A 24 años de la reinauguración del Puente Colgante: el histórico cruce a pie que marcó a los santafesinos

A casi dos décadas de la histórica caída que conmocionó a los vecinos de la Costanera santafesina tras la crecida de 1983, el Puente Colgante Ing. Marcial Candioti quedó nuevamente habilitado para los peatones el 7 de septiembre de 2002. Sin actos oficiales y por orden del entonces gobernador Carlos Reutemann, el histórico símbolo de la ciudad recuperó su postal sobre la laguna Setúbal antes de permitir, días más tarde, el paso de vehículos sobre su nueva estructura de cemento.

Una jornada histórica para los santafesinos

El 7 de septiembre de 2002, el Puente Colgante de la ciudad de Santa Fe quedó nuevamente habilitado para el paso de peatones, marcando una jornada histórica de resiliencia para toda la comunidad. Aquel día, sin actos ni grandes festejos oficiales y por expresa orden del entonces gobernador Carlos Reutemann, se retiraron las vallas que impedían el tránsito sobre la emblemática estructura.

Tal como lo anunciaba El Litoral en su edición previa, a partir de las 8 y sin formalidad alguna —replicando lo ocurrido en 1927— se despejaron las barreras de los accesos para que los vecinos pudieran recorrerlo en toda su extensión. Desde aquella triste y lluviosa tarde del 28 de setiembre de 1983, cuando la estructura cedió ante la fuerza arrolladora del agua, la recuperación del símbolo local se convirtió en una deuda moral que la ciudad tenía la obligación de honrar.

Tras dos años de intenso trabajo y no pocos contratiempos, su figura se elevó nuevamente sobre la laguna Setúbal. Tal como se había planificado, la apertura definitiva al tránsito vehicular se produjo el 28 del corriente, al cumplirse exactamente 19 años de su caída. Si bien los primeros días fueron de uso exclusivamente peatonal, la habilitación vehicular llegó un par de semanas más tarde, aunque con una modificación sustancial: la nueva estructura de cemento y pavimento dejó atrás el clásico crujidor de tablones que permitía observar el paso del río Santa Fe por las hendijas de la madera.

El recuerdo de la caída y sus protagonistas

Eran las 16.25 de aquel recordado miércoles 28 de septiembre de 1983 cuando los vecinos de la Costanera santafesina escucharon un retumbar que desgarró el corazón de la ciudad: el viejo y querido Puente Colgante Ing. Marcial Candioti se había venido abajo. El símbolo permaneció abandonado durante casi una década, hasta que finalmente fue reconstruido y reinaugurado.

En la memoria colectiva quedó grabada aquella jornada trágica, así como el recuerdo de Evaristo Franco, «El Renacido», el recordado pescador de Alto Verde que cruzaba el puente en su bicicleta cuando la estructura cedió. Aunque Evaristo logró escapar del desmoronamiento, su vehículo terminó retorcido en el fondo del río. El vecino, que supo inmortalizar su testimonio en las páginas de El Litoral, falleció el 22 de septiembre del año pasado a los 74 años.

Los trabajos de reconstrucción

Tras casi dos décadas de permanecer inconcluso, en el año 2000 se pusieron en marcha las obras de reconstrucción bajo la estricta premisa de respetar el diseño arquitectónico original.

Como parte fundamental de la obra, la nueva antena este fue fabricada en la vecina ciudad de Esperanza y montada mediante grúas gigantes en julio de 2001. A diferencia de la estructura histórica, que se encontraba unida por remaches, esta nueva pieza fue ensamblada mediante modernas técnicas de soldadura.

El regreso de la iluminación ornamental

El Puente Colgante volvió a encenderse el domingo 16 de agosto, recuperando una de las postales más valoradas de la Costanera Oeste. La puesta en funcionamiento del sistema se concretó en el marco de las actividades organizadas para recibir la Antorcha Suramericana y el Fuego Suramericano, en la cuenta regresiva hacia los Juegos Suramericanos 2026.

La jornada festiva incluyó propuestas recreativas, música en vivo y espectáculos destinados a toda la familia que se acercó a disfrutar del paseo costero.

La puesta a punto conserva la tecnología LED RGBW que caracteriza al sistema ornamental del puente, permitiendo generar una amplia gama de colores, secuencias programadas y efectos visuales dinámicos sobre las torres y los tensores metálicos.

De esta manera, se completó la intervención iniciada meses atrás para recuperar la totalidad del sistema lumínico, el cual funcionaba de manera parcial debido al desgaste natural de los componentes y a las dificultades existentes para conseguir repuestos específicos para este íconos de la capital provincial.


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