Santa Fe se posiciona como un actor estratégico frente al tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. La provincia, que representa el 25% de las exportaciones argentinas hacia el bloque europeo, busca capitalizar las ventajas arancelarias y de cuotas que ofrece este mercado de aproximadamente 440 millones de consumidores.
El impacto potencial de este nuevo escenario se refleja en los datos del Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (BCSF). Entre enero y julio de 2025 y el mismo período de 2026, las ventas externas santafesinas hacia la Unión Europea pasaron de US$ 973,3 millones a US$ 1.109 millones, lo que implicó un incremento del 13,9% en valor y del 13,7% en cantidades.
Reglas claras y baja progresiva de retenciones
Durante el seminario organizado por la BCSF, que contó con la presencia del embajador de la Unión Europea en la Argentina, Erik Høeg, el presidente de la entidad bursátil, Juan Pablo Durando, destacó la importancia de alcanzar criterios uniformes entre ambos bloques para evitar distorsiones en la competencia. Asimismo, el dirigente subrayó que el acuerdo contempla una baja progresiva de las retenciones agroindustriales, otorgando mayor previsibilidad a la dinámica comercial y tributaria.
Por su parte, el diplomático europeo remarcó la necesidad de realizar una tarea pedagógica junto a las autoridades locales para que los pequeños y medianos empresarios comprendan las normas y aprovechen las oportunidades de financiamiento y comercio.
En cuanto a las exigencias ambientales continentales, Høeg valoró el canal técnico abierto con la Argentina y Santa Fe, señalando que se atendieron las argumentaciones sobre la trazabilidad y la producción libre de deforestación en la provincia, lo que genera un panorama optimista para el empresariado local y las futuras inversiones.
Sustentabilidad y el mercado del biodiésel
El ministro de la Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini, enfatizó el perfil sustentable del distrito y el cumplimiento de las normativas de trazabilidad exigidas por el mercado europeo. El funcionario provincial destacó el trabajo coordinado en relación con el biodiésel, un sector clave que retomó sus comercializaciones tras la presentación conjunta de un dossier técnico respaldado por el gobierno nacional y las gestiones del cuerpo diplomático europeo.
En la misma línea, la presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), María Beatriz Giraudo, recalcó que la inserción internacional exige estándares rigurosos en materia de sanidad animal, protección vegetal e inocuidad alimentaria. Giraudo destacó la solvencia del sistema sanitario argentino y un esquema de vacunación con trazabilidad que transmite confianza a los mercados de alta exigencia.
Posicionamiento en biocombustibles avanzados
A su turno, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-Cec), Gustavo Idígoras, analizó las perspectivas para las cadenas agroexportadoras y los biocombustibles. El dirigente señaló que el sector trabaja para que las futuras normativas europeas no solo contemplen el biodiésel de soja, sino también los biocombustibles destinados a la aviación civil y al uso marítimo.
Idígoras advirtió que el consumo en este segmento se multiplicará considerablemente en los próximos años y que la firma del acuerdo otorga al país una «silla preferencial» en la discusión de las reglas comunitarias. Con un incremento en las consultas de importadores europeos interesados en harina de soja y carne vacuna, los referentes sectoriales coinciden en que Santa Fe cuenta con las condiciones naturales para consolidarse como una capital mundial en materia de biocombustibles.
