En la tarde de este sábado 12 de abril se realizó una nueva edición de los Recorridos Literarios en Paraná por uno de los barrios más enigmáticos de la capital provincial. Con una buena presencia de público se recorrió la zona que se conoce como el barrio de la Alcantarilla, uno de los lugares con más densidad de artistas por metro cuadrado de la ciudad.
En los finales del Siglo XIX y los albores del XX, este era uno de los espacios más transitados: cabarets, conventillos, circos y el cementerio a pocas cuadras. Era conocido como el bajo fondo paranaense e inspiró a una gran cantidad de escritores y poetas locales. Allí también se emplazó por un tiempo un hospital psiquiátrico que, años más tarde, se desplazaría a donde hoy se encuentra el Hospital Escuela de Salud Mental.
En esta tarde sabatina, con un cielo completamente despejado en Paraná y con algo de viento, la Editorial de la UNER (EDUNER) y la Editorial Municipal volvieron a realizar una de las propuestas literarias más esperadas por la comunidad. El punto de encuentro fue la esquina de Bavio y Diamante, a quien Nicolás Jozami denominó “la calle sucia” en uno de sus más clásicos libros.

Fue con este mismo ejemplar, editado por la EDUNER, que se comenzó con el recorrido literario que luego pasaría por autores de la talla de María Celeste Mendaro y Juan Manuel Alfaro. Entre lectura y lectura, algunas de poesías y otras de crónicas, las y los encargados de la narración sacaban alguna que otra sonrisa y carcajada del público presente. La presencia de un guitarrista y un malabarista completaban la escena de época.
Las esquinas elegidas para la lectura fueron, además de la primera, la de Paraguay y Diamante, donde se rememoraron algunas historias del arroyo Antoñico y su estirpe de límite natural. Más adelante, en Paraguay y Courreges, se leyeron algunos fragmentos sobre los distintos circos que se emplazaban en la zona. Por último, en Courreges y Bavio, se recordó la inauguración del Recreativo Bochas Club, en donde hoy está el Almacén de los 33.
Para ir cerrando la tarde, se invitó a los presentes a ingresar al segundo piso del edificio del almacén donde hay una muestra de fotografías históricas de la zona. Allí también se interpretó, junto a todos los presentes, Coplas del Antoñico, escrita por Raúl Rossi y con música de Walter Heinze, y se realizó el clásico sorteo de libros de cada uno de los Recorridos Literarios.
