La planta láctea de la firma Verónica en la localidad santafesina de Suardi volvió a encender sus motores tras un acuerdo con la empresa Copalac, que comenzó a producir a fasón con una primera prueba de leche en polvo. Pese a la reactivación parcial que trajo algo de alivio a los operarios tras meses de paralización y salarios caídos, desde el sindicato advirtieron que la medida es provisoria y exigieron respuestas urgentes a los propietarios de la tradicional compañía.
Una prueba piloto para reactivar la planta
La planta de Verónica en Suardi comenzó a recuperar actividad después de varios meses de paralización, luego del acuerdo alcanzado con la empresa Copalac, que inició tareas productivas en las instalaciones mediante un esquema de trabajo a fasón. La reactivación representa una señal positiva para los empleados afectados por la crisis de la empresa láctea, aunque desde la organización sindical aclararon que todavía no significa una solución definitiva, ya que la prioridad ahora es ampliar progresivamente la producción y lograr la reincorporación de más trabajadores.
La planta de Suardi cuenta con aproximadamente 82 trabajadores, aunque en esta primera etapa la cantidad de empleados convocados es menor. El primer paso consistió en una prueba operativa en el sector de leche en polvo con unos 50.000 litros de leche y turnos de cuatro horas, con el objetivo de verificar el funcionamiento de las instalaciones. A partir de esta semana, la intención es aumentar el ingreso de materia prima para incrementar la producción y sumar a más operarios en sus puestos, además de evaluar la posibilidad de incorporar en los próximos meses la elaboración de quesos para extender la actividad industrial.
Una crisis salarial que afecta a cientos de familias
El gremio mantiene cautela para no generar falsas expectativas entre los empleados ante un conflicto que profundizó su gravedad por la falta de pago de salarios durante varios meses. Según detalló el representante sindical Alejandro, el impacto de la crisis de Verónica alcanza a alrededor de 430 trabajadores dentro del convenio colectivo, además de otros empleados fuera de convenio en distintas plantas y centros de distribución.
La situación económica de los operarios es crítica debido a que la empresa adeuda la segunda cuota del aguinaldo del año pasado, la primera cuota de este año y todos los sueldos de 2026. Por este motivo, desde la organización sindical remarcan la complejidad humana que atraviesan las familias y prefieren informar las gestiones únicamente cuando los objetivos se encuentran cumplidos.
Reclamos judiciales y el rol de Copalac
Uno de los principales reclamos continúa exigiendo que los propietarios de la firma, la familia Espiñeira, brinden explicaciones presenciales sobre el futuro de la compañía, ya que en el último tiempo solo mantuvieron contactos a través de representantes legales mientras avanzan las intimaciones en la Justicia laboral y mediante denuncias penales. Asimismo, el dirigente confirmó que existen empresas interesadas en hacerse cargo de la firma, como Copalac, aunque las negociaciones dependen de que los actuales dueños logren ponerse de acuerdo con los inversores.
La llegada de Copalac generó expectativas favorables debido a que la firma tiene asiento en Morteros y cuenta con socios productores lecheros, algunos de los cuales entregaban su materia prima a Verónica en el pasado. En este esquema, Copalac asumirá el pago de salarios y cargas sociales de los trabajadores vinculados a la actividad actual a partir de este momento, mientras que la deuda acumulada por Verónica con el personal, la organización sindical, la mutual y la obra social continuará su curso legal. Desde el gremio valoraron el acompañamiento de las autoridades locales y provinciales, al advertir que el parate productivo golpea al circuito económico de comunidades como Suardi, Lehmann y Clason.
