Emprendimiento
Los envoltorios ecológicos son paños de tela de algodón, cera de abeja, resina de pino y aceite. Sirven para conservar y trasladar alimentos. Son ecológicos, reutilizables, compostables y biodegradables. La entrerriana Sheila Rougier los usa, fabrica, vende y “eco distribuye” en Gualeguaychú y Pueblo General Belgrano.
Sabina Melchiori
redaccion-er@miradorprovincial.com
“Hace mucho venía investigando y deseando los verdaderamente llamados ‘Beewraps’, un día decidí elaborar una tanda para mí y después de probarlo, los convertir en un emprendimiento”, contó a MIRADOR ENTRE RÍOS Sheila Rougier, a quien se la conoce en la provincia por su carrera actoral. Tras haber resuelto que ese sería su emprendimiento, decidió “desnorteamericanizar” el nombre: “Se me ocurrió llamarlos Pilpil que en lengua mapuche significa cuidar, hacer bien, porque cada vez que alguien usa un envoltorio ecológico, eso es lo que está haciendo con el planeta y con nosotros mismos”.
En ese sentido, Sheila recordó que una caja de papel film tarda 465 años en degradarse, y las bolsas que entregan en los mercados, cientos de años. “Creo que la pandemia nos ha dado la posibilidad de reinventarnos y de reflexionar sobre el mal uso que hacemos con los plásticos; el primer beneficio que descubrí es el reemplazo del papel film, ya que son reutilizables, hace que te olvides de ese horrible plástico gomoso que deja microplásticos en tus alimentos”. Al tener una muy buena adherencia, gracias a la resina, estos envoltorios ayudan a proteger a los alimentos de la humedad y el aire.
Reutilizar
Sheila fabrica los envoltorios ecológicos en su casa, donde cuenta con las telas de algodón y con lo necesario para derretir la cera y la resina. Como el objetivo es apuntar a la utilización de objetos reciclables y reutilizables, a cada cliente le ofrece la opción de volver a encerar los envoltorios cuando haya perdido la adherencia. Otra posibilidad es recortarlos en pedacitos para que se degraden en el compost.
Estos envoltorios son para Sheila “una manera de amigarte con la naturaleza, reflexionar sobre el uso en exceso que hacemos del plástico y encontrar soluciones más ecológicas para guardar y envolver todo lo que nos rodea” y cuando dice todo, es todo, pues hace unos meses, se le venció la rosca del escobillón y le puso un envoltorio.
Cubrir, envolver o doblar
Para amoldarlos y lograr que se adapten a cualquier forma, hay que simplemente usar el calor de las manos frotándolas previamente. Sirven para cubrir los picos de las botellas, para reemplazar las tapas perdidas de los tuppers, cubrir bowls, “o el mate cuando tenés que trasladarlo a algún lugar y no tenés frasco para guardar la yerba”, ejemplifica Sheila, quien seguidamente agrega otras opciones de uso: “Lo mismo pasa con la bombilla, o el cepillo de dientes, para evitar que se contamine, podes envolverlos con un mini envoltorio. Y una vez terminado el mate, si no querés tirar la yerba, hacés lo mismo y evitas derramarla por ahí. También son útiles para que el pan no se reseque y que el jabón o el champú sólido no se anden pegoteando por ahí”.
¿Qué más?: Para envolver las verduras, pedacitos de calabazas, paltas, sandías, lechugas, conservar alimentos en la heladera o congelarlos, siempre y cuando el proceso de descongelamiento se realice sin los paños ecológicos.
Además, con esos envoltorios es posible trasladar snacks, cereales, frutas ya cortadas, pedacitos de torta, hierbas, hebras. Amoldándolos se pueden convertir en sobres, bolsas, macetitas, bandejitas y hasta embudos. Son aptos para congelador, freezer y heladeras, pero no se recomienda su uso en carnes crudas, ni huevos. Finalmente, está prohibido usarlos en el horno o microondas.
Los usuarios
Al ser consultada sobre las repercusiones que ha tenido este innovador producto ecológico, Sheila Rougier contó que “han sido buenas, ya que el producto fue mejorando a medida que los clientes los probaban, incluso he llegado a tener ventas por mayor y un emprendimiento que realiza alfajores caseros decidió dejar de lado el papel film, para usar los Pilpil al momento de estirar y dejar reposar la masa”.
Recomendaciones
Luego de usar un envoltorio ecológico, Sheila recomienda lavarlo con unas gotitas de detergente o jabón blanco, agua y frotar suavemente para no quitar la cera. Luego enjuagarlo y dejarlo secar junto con los platos. Una vez secos, se guardan en el cajón de los repasadores.
Más info
El pack de envoltorios ecológicos que vende Sheila viene con una presentación también pensada conscientemente con tres tamaños: 30×30, 25×25 y 20×20 más una guía explicativa.
El precio es de 0.
Ella realiza eco-envíos (no utiliza automóviles) gratuitos en Gualeguaychú y Pueblo Belgrano.
También los tiene a la venta en la feria agroecológica de Plaza Belgrano, todos los viernes de 9 a 12, o en el Almacén Saludable de Bolívar 1047.
En Gualeguaychú, además de los Pilpil de Sheila Rougier, se venden los envoltorios sustentables, de iguales características, que elabora otra emprendedora: María José Carmona Raschetti, a quien se la ubica en Instagram como @paraelalma.mariajose
