Promediando octubre, se puso en marcha una suerte de cuenta regresiva para los dos ministros de la Corte Suprema de Santa Fe que aún deben presentar sus renuncias: Roberto Falistocco y Rafael Gutiérrez. Ambos superan el límite de edad de 75 años establecido por la nueva Constitución provincial. Si bien el impacto de la retroactividad torna discutible la aplicación del tope en estos casos, el gobierno provincial apeló a una «obligación moral» para negociar la salida de ambos magistrados del máximo tribunal.
Sus reemplazantes ya fueron votados por la Legislatura. La aprobación de los pliegos de Aldo Alurralde y Jorgelina Genghini generó reiterados reproches por parte de Rafael Gutiérrez, quien cuestionó que fueran convalidados sin que existieran las vacantes correspondientes, tildando la maniobra de desprolija y criticando el apresuramiento del gobierno.
Los plazos de las dimisiones
A la fecha, ninguno de los dos ministros ha presentado formalmente el texto de su renuncia, pero noviembre se perfila como un mes clave. Roberto Falistocco celebrará su cumpleaños el 10 de ese mes y, tres días después, conmemorará sus 35 años de permanencia en la Corte. De allí su decisión de efectivizar la misiva entre el 20 y el 25 del mes próximo. Es probable que replique el mecanismo utilizado por sus pares antes del retiro: la comunicación al resto de los integrantes del tribunal en una última reunión de Acuerdo, la presentación escrita de la renuncia ante el presidente de la Corte y la notificación formal de la decisión al Poder Ejecutivo.
Por su parte, Rafael Gutiérrez habría conversado en los últimos días —según pudo saber el diario El Litoral— con el gobernador Maximiliano Pullaro sobre el asunto. Aunque la fecha exacta de su salida se mantendrá bajo reserva hasta el último momento, no se descarta que se produzca en el transcurso de noviembre. Dadas las potenciales aspiraciones político-electorales del magistrado, los tiempos no podrían extenderse más allá de diciembre.
De concretarse este escenario, el gobierno aspirará a una rápida asunción de los reemplazantes. La pretensión de máxima es llegar a diciembre con la Corte completamente renovada o, en el peor de los casos, cerrar el año con la nueva composición en funciones.
La postura del Ejecutivo
Hace una semana, en conferencia de prensa, la vocera gubernamental Virginia Coudannes ratificó la necesidad de renovación del máximo tribunal.
«Lo dijimos en otras oportunidades; entendemos que es necesaria, pero también constitucional la renovación del Poder Judicial en todos los aspectos. Y para poder consolidarla, auguramos que Rafael Gutiérrez pueda decidir bajo ese marco», expresó la funcionaria en alusión a una salida amigable y consensuada.
De no optarse por esa vía, desde el Poder Ejecutivo había trascendido la posibilidad de hacer cesar al magistrado en su cargo antes de fin de año mediante un decreto del gobernador.
«La renovación tiene que ver con un bienestar de la ciudadanía y no solamente de una corporación, ya que representa a todos los santafesinos, como el resto de los integrantes de los otros poderes», retrucó Virginia Coudannes, en respuesta a las declaraciones previas de Rafael Gutiérrez, quien había sostenido que se debía estrictamente al Poder Judicial.
