Un médico de 30 años que se encuentra bajo tratamiento por consumos problemáticos fue citado por la fiscalía de Esperanza en el marco de una causa por el presunto delito de hurto calificado, tras detectarse el faltante de ampollas de fentanilo en el SAMCo local. La investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) se inició luego de que un control de rutina en el Servicio de Emergencias 107 descubriera ampollas de ranitidina adulteradas con etiquetas del potente opioide.
La investigación por el faltante de fentanilo
La Policía de Investigaciones (PDI) identificó a un médico de 30 años de Esperanza en el marco de una causa que investiga el faltante de ampollas de fentanilo del Sistema de Atención Médica para la Comunidad (SAMCo) de esa ciudad. El profesional, identificado por sus iniciales J. P. T., fue citado y, mientras permanece en libertad, se le realizó la identificación dactiloscópica.
La pesquisa comenzó a partir de una denuncia presentada por la dirección del efector de salud, luego de que un control de rutina sobre la medicación disponible para las unidades del Servicio de Emergencias 107 detectara una irregularidad: una etiqueta correspondiente a una ampolla de fentanilo estaba colocada sobre una ampolla que contenía ranitidina.
El hallazgo se produjo en dos unidades móviles y motivó una investigación interna. Como resultado, se estableció que había 10 ampollas de ranitidina con etiquetas de fentanilo, mientras que también se constató la faltante de dosis del opioide.
De acuerdo con fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA) del departamento Las Colonias, el análisis de la documentación y de los movimientos de la medicación permitió establecer indicios sobre la desaparición de alrededor de una docena de ampollas a lo largo de un período de aproximadamente seis meses. La investigación procura determinar con precisión la mecánica utilizada para retirarlas del establecimiento.
Hipótesis y situación procesal
En ese contexto, los investigadores sostienen como principal hipótesis que el profesional habría confeccionado recetas desde la farmacia del Samco para retirar fentanilo y que las ampollas no habrían sido destinadas a la atención de pacientes. La sospecha, según las fuentes consultadas, es que podrían haber sido utilizadas para consumo personal.
La fiscalía interviniente, a cargo del Dr. Alejandro Benítez, analiza por el momento el caso bajo la figura provisoria de «hurto calificado». Las fuentes consultadas remarcaron que no se trata, en principio, de una investigación por distribución de fentanilo ni existen elementos que permitan sostener una hipótesis vinculada con la venta o comercialización de estupefacientes.
La labor policial incluyó entrevistas, análisis de documentación y consultas a distintos centros asistenciales, tanto de la provincia como de otra jurisdicción. Estas últimas diligencias estuvieron vinculadas con información que surgió durante la investigación respecto de que el profesional atravesó un tratamiento por consumos problemáticos, situación que continúa siendo evaluada.
La identificación realizada por la PDI constituye una nueva instancia dentro de una causa que continúa abierta y en la que todavía resta determinar con precisión la cantidad de medicación sustraída, la modalidad utilizada y el destino que tuvo.
Intervención sanitaria y judicial
Aunque el delito investigado permite que el profesional permanezca en libertad, el caso generó especial preocupación por tratarse de un medicamento de uso hospitalario y de elevada potencia, cuya utilización requiere controles específicos.
En ese marco, la fiscalía puso en conocimiento al Ministerio de Salud de la provincia, a los efectos de que el organismo evalúe las medidas correspondientes respecto de la continuidad de la prestación de servicios del profesional en efectores públicos.
La investigación se encuentra en una etapa preliminar y el encuadre legal podría modificarse a partir de las nuevas medidas que se incorporen a la carpeta judicial.
