El bioquímico Ariel Rossi, jefe del banco de sangre del Hospital Masvernat, de Concordia, estuvo al frente del operativo de donación de sangre realizado en el Centro de Jubilados Nacionales de Chajarí, en conjunto con el grupo “No me olvides” de PAMI y la posta de sangre del Hospital Santa Rosa, de Chajarí.
En cuanto a la demanda aclaró que “todos los grupos de sangre son necesarios para el banco de sangre, porque no podemos dimensionar la necesidad que vamos a tener el día de mañana, con accidentes de tránsito, enfermedades hemorrágicas y demás, por eso siempre tenemos que tener un banco de sangre abastecido, todo es necesario”. No obstante eso, explicó que hay grupos de sangre que son muy utilizadas, como los RH + y 0 + es un grupo con mucha rotación, “no así con los negativos, que es una población menor, hay menos donantes, pero también hay menos demanda”.
Es importante saber que la sangre, al ser un compuesto biológico, tiene vencimiento, “son células vivas que pierden su función y ya no es útil”. Más allá de esto, de la donación de sangre se separan tres compuestos, cada uno de ellos con una duración diferente, “los glóbulos rojos que tienen una duración de 35 días, las plaquetas, que tienen una duración de sólo cinco días, por eso se necesita reponer todo el tiempo, y el plasma que es la parte líquida de la sangre, se congela y tiene una vida útil de un año”.
Teniendo en cuenta que la ciudad de Chajarí no cuenta con un banco de sangre propio, el profesional explicó que, al ser el Masvernat un hospital regional, está incluido en su banco, no sólo el Hospital Santa Rosa de Chajarí, sino también el de Federación y el de Federal “trabajamos en red para que cada nosocomio pueda atender a su localidad, para que el donante no tenga que viajar, esa sangre que se dona se analiza en Concordia, y luego se envía la sangre a cada hospital. En el caso del hospital de Chajarí se inauguró recientemente una unidad donde tienen una heladera con sangre lista para usar, y en el caso de que se necesite más cantidad, nos comunican y en una hora tienen la cantidad necesaria, pero para el uso normal o urgencias tienen las dotaciones habituales de uso”.
INFECCIONES
Para que la sangre pueda ser utilizada, pasa por diferentes evaluaciones. Ante la presencia de una anomalía, no sólo se descarta la sangre, sino que se da aviso de manera confidencial al donante. Al ser consultado de si es algo recurrente que ocurra esto, Rossi explicó que no. “Los análisis son para enfermedades transmisibles por sangre, como HIV; sífilis, hepatitis B o C y Chagas”. En donantes de sangre la estadística dice que menos del 4% tiene una enfermedad, “pero esto no es un parámetro de la sociedad en general, porque el donante es una persona que se siente bien, no tiene síntomas, por lo que ya hay una selección. En nuestra zona, la enfermedad más recurrente que aparece es sífilis”.

