Con una inversión de 15 millones de dólares y el uso de una técnica innovadora que evita las grandes excavaciones a cielo abierto, Aguas Santafesinas avanza en la renovación de los 3.400 metros de la Cloaca Máxima en Santa Fe para prevenir los socavones que durante años afectaron las calles del macrocentro. Los trabajos, que ya completaron sus primeros 170 metros bajo la supervisión de la Provincia y el municipio, buscan dotar de una vida útil de 50 años a un conducto clave para la infraestructura urbana.
Una obra invisible que frena los socavones bajo el asfalto santafesino
Debajo de algunas de las principales arterias de la ciudad, una intervención de gran magnitud avanza sin alterar la superficie. Se trata de la renovación integral de la Cloaca Máxima, un conducto estratégico de 1,70 metros de diámetro y 3.400 metros de extensión que transporta los líquidos cloacales de gran parte de los vecinos.
Los trabajos, que comenzaron hace diez meses con un plazo total de ejecución de 30 meses, entraron en una etapa de mayor ritmo operativo con la colocación de los primeros 170 metros de la nueva estructura. La intervención se ejecuta mediante una técnica de rehabilitación conocida como relining, que evita las tradicionales y molestas excavaciones a cielo abierto. El procedimiento consiste en introducir una manga flexible dentro del caño existente, inflarla para que se adhiere a las paredes y curarla con rayos ultravioletas, generando así un conducto completamente nuevo desde adentro.
La importancia de anticiparse a los hundimientos
Desde Aguas Santafesinas (ASSA), el directivo Darío Boscarol remarcó la necesidad de priorizar la prevención frente al deterioro de la infraestructura. Según detalló, durante la última década se produjeron cuatro hundimientos sobre el bulevar vinculados a fallas en la red, cuyas reparaciones demandaron una inversión actualizada que rondó los US$ 22 millones.
En contraste, la actual obra cuenta con un presupuesto de US$ 15 millones. «Esta obra tiene una magnitud de 3.400 metros, con un diámetro de 1,70 metros. Estamos gastando 15 millones de dólares», señaló Boscarol, al tiempo que subrayó que intervenir antes de que se produzca el daño resulta económicamente más conveniente para la comunidad.
Trabajos bajo tierra y menor impacto para los vecinos
Uno de los mayores desafíos de la intervención fue la etapa previa de limpieza del conducto y el montaje de un sistema de bypass para garantizar la continuidad del servicio sin afectar a los usuarios. Renata Ghilotti, presidenta de ASSA, explicó que una vez superada esa instancia preparatoria, los tiempos se aceleraron con un ritmo estimado de un tramo de manga por semana o cada diez días.
La nueva infraestructura sumará unos 50 años de vida útil, un dato clave si se tiene en cuenta que por allí circula la red cloacal que evita consecuencias directas sobre la superficie urbana. Antecedentes recientes en sectores como bulevar Pellegrini y 9 de Julio, Urquiza, la zona del Club Atlético Unión y Rivadavia demostraron cómo los colapsos cloacales derivan en socavones, cortes de tránsito, desvíos de colectivos y complicaciones cotidianas para quienes circulan por la zona.
Durante una recorrida por el sector, el intendente Juan Pablo Poletti destacó el impacto positivo que tendrá la obra para la circulación urbana. «Durante 50 años esta inversión va a permitir que dejemos de tener problemas en el corredor del bulevar para socavones, con los problemas que nos crea en el día a día a los santafesinos: desvíos de colectivos, desvíos, tránsito, colapso y todo lo que lleva a las transversales de norte a sur», afirmó el mandatario tras descender al conducto.
Próximos tramos y avances en el bacheo
La planificación de la obra contempla continuar aguas arriba hasta alcanzar las inmediaciones de la cancha de Unión. Esta intervención, considerada una de las de mayor magnitud en su tipo en Sudamérica, busca erradicar definitivamente la lógica de reparar únicamente cuando la falla ya está a la vista.
En paralelo a los trabajos subterráneos, el intendente se refirió a las demandas diarias vinculadas al estado de las calles y confirmó que la Municipalidad ya cuenta con la autorización presupuestaria para adquirir una planta de asfalto en frío. La instalación, prevista para estar operativa entre noviembre y diciembre, permitirá reforzar el plan de bacheo en los distintos corredores urbanos, sujeto a las condiciones climáticas.
Asimismo, desde el municipio ratificaron el compromiso de avanzar con el mantenimiento de las calles durante los períodos sin lluvias y continuar con la transformación de las arterias de tierra ubicadas al oeste de la laguna Setúbal mediante la aplicación de estabilizado pétreo.
