecta una estabilización, pero en niveles muy bajos. «No tan bajos como en 2024, que fue el piso más crítico, pero sigue siendo bajo», aclaró Serafino, reflejando una realidad que golpea el poder de compra de cada vecino.
La deuda, la última opción para los hogares santafesinos
Uno de los datos más contundentes del informe es el incremento del endeudamiento en los hogares para mantener un nivel de consumo que ya es de por sí reducido. Serafino detalló el camino que recorren las familias antes de acudir al financiamiento: «Los santafesinos primero dejamos de consumir productos prescindibles o algunos gustos que nos dábamos. En segundo lugar, empezamos a elegir segundas y terceras marcas, bajando un poco la calidad. En tercer lugar, seguimos reduciendo algunos bienes que consumíamos habitualmente y, cuando ya no se pudo ajustar por ningún lado, empezamos a endeudarnos».
El informe revela que el 42,9% de los santafesinos tiene un saldo pendiente en su tarjeta de crédito, mientras que un 38% posee un crédito personal. «Más o menos cuatro de cada diez santafesinos tienen un préstamo personal en una mutual, un banco, una billetera virtual o se financian con tarjetas de crédito para mantener un nivel de consumo que ya viene siendo bajo. Es lo más notorio del informe», remarcó el director de DEMOS, poniendo números a una preocupación que se vive en muchos hogares de la ciudad.
La alarma de los créditos personales: un reflejo de la crisis
Si bien el uso de tarjetas de crédito se ubica por encima del promedio histórico, Eugenio Serafino hizo hincapié en que el crecimiento de los préstamos personales es el dato más alarmante. «Lo más preocupante es lo de los créditos personales, y estamos hablando del circuito formal, legal. Sabemos que existe un circuito informal e ilegal que genera situaciones complejas y tensiones en la ciudadanía, aunque ese fenómeno no aparece en las estadísticas oficiales», explicó, aludiendo a problemáticas que lamentablemente se conocen en nuestros barrios.
El especialista indicó que estos datos corresponden a abril y mayo, y anticipó que no esperan cambios significativos a corto plazo. «Creemos que la realidad no va a cambiar en los próximos meses. El sistema financiero hoy está orientado al consumo masivo de corto plazo, no al largo plazo, y no hay capacidad de endeudarse para bienes durables», sostuvo.
Consecuencias que van más allá de lo económico y afectan la calidad de vida
Desde DEMOS alertan que el creciente endeudamiento no solo tiene un impacto económico, sino que deja profundas marcas sociales en la comunidad. Serafino explicó que esta situación repercute directamente en la calidad de la alimentación de las familias, el acceso al transporte, la posibilidad de pagar las tarifas de servicios básicos y otros aspectos esenciales de la vida cotidiana.
«Los créditos hipotecarios y prendarios representan apenas el 2%, prácticamente nada en comparación con otros tipos de financiamiento. Creemos que esta situación se va a profundizar y afecta la calidad nutricional, la posibilidad de movilizarse en condiciones seguras, el acceso a los servicios, la calidad educativa e incluso la salud mental de los ciudadanos», afirmó el director de DEMOS, señalando un panorama complejo que se traduce en angustia y dificultades para muchas familias santafesinas.
Finalmente, Serafino concluyó que el informe busca ir más allá de los números fríos, buscando reflejar el impacto real de estos indicadores en la vida de las personas y pidiendo una mayor intervención. «No es un número frío el que estamos analizando, sino que queremos ver cuál es el impacto real en la vida de las personas. Creemos que todo eso hace un combo peligroso y es necesario atenderlo», cerró, con una clara mirada en el bienestar de la gente.
