Un abogado argentino de 55 años fue detenido en el barrio porteño de Palermo por la Policía Federal Argentina (PFA) y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), acusado de ser el nexo entre sicarios alojados en penales de máxima seguridad y organizaciones narcocriminales de Rosario. El operativo, coordinado con la Justicia rosarina, incluyó escuchas telefónicas que comprometen seriamente al profesional y derivó en allanamientos a sus estudios jurídicos y domicilio particular.
El nexo entre las cárceles y las calles
Un abogado argentino de 55 años fue detenido en el barrio porteño de Palermo, en el marco de una investigación que lo señala como el engranaje clave entre peligrosos sicarios alojados en penales de máxima seguridad y organizaciones narcocriminales que operan en las ciudades de Rosario.
El operativo estuvo a cargo del Departamento Inteligencia contra el Crimen Organizado (DICCO) y el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA), en articulación con la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (CIOPE).
Operativa desde los penales
Según la investigación judicial, el profesional aprovechaba el ejercicio de la representación jurídica para eludir las restricciones de contacto de sus defendidos y funcionar como intermediario operativo. Las escuchas telefónicas confirmaron que transmitía directivas para vincular a los reclusos con miembros de las bandas que operaban en libertad.
Entre sus representados destacan figuras de alto perfil del crimen organizado:
- Claudio «Morocho» Mansilla, alojado en el Complejo Penitenciario Federal N° II de Marcos Paz, donde cumple condena a prisión perpetua por homicidio, narcotráfico y asociación ilícita, manteniendo lazos estrechos con el Clan Riquelme, el Clan Alvarado y la banda «Los Menores».
- Francisco «Fran» Riquelme, detenido también en Marcos Paz y condenado a prisión perpetua por homicidio.
- Jonatan «Jonita» Gabriel Riquelme, hermano de Francisco, alojado en la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero, con condena por asociación ilícita y narcotráfico.
La captura en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
La causa está bajo la órbita de los fiscales Diego Giro, Mercedes Banchio y Marina Anahí Vigo, de la Unidad Especial de Violencia Altamente Lesiva y la Unidad Especializada de Microtráfico de Rosario.
Tras detectar que el sospechoso residía en la Ciudad de Buenos Aires, los detectives ubicaron dos estudios jurídicos sobre la calle Tucumán —en la zona de Tribunales— y su domicilio particular en la calle Uriarte, en Palermo.
El arresto se concretó cuando los agentes advirtieron que el letrado salía de su vivienda y abordaba un auto de alquiler rumbo a la Terminal de Ómnibus de Retiro, con intenciones de viajar a Rosario. El Colegio de Jueces en lo Penal de Rosario, a cargo de Rodrigo Facundo Becerra, libró la orden de detención mediante un exhorto interpuesto ante el Juzgado Nacional en lo Penal de Rogatorias, a cargo de Gabriel Omar Ghirlanda.
La PFA interceptó el vehículo en la avenida Raúl Scalabrini Ortiz al 2400 y procedió a su aprehensión.
Allanamientos y secuestros
Posteriormente, la Justicia ordenó tres allanamientos en los inmuebles de las calles Tucumán y Uriarte. Durante las inspecciones, las fuerzas de seguridad secuestraron:
- 4 computadoras portátiles (notebooks)
- 1 CPU
- 1 teléfono celular
- Documentación de interés procesal
El implicado quedó imputado por infracción a la ley de drogas y asociación ilícita, a la espera de sus trámites procesales y su posterior traslado a los tribunales de Rosario.
