Tras una demanda judicial por una millonaria deuda del municipio, el gobierno provincial y la administración de Aguas Santafesinas (ASSA) acordaron con el intendente Miguel Weiss Ackerley que la compañía absorberá la prestación del servicio de agua potable en Santo Tomé. El traspaso definitivo, calificado como una decisión política trascendente para destrabar un sistema colapsado, quedará formalizado mediante un convenio y requerirá la aprobación previa de una ordenanza en el Concejo Municipal.
Traspaso histórico: ASSA absorberá el servicio de agua en Santo Tomé tras años de conflicto
La semana comenzó con la tensión judicial generada por la demanda que Aguas Santafesinas S.A. (ASSA) entabló contra el municipio de Santo Tomé por una millonaria deuda de 6 mil millones de pesos. Sin embargo, concluye con un giro institucional decisivo: la compañía provincial absorberá finalmente la prestación del servicio en esa ciudad.
El anuncio fue formalizado este viernes en una conferencia de prensa conjunta por los ministros de Economía, Pablo Olivares, y de Obras Públicas, Lisandro Enrico, acompañados por la titular de ASSA, Renata Ghilotti, y el intendente santotomesino, Miguel Weiss Ackerley.
Según explicó el mandatario local, la resolución es el fruto de dos años de diálogo constante entre las partes. Miguel Weiss Ackerley sostuvo que el acuerdo marca el inicio de una nueva etapa orientada a superar una administración obsoleta que «debería haber empezado a cambiar hace veinte años».
Un servicio colapsado que exigía un cambio de escala
Por su parte, Lisandro Enrico contextualizó la situación de la empresa prestataria, señalando que ASSA opera de manera directa en solo quince ciudades, mientras que a otras sesenta les comercializa agua en bloque.
El ministro de Obras Públicas calificó la medida como una decisión política de alto impacto: «El sistema municipal, pensado para un pueblo pequeño, no permite estar a la altura de la demanda que genera la escala que hoy ha alcanzado esta población». Asimismo, anticipó que los cambios serán paulatinos pero con un horizonte de gestión claro.
En la misma línea, Pablo Olivares argumentó que la decisión se fundamentó en criterios de eficiencia y justicia distributiva. Al ampliar su escala, ASSA logrará reducir costos medios y equiparar las oportunidades de los habitantes de Santo Tomé con los usuarios de Santa Fe.
Proyectos en paralelo y la resolución de la deuda
En el plano de las obras futuras, el ministro de Economía adelantó que se evalúa la posibilidad de conectar un ramal desde el acueducto de Desvío Arijón para abastecer a nuevos desarrollos urbanos ubicados en los distritos de Santo Tomé y Sauce Viejo. Esta iniciativa se financiaría con recursos privados, por lo que no implicará erogaciones para la provincia.
En cuanto al pasivo acumulado por el municipio, Lisandro Enrico reconoció que ASSA debió «sincerar» sus costos operativos previos. Respecto al mecanismo para saldar el rojo financiero, indicó que la prioridad política fue absorber el servicio y establecer una tarifa real, dejando la trazabilidad contable de la deuda como parte de una negociación integral posterior.
Por su parte, Renata Ghilotti respaldó la calidad del suministro brindado por la compañía, calificándolo como «de primerísima calidad; una de las mejores del mundo». La funcionaria aclaró que la demanda judicial formaba parte de las obligaciones de su cargo, pero ratificó que el diferendo económico se resolverá mediante un convenio conjunto una vez que el Concejo Municipal apruebe la ordenanza que habilitará formalmente el traspaso del servicio.
