Marcelo Becerra, productor de Ambrosetti -departamento San Cristóbal-, vivió un momento de extrema tensión y finalmente milagroso el pasado sábado, cuando una de sus potrancas sufrió un accidente que casi termina en tragedia.
La joven yegua, que estaba en una fase de adiestramiento, se asustó mientras era preparada para comenzar la semana laboral. La reacción instintiva de la potranca fue saltar y, en su segundo intento, perdió el equilibrio y cayó muy mal.
Tras la caída, la potranca quedó paralizada, perdió el conocimiento y dejó de respirar. Ante la situación, Marcelo no dudó y utilizó una técnica que había aprendido en otros animales, pero nunca había tenido que aplicar en caballos. Conociendo de la reanimación en bovinos, Marcelo realizó una reanimación cardíaca, centrando sus esfuerzos en la parte de la paleta, donde se encuentra el corazón.

“Lo que se me ocurrió fue intuitivamente, porque alguna vez lo hice pero en bovino, de hacer la reanimación cardíaca”, contó Becerra.
El momento del milagro
Después de unos instantes de reanimación, la potranca comenzó a mostrar signos de vida. Primero parpadeó, luego empezó a respirar profundamente y, finalmente, con la ayuda de Becerra, logró ponerse de pie, aunque mareada. Con el paso de los minutos, la potranca comenzó a caminar nuevamente y se fue restableciendo gradualmente.
“La invité a levantarse ayudándola, se paró muy mareada y, minutos después, ya pudo caminar. Fue una gran alegría”, comentó emocionado el productor a Radio Rafaela.
Preparado para emergencias
Marcelo, quien se crió en el campo, no es ajeno a los desafíos que implica ser productor, y más aún, cuando se presentan situaciones imprevistas. A lo largo de los años, ha aprendido a manejar situaciones de urgencia, desde lesiones hasta partos complicados, utilizando sus conocimientos adquiridos y preguntando a los expertos.

“Me gusta saber, soy un poco curioso, y aunque nunca lo use, trato de aprender todo lo que puedo, porque en el campo no siempre se tiene al veterinario al alcance», explicó Becerra.
El productor también recordó que, en ocasiones, debe actuar rápidamente, sin la ayuda inmediata de un veterinario, ya que en el campo puede suceder que el especialista esté demasiado lejos o tarde en llegar. “A veces no podés esperar, te toca hacer de todo: hacer suturas, ayudar a que una vaca dé a luz, meter la mano en el parto, todo”, reflexionó finalmente Marcelo.
