Guillermo Nicolás Bravo, de 44 años, fue condenado a 10 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal calificado. La sentencia fue dictada el pasado jueves 18 de septiembre por el juez Luis Octavio Silva en los tribunales santafesinos, tras un juicio oral y público.
La calificación legal del delito se agrava por la condición de ministro de culto del condenado.
Abuso de poder espiritual

Bravo, quien se desempeñaba como pastor en una iglesia evangélica local, abusó de un feligrés entre 2018 y 2019. Según la investigación del fiscal Roberto Olcese, de la Fiscalía del Ministerio Público de la Acusación (MPA), el condenado se aprovechó de su rol de guía espiritual para vulnerar la integridad sexual de la víctima.
Los abusos ocurrieron en diversos lugares, incluyendo el domicilio particular de Bravo y una clínica privada donde la víctima estuvo internada.

Investigación y alegatos
La investigación, llevada adelante por el fiscal Olcese junto a la fiscal Vivian Galeano, comenzó en 2021 tras la denuncia de la víctima. La Fiscalía había solicitado una pena de 13 años de prisión.
Tras conocerse el veredicto, los fiscales expresaron su conformidad con la atribución delictiva y la calificación penal del delito, aunque señalaron que aguardarán los fundamentos del juez Silva para analizar los pasos a seguir.
