Las recientes lluvias volvieron a dejar intransitable al barrio Transporte de la ciudad de Santa Fe, donde los vecinos denuncian que hace seis meses no ingresa la máquina municipal para nivelar las calles. Desde la vecinal advierten que la falta de mantenimiento en los desagües y el estado crítico de sectores como Villa Elsa agravan cada temporal, por lo que reclaman obras urgentes de infraestructura y escurrimiento.
El dramático impacto de las lluvias en barrio Transporte
Las recientes precipitaciones volvieron a poner en evidencia las históricas dificultades que enfrentan los vecinos de barrio Transporte, en la ciudad de Santa Fe. Las calles deterioradas, los desagües colapsados y la falta de mantenimiento estructural forman parte de un reclamo que, según aseguran desde la comunidad, se repite irremediablemente cada vez que el tiempo desmejora.
Gabriel Segovia, presidente de la vecinal de barrio Transporte, sostuvo que la situación afecta a distintos sectores y advirtió que hace seis meses que la maquinaria municipal no pasa para mejorar el estado de las trazas. Además, señaló que varios caños están tapados y que hace más de diez años que no se colocan nuevos ductos ni se desobstruyen los existentes. «Como pasa habitualmente en cada lluvia, es el sufrimiento de todo el barrio, de todos los vecinos, ya que es imposible transitar», expresó.
Villa Elsa, el punto más crítico
Aunque los problemas se extienden por toda la jurisdicción, el referente barrial identificó a Villa Elsa como uno de los sectores más castigados. Allí, explicó, las dificultades se agravaron notablemente después de las obras de conexión de cloacas.
Los trabajos dejaron tierra removida en la superficie y el suelo quedó sumamente blando, lo que provoca que el sector se convierta en un intransitable barrial ante cada tormenta. En esas condiciones, el ingreso a la zona resulta prácticamente imposible para vehículos y peatones.
Segovia también advirtió sobre el peligro que representan las zanjas a cielo abierto y la falta de un sistema eficiente para la circulación y el escurrimiento del agua. En ese sentido, planteó que la ejecución de cordón cuneta y el cierre de las zanjas podrían contribuir a resolver una parte fundamental de los inconvenientes.
Las limitaciones del estabilizado pétreo
Otro de los ejes del reclamo vecinal es la falta de respuestas definitivas respecto al estabilizado pétreo. Si bien se realizaron intervenciones en tramos de las calles Azcuénaga y Ayacucho, desde la vecinal afirmaron que las mejoras no se sostuvieron con el paso del tiempo y el impacto de las lluvias.
«Eso es un paliativo para poder circular transitoriamente, pero al poco tiempo, con esta cantidad de lluvia, volvemos a tener los mismos problemas», sostuvo Segovia, quien cuestionó la decisión de priorizar este material frente al asfalto definitivo y advirtió que la inversión pierde efecto si las piedras se dispersan con las precipitaciones y terminan obstruyendo las cunetas ante la ausencia de cordón cuneta.
Reclaman la presencia de maquinaria y obras de fondo
Mientras algunos servicios esenciales logran ingresar a distintos puntos de la ciudad, en Villa Elsa la situación aísla al vecindario. Por este motivo, desde la institución barrial reclaman una intervención urgente que permita recuperar la transitabilidad y mejorar el drenaje pluvial.
Segovia cuestionó que los trabajos de estabilizado se hayan ejecutado en otros puntos, relegando a la zona: «Empezaron desde Pompeya hacia el norte, van colocando mil, mil y pico de calles, pero a Transporte lo saltearon», afirmó.
Por el momento, el pedido inmediato a la Municipalidad es el retorno de las máquinas y la reposición de piedra en las arterias afectadas. No obstante, el reclamo de fondo insiste en la necesidad de obras estructurales, como el cordón cuneta y la optimización de los desagües, para evitar que cada temporal vuelva a aislar al barrio.
