Una agente de la Policía de Santa Fe fue imputada este lunes por falso testimonio tras ser detenida en el barrio San Lorenzo junto a su pareja, un joven de 22 años señalado como el coautor del homicidio de Federico Pablo Acosta, quien fue acribillado a balazos el pasado 31 de mayo en la capital provincial. La investigación de la Unidad Fiscal de Homicidios determinó que la numeraria ocultó el paradero del prófugo durante un allanamiento donde se secuestró un arma reglamentaria y chalecos balísticos.
La investigación y las imputaciones
La búsqueda del segundo sospechoso del crimen de Federico Pablo Acosta, el hombre acribillado el 31 de mayo pasado en la ciudad de Santa Fe, desembocó en el arresto de una mujer policía que fue hallada junto al prófugo en una vivienda de barrio San Lorenzo.
Este lunes, en la audiencia realizada ante el juez penal Lisandro Aguirre, la fiscal Laura Urquiza atribuyó formalmente a Laureano Yasser L. (22) la coautoría del «homicidio calificado», mientras que a su novia, la agente de la policía provincial Camila Belén Q. (27), la imputó por «falso testimonio».
Los abogados Ramiro Carrasco y Germán Corazza asumieron las defensas de la mujer y el hombre, respectivamente. En tanto, quien era la pareja de Acosta al momento de su muerte y madre de su hija menor de edad se constituyó como querellante en la causa judicial, con la representación de los letrados Raúl Sartori y Juan Micelli.
Emboscada fatal
El asesinato de Acosta ocurrió el 31 de mayo alrededor de las 13.20, en la intersección de las calles Juan Díaz de Solís y Uruguay de la capital provincial. La víctima transitaba a bordo de una motocicleta cuando fue interceptada por un rodado similar de color rojo guiado por Marcelo Raúl Molinas (27), quien ya fue imputado y se encuentra en prisión preventiva.
Según la fiscalía, Laureano L. era quien viajaba en la parte trasera del motovehículo, extrajo un arma de fuego y efectuó al menos seis disparos directos contra la víctima, provocándole severas heridas en el cráneo y en el antebrazo derecho.
Tras caer Acosta gravemente herido al suelo, Molinas bajó del rodado, se apoderó de un arma de fuego que el malherido llevaba consigo y posteriormente ambos delincuentes se dieron a la fuga a pie.
Acosta fue trasladado de urgencia al Hospital José María Cullen, donde permaneció internado en la unidad de terapia intensiva durante dos semanas. El 14 de junio de 2026 se produjo su fallecimiento a raíz de una sepsis y posterior falla multiorgánica.
Convivencia y encubrimiento
Tras el crimen, los investigadores identificaron a Laureano L. como uno de los atacantes. Al determinarse su vínculo con la oficial Camila Q., la citaron a la Unidad Fiscal de Homicidios para tomarle declaración. Allí, el 29 de junio, la mujer aseguró ante las autoridades que no mantenía una relación de pareja con el sospechoso, que no conocía su paradero ni tenía contacto con su familia.
El operativo policial fue ejecutado el jueves pasado por la División Homicidios en una vivienda de Pasaje Público al 4700, en barrio San Lorenzo, donde la numeraria fue encontrada junto a quien había negado como su pareja.
Durante la requisa del inmueble, los pesquisas concretaron el secuestro de los siguientes elementos:
- Una pistola calibre 9 milímetros marca Bersa TPR.
- Dos cargadores.
- 34 cartuchos calibre 9 milímetros.
- Un chaleco balístico.
- $ 420.000 en efectivo.
- Dos teléfonos celulares.
- Un sello oficial perteneciente a la agente.
- Una credencial oficial perteneciente a la agente.
A las evidencias recabadas se sumaron informes provistos por la DAJUDECO e intervenciones telefónicas que confirmaron la existencia del vínculo afectivo entre ambos. Tras las detenciones y las imputaciones formalizadas en la audiencia, la fiscalía adelantó que solicitará la prisión preventiva para los involucrados.
