La evolución de las ventas en la provincia de Santa Fe mostró un comportamiento marcadamente heterogéneo a lo largo de los primeros seis meses del año. Por un lado, la demanda de insumos, el equipamiento para el hogar al por mayor y el dinamismo en el mercado de las motocicletas lograron sostener el indicador general en terreno positivo. Por el contrario, las ventas en el mostrador minorista continuaron resistiéndose, afectadas por la pérdida de vigor en rubros esenciales como alimentos, bebidas e indumentaria.
Al analizar la dinámica del período más reciente, la actividad comercial evidenció signos de enfriamiento hacia el término de la primera mitad del año, registrando en el segundo trimestre de 2026 una baja interanual del 0,4%. Esta contracción trimestral obedeció de manera determinante a la contribución negativa del comercio minorista, que restó 1,0 punto porcentual a la variación general del índice, mientras que la rama mayorista apenas aportó 0,5 puntos porcentuales de contención.
Pese a este tropiezo en el segundo trimestre, la medición acumulada entre enero y junio logró mantener un saldo positivo del 0,9%. Los datos se desprenden del más reciente reporte del Monitor de la Actividad Comercial, elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), organismo dependiente del Ministerio de Economía de la Provincia de Santa Fe.
La publicación emplea la herramienta del «semáforo del comercio», diseñada para visualizar de manera sencilla, a través de un código cromático, la evolución coyuntural de la actividad económica sobre la base del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE). De acuerdo con el diagnóstico oficial, entre enero y junio de 2026 el semáforo marcó verde para dos de las tres ramas: el comercio mayorista, en primer lugar, y la venta de combustibles, automóviles y motos y su mantenimiento, en segundo término. El comercio minorista, por el contrario, marcó rojo.
Mayoristas al frente
El canal mayorista representa la rama de mayor peso relativo dentro de la estructura comercial provincial, concentrando el 41,3% de la ponderación total. Durante el primer semestre, este sector experimentó un crecimiento acumulado del 3,7% e incidió de forma positiva en 1,3 puntos porcentuales sobre el nivel general.
Destacaron los incrementos en productos metálicos (+14,7%), sustancias y productos químicos (+10,8%), equipamiento y hogar (+7,5%) y alimentos y bebidas al por mayor (+6,2%, con un aporte individual de 1,8 p.p.). También mostraron señales verdes los productos ganaderos (+19,3%) y los combustibles refinados (+4,6%). La excepción estuvo dada por la caída acumulada del 11,9% en productos agrícolas, un rubro que restó 1,7 puntos porcentuales a la rama.
Vehículos y combustibles
La tracción a dos ruedas se consolida como un reflejo de los tiempos en la movilidad urbana y se destaca dentro del capítulo de venta de vehículos. Esta rama —que abarca la comercialización, mantenimiento y reparación de automotores y motos, además del expendio de combustibles— representa el 21,1% de la actividad e integró el semáforo verde al registrar una suba acumulada del 2,0% (+0,4 p.p. de incidencia).
El gran dinamizador fue el segmento de inscripciones iniciales de motos, con un aumento interanual del 37,5% y una contribución de 2,1 p.p. al subsector. En este marco, el parque activo de motos creció un 5,7% y el de autos un 2,5%. Sin embargo, los automóviles 0km aportaron un subconjunto en rojo: el patentamiento continuó en terreno negativo, con una caída acumulada del 7,8% en las inscripciones iniciales y unastracción de 1,8 p.p. al resultado.
Comercio minorista y consumo de proximidad
El consumo diario no repunta en el semestre. Con una participación del 37,5% en la estructura comercial, el canal minorista evidenció el escenario más complejo de la medición. En este segmento, el semáforo mostró un predominio de señales en rojo durante el primer semestre de 2026, arrojando en su conjunto una variación negativa del 2,0%.
La caída en alimentos y bebidas constituye el dato saliente. El rubro de mayor trascendencia en la canasta familiar —que pondera un 40,6% del comercio minorista— anotó una baja del 2,7% interanual y restó 0,8 p.p. al desempeño general. Entre el resto de los sectores de ventas al consumo final, se presentaron bajas en indumentaria (-2,4%), equipamiento y hogar (-0,5%) y el resto de los comercios minoristas (-7,1%). Solo registraron variaciones positivas los rubros de vivienda y servicios básicos (+5,3%) y esparcimiento (+1,8%), aunque sus bajos pesos relativos no lograron revertir la tendencia desfavorable del canal.
Desde una perspectiva metodológica, el IPEC aclara que la asignación de colores responde a los niveles de incidencia acumulada sobre el IMAE: las luces verdes identifican variaciones positivas superiores a 0,01 p.p., las amarillas representan valores neutros (entre -0,01 y 0,01 p.p.) y las rojas corresponden a valores negativos inferiores a -0,01 p.p. La fotografía del primer semestre expone que, aunque la tracción mayorista sostiene los números agregados de la provincia, el consumo de proximidad en los hogares santafesinos sigue exhibiendo claras señales de retracción.
