La comunidad santafesina y autoridades locales iniciaron un proceso de participación ciudadana para definir la futura transformación de la emblemática Plaza San Martín, ubicada en el microcentro de Santa Fe. La primera asamblea, cargada de simbolismo al cumplirse el quinto aniversario del fallecimiento de Miguel Lifschitz, puso en debate el equilibrio entre el patrimonio histórico y las necesidades de una ciudad en constante crecimiento. Vecinos, técnicos y referentes locales aportaron ideas para modernizar el espacio a través de un consenso democrático.
Debate ciudadano por el futuro de la Plaza San Martín
En una tarde fría y cargada de significado, el pasado 9 de mayo, fecha que marcó el quinto aniversario del fallecimiento del exgobernador Miguel Lifschitz, la comunidad santafesina se convocó en el Patio Catedral, ubicado en 1º de Mayo 2435. El encuentro, organizado como Asamblea Ciudadana, tuvo como objetivo central debatir y definir el futuro de la Plaza San Martín, ese emblemático corazón verde que late en el microcentro de Santa Fe y que hoy se encuentra a las puertas de una transformación.
El intendente Juan Pablo Poletti destacó la relevancia de este espacio de participación. “Esto muestra la responsabilidad de que hay vecinos comprometidos y activos que quieren venir a poner su granito de arena en cómo mejorar la ciudad. La ciudad la vamos a pensar y la vamos a mejorar entre todos”, afirmó, subrayando la vocación de la Municipalidad por las decisiones horizontales.
Escuchar para construir un mejor camino
La jornada propició momentos de emoción y reflexión sobre la política local. El senador departamental Paco Garibaldi conectó la metodología de trabajo de esta asamblea con el legado de Lifschitz, haciendo hincapié en la importancia de la escucha activa. “Miguel nos enseñó mucho esta forma de trabajo de escuchar antes de tomar decisiones”, señaló Garibaldi.
El senador compartió una anécdota de una intervención previa en barrio Favaloro que sirvió como lección: “Pensamos que lo que habíamos hecho estaba muy bueno, pero los vecinos nos dijeron que no habíamos puesto juegos para chicos con discapacidad. Nos estalló la realidad en la cara. Si surge una instancia de participación como esta, seguramente el camino será mejor, más rápido y más eficiente”.
Una plaza del siglo XIX para la Santa Fe actual
Uno de los puntos clave del debate fue la evolución urbanística de la ciudad. El arquitecto Diego Valiente ofreció una perspectiva sobre cómo el sistema de plazas organizó el crecimiento de la capital provincial, desde el sur hacia el norte. “Estas son plazas del siglo XIX, con el monumento o la fuente en el medio, pero la ciudad ha cambiado”, explicó el especialista.
Para Valiente, la Plaza San Martín trasciende el concepto de una simple manzana; es un espacio urbano integral influenciado por los edificios circundantes y el intenso tránsito de arterias fundamentales como Tucumán, 9 de Julio y 1° de Mayo. “Hoy el centro concentra la mayoría de los empleos y equipamientos, y lo seguirá haciendo. Tenemos que planificar la ciudad para que tenga un millón de habitantes; eso implica repensar los espacios de encuentro”, sostuvo.
El monumento: ancla de nuestra memoria
Durante la asamblea, surgió la pregunta sobre el peso del nombre y el acervo cultural de la Plaza San Martín. La respuesta fue unánime respecto a su valor identitario para los santafesinos. “Es una de las plazas con más significado. Si le preguntás a la gente qué tiene en el medio, todos te van a decir el monumento. Es parte de nuestra identidad”, recordó el arquitecto, diferenciándola de otros espacios donde la referencia visual es menos clara.
Sin embargo, el desafío de la modernización plantea dilemas sobre qué elementos conservar. “Las ciudades viven en cuanto cambian y mantienen los elementos básicos para la memoria. Definamos qué es lo básico: el monumento tal vez sí, pero yo no sé si el piso lo sea”, planteó Valiente, abriendo el debate sobre la materialidad de la futura plaza.
El desafío de mantener el verde urbano
La discusión sobre el mantenimiento de los espacios verdes fue otro eje central. Ante la degradación que han sufrido otros sectores de la ciudad, la premisa para la Plaza San Martín es clara: funcionalidad y sostenibilidad. La plaza debe seguir siendo un pulmón verde, pero adaptado a los flujos y usos actuales de una sociedad que la utiliza como lugar de reunión, de feria y de encuentro cotidiano.
La actividad cerró con una sensación de tarea compartida y el convencimiento de que la puesta en valor de la Plaza San Martín no será una decisión cerrada en un tablero arquitectónico, sino el resultado de un consenso que busca equilibrar el respeto por el patrimonio histórico con las exigencias de una Santa Fe que se anima a soñarse grande.
Rondas, post-its y los sueños de los vecinos
Después de la disertación técnica, el frío de la tarde nublada no impidió que el debate se transformara en acción concreta. Los vecinos presentes se organizaron en dos grandes rondas de trabajo para compartir sus visiones sobre el presente y el futuro del espacio.
En una dinámica participativa, los asistentes utilizaron post-its de colores para intervenir un tablero con el plano de la plaza. Allí, plasmaron lo que más valoran hoy –donde el monumento al General San Martín emergió como el ancla indiscutible de la identidad– y las mejoras urgentes que proyectan. Entre las propuestas, se destacaron la necesidad de mejorar la accesibilidad, la iluminación, la sostenibilidad de las áreas verdes y la seguridad, haciendo foco en la situación de las personas que pernoctan en la zona.
La jornada culminó con la sensación de una tarea realmente compartida. La futura reforma de la Plaza San Martín ya no se percibe solo como un proyecto arquitectónico, sino como un contrato social entre la Municipalidad y los santafesinos. Definir qué elementos de la memoria conservar, como el monumento, y cuáles modernizar, como la materialidad de los suelos o el mobiliario urbano, será el resultado de este proceso participativo que hoy dio su primer gran paso.
