Maíz argentino: exportaciones récord y nuevas proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario

Las dificultades logísticas en el Mar Negro y la menor oferta de Brasil y Estados Unidos potencian al agro argentino, permitiendo que el maíz alcance una proyección récord de 45 millones de toneladas exportadas para la campaña 2025/26, según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. En paralelo, el mercado cerealero local se dinamiza con una cosecha de trigo estimada en 23,8 millones de toneladas para el nuevo ciclo, respaldada por una demanda internacional más activa.

El mercado de granos muestra un escenario dispar con el maíz y el trigo firmes frente a una soja presionada

El mercado internacional de granos presenta un escenario dispar para la Argentina. Mientras el maíz aprovecha las dificultades de sus principales competidores para consolidar su presencia en los mercados externos, el trigo combina perspectivas de producción importantes con una mayor demanda internacional. En contrapartida, la soja enfrenta una presión bajista por las expectativas de una cosecha récord en Estados Unidos y las dudas sobre la evolución de las compras de China. Así lo señala el último Reporte del Mercado de Granos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que analiza la dinámica comercial de los principales cultivos y las condiciones internacionales que influyen sobre sus precios y perspectivas de exportación.

Maíz: exportaciones récord y oportunidades en el plano internacional

Las exportaciones argentinas de maíz mantienen un ritmo histórico durante la campaña 2025/26. Según las estimaciones de la BCR, los embarques acumulados entre marzo y octubre podrían alcanzar los 34,2 millones de toneladas (Mt), por encima del récord anterior de 32,5 Mt registrado en igual período de la campaña 2020/21. Octubre también podría marcar un máximo histórico para ese mes. Entre los embarques ya realizados y los programados, se proyectan despachos por 3,9 Mt, un volumen que supera en un 67% el promedio histórico correspondiente a ese período.

La dinámica exportadora se mantiene firme incluso después del ingreso de la producción brasileña de maíz de segunda. Entre julio y octubre, los embarques argentinos podrían sumar 17,1 Mt, el segundo registro más alto de la serie y más de 7 Mt por encima del volumen del año anterior. Con ventas externas registradas por 39 Mt, las proyecciones apuntan a que la campaña podría cerrar con exportaciones totales de 45 Mt.

Las dificultades de los competidores favorecen al cereal argentino

El contexto internacional contribuye a explicar este desempeño. Ucrania atraviesa la trilla de maíz, pero las restricciones a la navegación y los ataques a los puertos del Mar Negro dificultan la salida de sus granos. Según los datos citados por la BCR, el país europeo habría exportado apenas 138.000 toneladas durante octubre hasta el momento relevado, frente a embarques habituales superiores a 1,5 Mt para ese mes. Brasil también registra una menor disponibilidad exportable. Entre marzo y septiembre despachó poco más de 13,9 Mt, un 32% por debajo del promedio de los últimos años y el segundo volumen más bajo desde 2019.

Uno de los factores que inciden en ese comportamiento es el crecimiento del consumo interno de maíz para producir biocombustibles. En septiembre, ese destino absorbió 2,23 Mt, un 24% más que en el mismo mes del año anterior. En el acumulado anual, el volumen superó las 18,9 Mt, con un incremento interanual del 22%. En Estados Unidos, si bien los embarques de septiembre crecieron un 7,7% interanual, hasta aproximadamente 7,02 Mt, el ritmo exportador comenzó a moderarse en las semanas posteriores. Al mismo tiempo, la demanda industrial interna continúa elevada, especialmente por la utilización del cereal para producir etanol.

Este escenario mejora la competitividad argentina. De acuerdo con la BCR, el maíz nacional se ubica entre los orígenes más competitivos del mundo para numerosos destinos, entre ellos la Unión Europea y distintos países asiáticos. En algunos mercados, la ventaja de precios frente al segundo proveedor más competitivo supera el 5%. De mantenerse estas condiciones, la Argentina podría ampliar su participación en destinos donde habitualmente compite con una mayor oferta de Estados Unidos y Europa.

Trigo: proyectan 23,8 millones de toneladas y repunta la comercialización

Para la campaña triguera 2026/27, la Guía Estratégica para el Agro de la BCR (GEA-BCR) estima una producción de 23,8 Mt. Si bien el volumen todavía podría mejorar, el desarrollo de los cultivos en la zona núcleo y otras regiones atraviesa un octubre atípico que genera preocupación por sus posibles efectos sobre los rindes. La proyección representa una caída del 16,5% respecto de la campaña anterior, equivalente a 4,7 Mt menos. Sin embargo, al incorporar las existencias iniciales, la oferta total del nuevo ciclo alcanzaría las 29 Mt, apenas un 8,5% por debajo de los 31,7 Mt del período previo y el segundo mayor registro de la serie. Con ese volumen disponible, la BCR estima existencias finales cercanas a 5,2 Mt, un programa exportador de aproximadamente 18,5 Mt y un consumo interno de 7,9 Mt.

