Un hombre de 24 años fue condenado a siete años y medio de prisión en los tribunales de la ciudad de Santa Fe por haber abusado sexualmente de una adolescente a la que atacó en un descampado de la localidad de Cayastá, en el departamento Garay, tras desviar el trayecto en el que se ofreció a llevarla en su motocicleta al finalizar una fiesta en junio de 2024.
Condena en tribunales
Un hombre de 24 años, identificado por sus iniciales E.D.A., fue condenado a siete años y seis meses de prisión por haber abusado sexualmente de una adolescente en la localidad de Cayastá, departamento Garay. La resolución judicial fue dictada por el juez Leandro Lazzarini tras la finalización de un juicio oral llevado a cabo en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
Durante el debate, la representación del Ministerio Público de la Acusación (MPA) estuvo a cargo de las fiscales Natalia Giordano y Agostina Aimi, quienes expresaron su conformidad con el fallo al destacar la valoración de las pruebas presentadas para dar por acreditado el delito.
El ardid y el ataque
El ilícito ocurrió la noche del sábado 15 de junio de 2024, en circunstancias en que tanto la víctima como el agresor coincidieron en una fiesta desarrollada en un club de Cayastá.
Al finalizar el evento, el joven ofreció trasladar a la adolescente a su domicilio a bordo de una motocicleta. No obstante, durante el trayecto alteró el recorrido previsto y se dirigió hacia un descampado de la zona. En dicho lugar consumó el ataque sexual a pesar de la resistencia, la falta de consentimiento y los reiterados pedidos de auxilio de la víctima.
La investigación
La investigación penal preparatoria se inició semanas después, luego de que la menor lograra relatar lo sucedido en su ámbito escolar. Dicha revelación derivó en la formalización de la denuncia correspondiente y en su posterior declaración mediante el dispositivo de cámara Gesell.
Finalizada la instancia de juicio, el tribunal impuso la pena al acusado tras hallarlo culpable como autor penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal. Las autoridades dispusieron la omisión de la identidad completa del condenado con el propósito de resguardar el derecho a la intimidad y evitar la revictimización de la joven.
