Néstor Pavón ya cumplió su condena por encubrimiento y ahora enfrenta un nuevo juicio en el cual la querella intentará demostrar su co-autoría en el crimen de la joven Micaela García, el 1 de abril de 2017 en Gualeguay.
Este viernes, en la segunda jornada del juicio, quien declaró como testigo pero no bajo juramento, fue Sebastián Wagner, quien se encuentra cumpliendo su condena a prisión perpetua en la Unidad Penal de Paraná.
En 2017, Wagner fue encontrado culpable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal en concurso ideal con homicidio agravado por ser con alevosía, criminis causa y violencia de género.
«Estoy pagando lo que hice, estoy arrepentido y pido perdón», fueron sus primeras palabras frente a los vocales Santiago Brugo, Maximiliano Otto Larrocca Ress y Nicolás José Gazali.
Según declaró esta mañana Sebastián Wagner, la noche del crimen, tras haber discutido con su pareja, salió a cenar con Pavón y el hijo de éste. Más tarde, dejaron al menor en la casa y salieron a dar vueltas en auto por el centro. «Había tomado alcohol, merca y pastillas, eso me pierde», contó, y de esa manera intentó justificar haber obedecido la orden de Pavón cuando le dijo «agarrala» en referencia a Micaela que iba caminando por la calle, de regreso a su departamento. «La cacé, pero no la podía, entonces él se bajó y me ayudó. La pusimos en el auto, él manejó, después la bajamos y pasó lo que pasó, en un momento volví al auto, tardé unos minutos y cuando volví la estaba asfixiando y no la pude salvar».
Cuando se le preguntó a qué se refería con la frase «pasó lo que pasó», Wagner respondió: «No sé si la abusé porque estaba en un momento crítico», pero aseguró que Pavón sí abusó de ella.
«Estoy enojado, triste y con vergüenza», confesó el condenado y pidió para sí mismo la pena de muerte: «Estoy cansado que me torturen, me discriminan, parezco un animal, no un preso».
Las audiencias continuarán el 2, 3, 6, 9, 10 y 11 de noviembre, y se espera conocer la sentencia hacia mediados de mes.
