Un joven de 18 años con pedido de captura por el triple crimen de barrio Loyola Sur, ocurrido el último 31 de diciembre, fue detenido esta semana en la vía pública durante un control de rutina del Comando Radioeléctrico en la ciudad de Santa Fe. El sospechoso, que era menor de edad al momento de los hechos en los que murieron tres personas —entre ellas una adolescente embarazada—, será imputado en las próximas horas por la Unidad Fiscal Especial de Responsabilidad Penal Juvenil del Ministerio Público de la Acusación.
Cae otro sospechoso por el triple crimen de Loyola Sur
La investigación por el triple crimen cometido el último día de 2025 en barrio Loyola Sur sumó un nuevo detenido. Se trata de F.J.N.A., quien actualmente tiene 18 años pero era menor de edad al momento del ataque en el que murieron tres personas y otra resultó gravemente herida.
El arresto se produjo el lunes 10 de agosto, alrededor de las 20.30, en inmediaciones de Anichini y Alasia, cuando personal del Comando Radioeléctrico realizaba un procedimiento de rutina en la vía pública y observó a un grupo de hombres que intentó retirarse al advertir la presencia policial. Tras darles la voz de alto, los agentes procedieron a identificarlos y consultar sus datos en el sistema, instancia en la que constataron que sobre F.J.N.A. pesaba un pedido de captura por homicidio solicitado por la Fiscalía de Homicidios del MPA.
Este jueves estaba prevista la audiencia en la que la fiscal Ana Laura Gioria, de la Unidad Fiscal Especial de Responsabilidad Penal Adolescente (Uferpa), le atribuiría participación en los hechos y solicitaría una medida cautelar.
Menor al momento del ataque
La orden de detención había sido librada en el marco de la pesquisa por el triple homicidio. Sin embargo, al momento de concretarse el arresto se verificó, a partir de la partida de nacimiento, que F.J.N.A. tenía menos de 18 años cuando se produjo el violento episodio.
Por esa razón, aunque en la actualidad es mayor de edad, el expediente se tramita bajo las reglas del régimen penal juvenil. La fiscalía lo investiga por «triple homicidio agravado – homicidio agravado en grado de tentativa».
Violencia extrema en las primeras horas
El hecho ocurrió el 31 de diciembre de 2025, durante la mañana, en barrio Loyola Sur. La secuencia comenzó alrededor de las 6, cuando Matías Fernández, de 21 años, fue ejecutado de un disparo en la cabeza en inmediaciones de pasaje Ruiz y calle Leumann.
Horas después, cerca de las 11, se produjo un segundo ataque a unos 300 metros, en la zona de Leumann y Diagonal Obligado, en cercanías del sector conocido como Los Jesuitas. Hasta allí llegó un grupo de jóvenes armados que abrió fuego contra las personas que se encontraban en el lugar. Juliana Ojeda, de 17 años y embarazada, murió en el lugar, en tanto que poco después falleció en el Hospital Iturraspe Isaías Uriel Álvarez, de 20 años.
La balacera también alcanzó a otros dos hermanos de Álvarez. Uno de ellos fue dado de alta poco después, mientras que Alexis Álvarez, de 22 años, permaneció internado en terapia intensiva del Hospital Cullen durante varias semanas y falleció el 7 de febrero.
Desde el inicio de las dotaciones policiales y judiciales, los investigadores vincularon la balacera con el homicidio de Fernández, perpetrado horas antes y a pocas cuadras del lugar. La principal hipótesis apuntaba a que el segundo ataque constituyó una represalia por ese crimen; sin embargo, con el avance de la pesquisa surgió que la familia atacada no habría tenido relación con aquel homicidio. Por el asesinato de Fernández fue imputada otra persona, identificada como Isaías José Emanuel Benítez.
Adolescente imputado y peritajes balísticos
La nueva detención se suma a la imputación de M.U.A., un adolescente de 16 años a quien la fiscal Gioria atribuyó en mayo participación como coautor del triple homicidio y de la tentativa de homicidio. M.U.A. ya se encontraba privado de su libertad por otro homicidio y permanecía alojado en un Centro Especializado de Responsabilidad Penal Juvenil, y en aquella audiencia el juez penal juvenil Héctor Aiello dispuso la prórroga de esa medida por tres meses.
Según la acusación, el adolescente no habría actuado solo. Los investigadores reunieron testimonios que señalaban la presencia de un grupo de entre siete y ocho personas que llegó hasta la vivienda de las víctimas y abrió fuego, a lo que se sumó la incorporación de peritajes balísticos que determinaron el empleo de armas de grueso calibre.
La incorporación de F.J.N.A. como nuevo investigado representa otro avance en una causa que procura establecer quiénes participaron de la balacera y cuál fue el rol que tuvo cada uno en el ataque que terminó con tres vidas en barrio Loyola Sur.
