Día de la Industria: la UISF advierte por la baja demanda y reclama nivelar la cancha

Frente a un escenario de caída en el consumo y aumento de costos operativos, la Unión Industrial de Santa Fe (UISF) advirtió que la apertura de importaciones y la pérdida de poder adquisitivo erosionan la competitividad del sector fabril santafesino. Durante una evaluación de la coyuntura económica, la entidad empresaria reclamó una estrategia coordinada con el Estado para fortalecer el mercado interno y enumeró cuatro pilares fundamentales —infraestructura, financiamiento, capital humano y previsibilidad— para garantizar la sostenibilidad productiva en la provincia.

Un escenario de cautela en el Día de la Industria

La industria nacional atraviesa el Día de la Industria en un contexto de marcada preocupación. Con ventas que aún exhiben debilidad y un mercado interno que no logra traccionarlo, el sector fabril enfrenta el desafío de sostener el empleo, las inversiones y el desarrollo tecnológico en medio de un escenario adverso.

En Santa Fe, el diagnóstico compartido por los referentes productivos refleja la misma complejidad. Ivana Taborda, vocal titular de la Unión Industrial de Santa Fe (UISF), señaló que los indicadores actuales no permiten festejar la fecha como el sector desearía, aunque destacó la resiliencia de las empresas para proyectar hacia adelante.

«Me encantaría celebrarlo y que los días en conmemoración a la industria argentina sean desde otro lugar, pero lamentablemente los números no son los adecuados», expresó la dirigente en diálogo con CyD Litoral, al tiempo que remarcó la voluntad empresaria de continuar apostando a la tecnología y al capital humano pese a las dificultades de la demanda.

Competitividad y asimetrías en el mercado interno

Al trazar un balance sobre los principales escollos que condicionan la actividad, Taborda advirtió sobre la falta de equidad en las condiciones macroeconómicas. «La cancha no está nivelada de una manera igualitaria», graficó la representante gremial.

Entre los factores que erosionan la competitividad, la referente de la UISF enumeró la apertura de importaciones y la presión ejercida por el incremento en los costos de tarifas de servicios, tributos y salarios. A este combo se le añade la significativa contracción del poder adquisitivo, un fenómeno que deprime el consumo masivo y frena la colocación de productos de fabricación nacional.

Para encauzar la economía, Taborda descartó una lógica de confrontación sectorial y abogó por una articulación multisectorial que involucre al Estado, al aparato productivo, al sector agropecuario y al comercio. «No creemos que tenga que ser esto una grieta. Es con el Estado, es con los otros factores, ya sea campo, ya sea comercio. Creo que esto es una salida entre todos», enfatizó. Asimismo, subrayó que la estructura de costos industriales no debe analizarse como un gasto ineficiente, sino como la base de un desarrollo competitivo a escala nacional e internacional.

Los cuatro pilares para la reactivación productiva

A la hora de definir las prioridades para encauzar el perfil productivo del país, la dirigente evitó soluciones simplistas y estructuró su propuesta en cuatro ejes fundamentales:

  • Infraestructura: Obras estratégicas tanto a escala nacional como provincial que optimicen la logística.
  • Financiamiento: Herramientas de crédito accesibles para viabilizar la inversión y la ejecución de proyectos corporativos.
  • Capital humano: Fortalecimiento del conocimiento, la capacitación técnica y la preservación de puestos de trabajo genuinos y de calidad.
  • Ambiente macroeconómico favorable: Políticas orientadas a recomponer el poder de compra de los trabajadores y revitalizar el mercado interno.

Hacia una política de Estado perdurable

En la visión de la entidad fabril, los lineamientos estratégicos del sector industrial deben independizarse de los ciclos electorales y constituirse en verdaderas políticas de Estado.

Taborda advirtió sobre el impacto directo que la retracción fabril genera sobre los sectores medios de la sociedad. «Si no hay una demanda interna, si a la industria no le va bien, la clase media, que es la que está sufriendo ahora, es la que desaparece», alertó.

De este modo, la industria santafesina arriba a su día con un mensaje dual, matizado por la advertencia sobre la coyuntura y la convicción de asumir un rol protagónico en la recuperación económica, la generación de empleo y la agregación de valor.


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