Los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, integrantes de una Sala de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, revocaron la cautelar de la CGT que dejaba inactivos 82 artículos de la reforma laboral. En respuesta, la Confederación General del Trabajo (CGT) los recusó y solicitó la nulidad de su fallo.
La CGT Recusa a Jueces de la Cámara de Apelaciones del Trabajo por Fallo contra la Reforma Laboral
La Confederación General del Trabajo (CGT) recusó este lunes a los dos magistrados de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que rechazaron y dejaron sin efecto una medida cautelar contra la reforma laboral. La central sindical solicitó la «nulidad absoluta» de ese fallo, que reactivó la vigencia de la ley.
Argumentos de la Recusación y Conflicto de Intereses
La CGT recusó «con causa» a los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, integrantes de la Sala que anuló la cautelar favorable a la central obrera. El argumento central es el «prejuzgamiento» sobre los derechos que constituyen la materia de fondo de la cautelar, la cual suspendía 82 artículos de la reforma laboral.
Adicionalmente, se recusó a Pesino por «favorecer la posición de la demandada», en alusión al Estado Nacional, y simultáneamente ser beneficiado con un pedido al Consejo de la Magistratura para que continúe en su cargo más allá de los 75 años, disposición que fue publicada en el Boletín Oficial.
Cuestionamiento Ético y a la División de Poderes
El escrito legal de la CGT sostiene que obtener «un beneficio a todas luces mayúsculo como lo es continuar en el ejercicio de la función judicial por 5 años, constituye no solo una conducta contraria a la ética, sino también una causa objetiva de apartamiento de acuerdo a las reglas de la ley».
La conducta del Estado Nacional es calificada como «descalificable» al promover la continuidad en el cargo más allá de los 75 años (tal como marca la Constitución Nacional reformada en 1994) «de un magistrado que acaba de fallar a favor de la posición oficial». La CGT denuncia que «esta inconsecuencia, no es un desvarío de la autoridad, ni una razón sin fundamento, es la razón desprovista de moral, es asociar beneficios mutuos, mientras la sociedad (que abrigaba expectativas de imparcialidad) asiste, sin mediaciones, a la demolición de la división de poderes y la credibilidad en el Estado de Derecho«. Para la central, una contraprestación semejante entre un juez y el Estado Nacional constituye «un cuadro que avergüenza la tradición de la Justicia Nacional del Trabajo«.
Críticas a la Argumentación del Fallo
La CGT afirma en su presentación que el fallo de Pesino y González «ha sido dictado por jueces comprendidos en causas legales de recusación, con clara ausencia de competencia para ello y sobre la base de evidentes y manifiestos yerros». Los magistrados, al restablecer la vigencia de la reforma laboral, señalaron que no se afectaba a «sectores socialmente vulnerables» y que no se encontraba «comprometida la vida digna conforme la Convención Americana de Derechos Humanos«.
Estas apreciaciones motivaron la recusación de la CGT por prejuzgamiento, al adelantar opinión sobre la cuestión de fondo y considerar que «no son socialmente vulnerables quienes trabajan en relación de dependencia». La central obrera destacó «la desazón que provoca que jueces con especial versación laboral consideren prima facie que no son socialmente vulnerables quienes trabajan en relación de dependencia, que no se encuentre comprometida la vida digna y que los derechos laborales no sean de naturaleza alimentaria».
Declaraciones de la Cúpula Sindical
En las últimas horas, uno de los tres secretarios generales de la CGT, Cristian Jerónimo, aseguró que «recusaron» a los jueces Héctor Pérez y María González por la «aberrante suspensión de la cautelar», tras la «obscenidad» de publicar en el Boletín Oficial «la extensión de cinco años más para uno de los jueces».
«Esto genera un manto de duda, de sospecha y de duplicidad, que nosotros no vamos a dejar pasar. Nuestro equipo jurídico acaba de recusar a los jueces y, al ya estar apelada, pedimos y planteamos la nulidad de la sentencia», concluyó Jerónimo.
