El próximo 3 de marzo se producirá un eclipse total de Luna, un fenómeno conocido popularmente como «luna de sangre» por la tonalidad rojiza que adquiere el satélite. Sin embargo, para quienes vivimos en la ciudad de Santa Fe, este espectáculo cósmico pasará prácticamente desapercibido, ya que coincidirá con el amanecer y no podrá observarse en buenas condiciones.

El astrónomo aficionado Jorge Coghlan, reconocido integrante del Centro de Observadores del Espacio de Santa Fe CODE, confirmó que el evento no será atractivo para los santafesinos. «Para nosotros será un eclipse que pasará totalmente desapercibido, porque ocurrirá cuando esté amaneciendo. El sol estará levantando en el horizonte, así que no vamos a ver nada», afirmó Coghlan.

La “luna de sangre” se denomina así por la tonalidad rojiza que adquiere el satélite natural durante el evento. Archivo.

De hecho, los vecinos de la capital provincial deberán esperar hasta 2028 para disfrutar de un evento similar en plenitud. Mientras tanto, en otras regiones del mundo donde el eclipse se produzca en plena noche, sí podrá observarse en todo su esplendor.

Qué es la «luna de sangre» y por qué se ve rojiza

Coghlan explicó que el término «luna de sangre» es relativamente moderno y responde más a una descripción visual que a una denominación científica. Según detalló, «cuando la Luna se mete en la sombra de la Tierra, ya no recibe la luz directa del Sol, sino que queda en la sombra terrestre pero iluminada por la luz indirecta que atraviesa la atmósfera de la Tierra».

Esa luz que se filtra llega con las longitudes de onda más largas del espectro, lo que genera los colores rojizos o anaranjados que solemos ver en los crepúsculos, tanto al amanecer como al atardecer.

Durante un eclipse total, nuestro planeta se interpone exactamente entre el Sol y la Luna. El especialista graficó la situación imaginando que uno estuviera en la superficie lunar. En ese caso, se observaría un eclipse de Sol, donde la Tierra «estaría tapando al Sol» y se vería «una Tierra negra con un anillo alrededor, que es nuestra atmósfera, donde se filtra la luz solar».

“Para nosotros será un eclipse que pasará totalmente desapercibido, porque ocurrirá cuando esté amaneciendo”, dijo Coghlan. Archivo.

La intensidad y el tono del color rojizo pueden variar significativamente según las condiciones atmosféricas. Coghlan recordó que hace unas dos décadas, por ejemplo, se registró un eclipse con una coloración inusualmente grisácea debido a la actividad del volcán Krakatoa, en Indonesia, cuyas cenizas se dispersaron por la atmósfera global.

«Las épocas de mucha sequía o la humedad de la atmósfera también influyen en la coloración. Depende mucho del lugar desde donde se observe», señaló el astrónomo. Además, el fenómeno no será apreciado al mismo tiempo por todo el planeta, ya que «siempre depende del lugar: la mitad de la Tierra lo va a observar de noche y la otra mitad, de día».

Aunque la NASA divulgó mapas y gráficos sobre el eclipse, el material difundido por la agencia espacial estadounidense se centró en las fases y horarios exactos para cada zona horaria en los Estados Unidos, mientras que especificó que África y Europa no verán el eclipse.

Desmienten la supuesta «alineación» de planetas

En paralelo a la información sobre el eclipse, en los últimos días circularon anuncios sobre una supuesta alineación de planetas, un tema que Jorge Coghlan desmintió categóricamente. «Es algo totalmente inexistente, imposible», afirmó.

El astrónomo explicó que las órbitas de los planetas alrededor del Sol se distribuyen en una región conocida como plano del sistema solar, que coincide aproximadamente con el ecuador solar. Sin embargo, no comparten exactamente el mismo plano ni se ubican en una fila perfecta.

El CODE Santa Fe. Archivo

«Si uno mira el sistema solar desde arriba, ve distintas órbitas y planetas desparramados, muy lejos unos de otros», graficó Coghlan. Si bien el término puede resultar atractivo desde el punto de vista divulgativo, el especialista remarcó que no se trata de un fenómeno científico en sentido estricto. «Las alineaciones de planetas no existen como tal; no es algo astronómico real», concluyó.

De este modo, mientras en otras latitudes la «luna de sangre» podría ofrecer una postal impactante, en Santa Fe el evento quedará limitado a las explicaciones teóricas y a las imágenes que lleguen desde otros puntos del planeta.


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