Tendencias en Rosario
Las propuestas gastronómicas se agrupan según las zonas geográficas. Al este, en el centro y al oeste pueden encontrarse ofertas bien definidas.
Juan Chiummiento
redaccion@miradorprovincial.com
El barrio de Pichincha buscará en 2017 seguir posicionándose como uno de los principales polos gastronómicos de Rosario, con propuestas para todos los paladares (y bolsillos). Este sector -que en algún momento del siglo pasado fue considerado el epicentro de la “Chicago Argentina”- consolidó durante el año pasado tres zonas bien definidas: una cercana al bulevar Oroño, otra al interior del barrio y una tercera recostada sobre Avenida Francia.
Los comercios ubicados en el margen este se caracterizan por presentar una oferta orientada hacia un público joven, de paladar refinado y poder adquisitivo medio-medio alto. Durante 2016 abrieron sus puertas Negroni y Ceviche, que se sumaron así a Rock & Fellers, Johnny B Good y Chinchivira. En poco tiempo inaugurará también, en la esquina de bulevar Oroño y Güemes, una nueva sucursal de Queens.
En las distintas calles internas de Pichincha, desde Santiago hasta Richieri, se instala una gran cantidad de emprendimientos gastronómicos con una variedad de precios y propuestas que se hace difícil encontrar una característica común. Desde Lupita (de estilo mexicano) hasta Estación Güemes (una refinada parrilla), se replican bares y restaurantes sin solución de continuidad.
En tanto, en el extremo oeste del barrio se consolidó un eje cervecero que tiene en las calles Brown y Avenida Francia sus principales sedes. Son casi una decena de espacios en donde el comensal puede disfrutar de una rápida minuta acompañada de las distintas variantes de la cerveza artesanal que tanto se puso de moda en el último tiempo. En este listado se incluyen Fenizia, Collins, Barba Roja, Zahlen y Daniel O.
En la asociación Mercado Pichincha participa cerca de la mitad de los comerciantes gastronómicos que habitan este sector del macrocentro rosarino, que llegan casi hasta los 90.
Efecto rebote
Distintos referentes consultados por Mirador Provincial opinaron que esta “zonificación” de Pichincha se dio como una consecuencia de la espontánea radicación de locales, más que por una planificación. El mismo devenir del tiempo fue consolidando esta división, que le brindan al barrio una característica distintiva.
Germán Brunner, referente de Mercado Pichincha, dijo que el movimiento se generó de manera endógena: “Se fue dando. Nosotros desde la asociación, que está cumpliendo 4 años, teníamos una situación hace un tiempo que era que los comercios de calle Francia entendían que se sentían aislados, y hoy se armó allí una movida cervecera que el primer paso lo dio Fenizia hace unos años pero hoy la cerveza es la vedette”, afirmó.
El presidente de la Asociación Hotelero Gastronómica de Rosario (AEHGAR), Rodrigo Pastor, no se animó a precisar si se trataba de una tendencia que llegaba para quedarse o solo de un fenómeno pasajero. “No veo grandes propuestas, sino lugares que se van aprovechando de las propiedades existentes. No se si se van a terminar asentando o va a cambiar”, explicó.
Desde la Municipalidad de Rosario, en tanto, destacaron la pujanza de Pichincha por encima de cualquier otra cuestión: “El barrio tuvo un crecimiento en los últimos años, una pujanza comercial que se evidencia en los más de 500 locales relevados”, opinó el secretario de Producción y Desarrollo Local, Ignacio Del Vecchio.
La unión hace la fuerza
Del Vecchio precisó además que desde el Ejecutivo se alentó al posicionamiento del barrio como polo de interés, al asistir técnicamente -junto a pasantes de la Universidad Nacional de Rosario- a la formación y desarrollo de la asociación Mercado Pichincha, incluso colaborando con la organización de eventos masivos que instalen el nombre más allá de la propuesta gastronómica.
En este marco, durante el último tiempo se organizaron ferias en donde varios locales de Pichincha sacaron su propuesta a la calle. Desde hace unos años se organiza con frecuencia la Street Food sobre bulevar Oroño, ocupando toda la arteria durante varias horas del día domingo. Y en 2016 se estrenó una feria de cerveza artesanal en calle Brown, entre Francia y Suipacha.
“Fue tal el éxito que para este año pensamos en hacer seis ferias, tres por semestre. La última que realizamos convocó a más de 30 mil personas”, dijo orgulloso Brunner, quien actúa como vocero de más de 40 locales reunidos alrededor de Mercado Pichincha, una organización que trabaja en pos de la vida del barrio.
En la asociación participa cerca de la mitad de los comerciantes gastronómicos que habitan este sector del macrocentro rosarino, que llegan casi hasta los 90, según Brunner. “Tenemos un 95 por ciento de ocupación de locales”, agregó.
El desafío es transformar al barrio en un punto de atracción no sólo para Rosario sino también para los visitantes y turistas. Y desde Mercado Pichincha aseguran que este proceso generará efectos positivos para los viejos habitantes de sus calles, que a veces se molestan por el ajetreado movimiento que cobró la zona en el último tiempo. “No se dan cuenta que cuanta más movida haya, el barrio se convierte en más seguro. Esto no era así una década atrás”, indicó Brunner.
Ciudad multicéntrica
El fortalecimiento de los denominados Centros Comerciales a Cielo Abierto es una de las principales líneas de trabajo que tiene el municipio para generar entornos más seguros.
Por ello desde la Secretaria de Producción y Desarrollo Local, junto con el Banco Municipal, lanzarán en la semana entrante una línea de créditos financiando inversiones en infraestructura de locales ubicados en estos sectores, subsidiando hasta 6 puntos la tasa de interés.
“Queremos que tanto Pichincha como otros corredores se consoliden”, aseguró el titular de la dependencia Ignacio Del Vecchio, quien a renglón seguido realzó la voluntad del Ejecutivo por celebrar acuerdos público-privados para generar mayor movimiento en estas zonas.
“Por ejemplo, la ampliación de veredas en las ochavas de Pichicha, que son estrategias que se utilizan en todos los lugares del mundo para que las personas transiten libremente, y está probada la relación virtuosa entre tránsito peatonal y ventas”, explicó.
El concepto de ciudad multicéntrica también es apoyado por la Asociación Hotelero Gastronómica de Rosario, que además de Pinchincha y Pellegrini (el otro sector tradicional para los bares y restaurantes de Rosario) apostará fuerte por la zona de Costanera Norte y Puerto Norte.
“Hemos plantado una semillita en la zona norte de Rosario, donde confluyen varios locales cercanos al puente Rosario Victoria. La idea es poder mantenerlo en el tiempo”, dijo el presidente de la entidad empresaria Rodrigo Pastor. El municipio sumo aquí un proyecto de mejora integral de la calzada, que incluye el ensanche de vereda sobre Avenida Carrasco.
En el caso de Puerto Norte aún le falta un grado de maduración desde lo urbanístico, ya que restan completar algunas obras que afiancen la zona. “Ese será otro polo”, imaginó Pastor.
El barrio tuvo un crecimiento en los últimos años, una pujanza comercial que se evidencia en los más de 500 locales relevados”.
Ignacio Del Vecchio
Secretario de Producción y Desarrollo Local
