En la octava edición del evento se presentó la bandera del festival, estuvo presente Salvador Vargas, inspirador del tema “El cielo del albañil” y cuyo escenario lleva su nombre. Organizado por padres, docentes, colaboradores, es parte del Proyecto Educativo Institucional del establecimiento educativo que impulsa el director, Ramón Fernández.
Miguel Figueroa y su conjunto “Amanecer Campero” fue uno de los números artísticos que engalanó la numerosa convocatoria, junto a las danzas.
En “Tierra Santa”, como se nombra al distrito, la bailanta no dejó de tener continuidad a medida que los artistas ocupaban el escenario y donde prestigiosos músicos hicieron su presentación. También niños y jóvenes animaron esta fiesta que crece y se afianza como un legado cultural para las generaciones que sucederán en el tiempo a los actuales organizadores.
El profesor Santiago Flores, en diálogo con Mirador Entre Ríos, destacó: “En el marco de la organización del festival debemos remarcar el arduo trabajo de algunos familiares de la comunidad escolar que siempre colaboran incansablemente con el armado del predio, colocación de baños, realización del exquisito asado y chorizos para la venta en la cantina, además de la recepción en la entrada”. Agradeció “a todos por la excelente predisposición para realizar estas tareas que son fundamentales para el éxito alcanzado en el festival que, sin dudas, crece cada año por el compromiso alcanzado de quienes se suman para que Lucas Norte pueda mostrarse, desde la escuela Granaderos de San Martín, con un proyecto que tiene esencia cultural, con nuestra gente y valiosos invitados”.
Exultante de alegría, el docente dijo que “algunos ya prometieron volver el año siguiente así que luego de un descanso y posterior comienzo del ciclo lectivo empezaremos a darle forma a una nueva edición de nuestro festival del Gurí Campero 2027”.
REPRESENTACIÓN
Durante la presentación de la bandera del festival se mencionó que “representa la identidad, el trabajo y las tradiciones de nuestra tierra, fue portada por Ignacio Velázquez y Francesca Leguiza. Mientras se exhibía, se describió su significado. El color negro simboliza la tierra fértil de la zona, origen del esfuerzo cotidiano y sustento de las familias rurales, donde germinan los valores y las costumbres que nos identifican. El celeste que simboliza el agua de los arroyos y ríos, elemento indispensable para la vida y el cultivo, fuente de renovación y esperanza para quienes trabajan la tierra.
El color rojo representa el federalismo entrerriano, símbolo de lucha y compromiso con la historia y los valores del pueblo, como emblema de pertenencia y memoria que mantiene viva la tradición federal de Entre Ríos en cada celebración. El blanco expresa el esfuerzo, el trabajo y la dignidad de cada hombre y mujer del campo, reflejando la honestidad y compromiso con la producción y la comunidad. El verde simboliza los campos, la siembra y la producción, reflejo del sacrificio diario de los trabajadores rurales y de la riqueza rural que nos rodea. Finamente el sol, como emblema central representa la esperanza, la gratitud y la fortaleza de su gente, iluminando el camino de quienes siembran y trabajan la tierra con fe en el futuro”.
EL ESCENARIO
Los integrantes de Padularrosa-Romero señalaron: “Enorme gusto nos dimos todos al encontrarnos con Salvador Vargas, aquel que junto a su compadre Carlos Lalanda inspiraran a Antonio Tarrago Ros y Teresa Parodi para el mágico chamamé ‘El Cielo del Albañil’. Hemos actuado en su pago, Lucas Norte, en un escenario que lleva su nombre. Salvador Vargas, hombre sencillo y cordial, fue un gusto haberlo encontrado en el Festival del Gurí Campero”, manifestaron a través de las redes sociales luego de su actuación.
Durante el festival se realizó el acto protocolar y la presentación de un video sobre los departamentos de Entre Ríos y luego del recibimiento de las banderas y el Ballet Oficial El Ombú, se dio paso al Himno Nacional Argentino y la Marcha de Entre Ríos.
La música comenzó con la presencia de la joven Martina Bon, le siguieron las danzas con glosas de presentación del Ballet El Ombú y el baile de una chamarrita con Adriana Abrigo y Mario López Bondaz, quienes tuvieron varias participaciones a lo largo del festival.
Pily Antón fue otro de los valores locales que regaló su repertorio, refrendado por el aplauso del público; y “Estilo Vargas”, con toda la frescura y potencia de su música levantando a los presentes para la bailanta. Después vendría un reconocimiento a Salvador Vargas a través de un emotivo video, con salutaciones y agradecimientos; allí, el Ballet dedicó sus danzas interpretando “A Lucas Norte”.
BAILANTA
La fiesta cobraba altura y la noche invitaba a los presentes para seguir hacia el amanecer del domingo cuando Miguel Figueroa, Celeste y Antonio Figueroa, con “Amanecer Campero” hicieron vibrar el escenario y las “tabas” de los bailarines, encendiendo la gran bailanta que siguió con los locales de “Nuevo Itatí”, con la dirección de Luciano Morínico, dando continuidad a la fiesta con la presencia de chamamé y en esa misma línea lo lograron Padularrosa – Romero.
El tramo final fue a cargo de “La Lukera”, “Los Picantes del Chamamé” y el cierre a todo ritmo con el reconocido grupo “La Que Va” haciendo que el amanecer también luciera al compás de la música con una pista de baile que no tuvo descanso.
Los organizadores también hicieron presente un hecho muy especial y es que en “este festival hubo artistas jóvenes, al lado de quienes tienen una gran trayectoria en los principales escenarios”. Uno de los ejemplos que citaron es que Miguel Figueroa invitó a la joven Gabriela Vargas, acordeonista de “Estilo Vargas”, quien se lució participando de un tema musical donde desplegó toda su energía y destacaron “la simpleza del reconocido músico que tiene en cuenta a los nuevos cultores populares, dándoles una merecida oportunidad en cada ocasión”.
