El tradicional «descenso de la araña» en el Teatro Municipal 1° de Mayo, ubicado en San Martín 2020 en el corazón de la ciudad, volvió a ser un acontecimiento que congregó a vecinos de la ciudad. Este ritual, que combina un meticuloso mantenimiento con un profundo significado simbólico, fue presentado por la Municipalidad como una oportunidad única para acercar a la comunidad a uno de los íconos más preciados del edificio.
El intendente Juan Pablo Poletti resaltó la decisión de abrir este proceso al público, algo poco habitual fuera de los grandes teatros del mundo. «Se abrió una inscripción para los que querían ver la bajada de la araña principal de la sala mayor del teatro», explicó. El mandatario santafesino subrayó el valor de esta iniciativa: «Es un ritual que nos pareció muy bueno que la ciudadanía pueda observar, y por eso se abre el teatro».
La secretaria de Cultura, Luciana Ceresola, sumó que «este ritual se realiza como un buen augurio de las obras teatrales, un buen año de espectáculos», buscando instaurar una mística que la gente espere año tras año.
El imponente corazón del teatro
La secretaria de Cultura, Luciana Ceresola, ofreció precisiones sobre la magnificencia de la araña central. «Esta araña pesa más de 350 kg, se desmonta la parte eléctrica, se baja por un sistema de poleas, tiene más de 12 metros de circunferencia y 40.000 caireles», detalló la funcionaria municipal.
Además, Ceresola compartió un hallazgo histórico que surgió de una investigación reciente: «Cuando la bajamos por primera vez comenzamos un estudio y descubrimos que el corazón de la araña que hoy está en la sala mayor era el que estaba instalado en el hall del teatro», aclaró, revelando que la pieza no es originalmente de la sala principal sino que fue reubicada en algún momento de la historia del coliseo santafesino.
Un trabajo artesanal que demanda paciencia
El proceso de «descenso de la araña» es una maniobra que requiere suma delicadeza y tiempo. La bajada de la estructura en sí misma se extiende por entre 30 y 40 minutos. Sin embargo, la tarea más minuciosa y prolongada es su limpieza y puesta en valor, que puede llevar entre 10 y 15 días, según explicó la secretaria Ceresola.
El intendente Poletti había detallado el minucioso trabajo que implica el procedimiento: «Se baja la araña completa y luego se saca cairel por cairel y se limpia de una manera totalmente artesanal, uno por uno, y luego se vuelve a armar». Cada una de las 40.000 piezas es tratada con sumo cuidado: los caireles se retiran, se lavan sin productos químicos y se secan de forma natural antes de ser recolocados en su posición original, garantizando la preservación de su brillo. La funcionaria advirtió la importancia de este proceso anual: «Una vez que se sube no se baja hasta el año siguiente, así que hay que tener muchísimas cosas en cuenta».
Inversión millonaria para preservar el edificio
En paralelo a este evento simbólico, el intendente Juan Pablo Poletti aprovechó la ocasión para anunciar importantes avances en la puesta en valor del histórico edificio. «La apertura de la licitación se va a hacer el 1° de abril«, confirmó el intendente, agradeciendo el respaldo provincial. Se trata de una inversión significativa, que ascenderá a 400 millones de pesos y contemplará diversas intervenciones fundamentales para el mantenimiento y mejora del inmueble.
El jefe comunal explicó que las obras incluirán infraestructura, impermeabilización, retechado y trabajos en el interior del teatro. Además, destacó la complejidad de estas tareas de restauración, remarcando que «las empresas que se presenten tienen que contar con especialistas en patrimonio y restauración de un teatro de 120 años». Finalmente, el intendente reafirmó el compromiso de la Municipalidad con este emblemático espacio cultural: «Tenemos un teatro que es de los santafesinos y queremos cuidarlo».
