Historia de Santa Fe: así se creó el primer tramo de la peatonal San Martín en el centro santafesino

A medio siglo de la ordenanza municipal que prohibió el tránsito vehicular entre las calles Juan de Garay y La Rioja, el tradicional paseo comercial de la peatonal San Martín en la ciudad de Santa Fe rememora su transformación urbana iniciada en noviembre de 1976 y consolidada con sucesivas ampliaciones hacia el norte hasta 2012.

Medio siglo sin autos en el corazón comercial

Hablar de calle San Martín es sinónimo de comercio, de empuje y de inversión. Se trata de una de las arterias más antiguas de la ciudad de Santa Fe, que nace en el casco histórico y se extiende hacia el norte. En su traza se instalaron empresas locales de renombre, negocios de firmas nacionales y oficinas públicas y privadas de todo tipo. El tradicional paseo lleva ese nombre desde 1901, cuando se lo modificó a través de la ordenanza N° 367 en reemplazo del antiguo «Comercio».

Por estos días se cumplen 50 años de una definición clave, de una medida oficial que le cambió para siempre el semblante al corredor. El 1 de noviembre de 1976 se estableció la prohibición de la circulación vehicular para el tramo comprendido entre Juan de Garay y La Rioja. La disposición fue aprobada por el Concejo Municipal y promulgada en octubre de ese año, estableciendo en una primera instancia el corte total del tránsito hasta que las condiciones financieras permitieran transformar la estructura del lugar con iluminación, amoblamiento y mejoras en la carpeta asfáltica.

A la espera del gas natural y las mejoras

En aquella edición del 1 de noviembre de 1976, El Litoral informó a la ciudadanía sobre este importante cambio en el tránsito cotidiano. En aquel entonces, el referente de la Asociación Amigos Calle San Martín, Alberto Zucchi, explicó las cuestiones operativas iniciales. En una primera etapa, y hasta tanto se concretaran las obras de gas domiciliario y la renovación de cañerías, se adaptó el sector peatonal con la instalación de pequeños quioscos de revistas y flores diseñados por la Municipalidad.

El proyecto contempló también la colocación de papeleros especiales, cuatro cabinas telefónicas —una por cada cuadra—, luces en la zona central, arreglo de veredas, bacheo y el mejoramiento de los desagües. A esto se sumó una iluminación especial para los edificios públicos de la zona peatonal, como la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y el Teatro Municipal, además de la incorporación de macetones con plantas ornamentales.

El acto oficial se concretó el 15 de noviembre de 1976, coincidiendo con el aniversario fundacional de la capital santafesina. El intendente de la época, coronel Miguel Coquet, y el interventor federal, Jorge Desimoni, cortaron la cinta con los colores patrios para habilitar formalmente la peatonalización y recorrer la popular arteria.

Un paseo obligado para los santafesinos

En los primeros días de la nueva peatonal, El Litoral recorrió el lugar y retrató la dinámica urbana con una crónica titulada «La calle de todos los días». La publicación destacaba que San Martín se había convertido en el paseo obligado, el punto preferido para caminar, encontrarse, hacer compras o tomar un café, consolidándose como la verdadera tarjeta de presentación de la ciudad y un sitio de visita ineludible para los vecinos.

Los trabajos de refacciones profundas llegaron en la década del 80. Las tareas culminaron en el invierno de 1988 y en julio de ese año, bajo la intendencia de Carlos Aurelio Martínez, se inauguró formalmente la obra que dejó grabados en la memoria los míticos baldosones de piedra lavada.

La expansión hacia el norte

Tuvo que pasar casi un cuarto de siglo para que la peatonal sufriera una nueva modificación integral. En septiembre de 2012, la Municipalidad inauguró oficialmente el paseo San Martín Norte, que se extiende desde Eva Perón hasta Suipacha.

Entre los principales trabajos de aquella intervención se destacaron la construcción de veredas con solado de losetas graníticas de gris y la ejecución de la calzada con adoquines intertrabados de hormigón, diseñados con la curvatura correspondiente para garantizar el escurrimiento superficial del agua de lluvia.


Te puede Interesar