En paralelo, las exportaciones correspondientes a la campaña 2025/26 mantienen un ritmo elevado. Durante septiembre se embarcaron 1,1 Mt y para octubre se preveían despachos por casi 950.000 toneladas. De concretarse, ambos meses sumarían más de 2 Mt, un volumen superior en más de un 30% al del mismo período del año anterior y casi tres veces mayor que el promedio de los últimos años.

La menor oferta mundial impulsa la demanda por trigo argentino

Las perspectivas internacionales también favorecen al cereal argentino. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta exportaciones mundiales de trigo por 208,97 Mt para la campaña 2026/27, casi 3 Mt menos que en la estimación anterior y un 8% por debajo del ciclo previo. La reducción responde, principalmente, a las dificultades de abastecimiento del Mar Negro. Los problemas logísticos de Rusia y Ucrania, sumados a las restricciones en sus rutas de salida, limitan la disponibilidad de trigo en el mercado internacional. En ese contexto, la Argentina encuentra oportunidades para colocar su producción, con una demanda destacada de países del sudeste asiático.

La mayor demanda externa también tuvo efectos sobre las cotizaciones locales. A principios de la semana analizada, el precio de pizarra del trigo se ubicaba en torno a los US$ 233,9 por tonelada, con una suba superior al 6% durante octubre. En tanto, el contrato de trigo con entrega en diciembre había alcanzado los US$ 230 por tonelada, un 5,3% por encima de los valores de comienzos de mes. La comercialización de la nueva campaña también mostró señales de recuperación. Durante las últimas tres semanas relevadas se negociaron más de 1,07 Mt, mientras que la semana del 21 de octubre registró operaciones estimadas en 544.000 toneladas, el mayor volumen semanal de la campaña.

Sin embargo, las cotizaciones volvieron a retroceder a mitad de semana, luego de declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sobre la posibilidad de congelar las líneas del frente para alcanzar un alto el fuego. La reacción del mercado de Chicago se trasladó a la plaza local y el contrato de trigo diciembre cayó hasta los US$ 217 por tonelada.

Soja: la cosecha récord de Estados Unidos presiona sobre los precios

A diferencia de lo observado en maíz y trigo, el mercado de soja atraviesa una etapa de retroceso en los precios y menor actividad comercial en la Argentina, especialmente para las operaciones correspondientes a la nueva campaña. A mitad de la semana analizada, el contrato a cosecha se ubicaba en torno a los US$ 351 por tonelada, con una caída superior a los US$ 14,5 desde fines de septiembre. La evolución de los precios también se reflejó en las operaciones comerciales. Durante las semanas del 8 y el 14 de octubre se negociaron 53.800 y 51.400 toneladas de soja de la nueva campaña, respectivamente, frente a un promedio previo cercano a las 170.000 toneladas semanales.

Según el análisis de la BCR, la presión bajista responde principalmente a dos factores: la abundante oferta estadounidense y la incertidumbre sobre el comportamiento de la demanda china. En Estados Unidos, la cosecha había alcanzado el 64% del área prevista, en línea con el promedio histórico para esta altura del año. El USDA proyecta una producción récord de 124,15 Mt, un volumen un 6% superior al promedio de las últimas campañas, con rindes que superaron las expectativas en varias regiones. A esto se sumó una revisión al alza de las existencias finales estadounidenses para la campaña 2026/27. Mientras los operadores esperaban una leve reducción, el organismo elevó su estimación hasta 8,57 Mt, reforzando las expectativas de una oferta abundante.

China y Brasil, dos variables clave para la comercialización

El comportamiento de la demanda china representa otro factor de incertidumbre. Aunque las compras del gigante asiático se mantuvieron firmes y las exportaciones estadounidenses de soja correspondientes a la campaña 2026/27 acumulaban más de 11,27 Mt, las diferencias arancelarias condicionan las decisiones de los compradores privados. La soja estadounidense enfrenta un arancel del 13% en China, frente al 3% aplicado a la brasileña. Esta diferencia mantiene cautelosos a los procesadores privados chinos y limita su participación en el mercado norteamericano. Además, las compras anunciadas a mediados de octubre, por aproximadamente 1,3 Mt, fueron impulsadas principalmente por el comprador estatal chino, que podría contar con inventarios elevados para esta etapa del año.

Brasil, por su parte, atraviesa un período de intensa actividad exportadora. En septiembre despachó más de 7,36 Mt de soja, un récord para ese mes, mientras que las proyecciones de embarques para octubre superaban los 6,4 Mt. De ese volumen, alrededor del 73% tendría como destino China. Con una cosecha estadounidense que apunta a niveles históricos y sin señales claras de un impulso adicional de la demanda, la soja continúa expuesta a la presión sobre las cotizaciones internacionales, un escenario que también condiciona las decisiones comerciales de los productores y las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (BCSF). En conjunto, el panorama refleja las diferencias que atraviesan los principales granos en las plazas locales e internacionales.


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