La obra “Ya es otoño” propone un tiempo de escucha, intimidad y evocaciones, en una puesta delicada e introspectiva. A través de una sucesión de músicas, textos e intervenciones desde la danza y teatro, los artistas convocan a tejer un relato acerca del otoño en tanto temporalidad propicia para la poesía. Una temporalidad de intervalo, suspensión y derivas, con la canción como protagonista.
La propuesta tendrá una única presentación, este sábado 24 de mayo a las 21 en La Lengua del Juglar. El grupo de artistas está integrado por Natacha Gattarello, Carolina Cóndito, Nahuel Farías y Marcelo Lescano, bajo la dirección de Lilián Rudolf.
Del grupo creativo, Mirador dialogó con la bailarina Carolina Cóndito, para conocer más en profundidad sobre las características de esta obra performática tan particular.
Mirador: -Por el titulo y lo que se observa, parece esta obra ser una especie de oda a esta estación del año. ¿Cómo y por qué nació la idea?
Carolina Cóndito: -La idea nació en el otoño del año pasado, a instancias de una fecha que tenían los músicos de esta obra, Marcelo y Nahuel Farías. Ellos tenían fechas compartidas para tocar canciones de cada uno, y nos invitaron a Natacha y a mí, a hacer una danza en esas canciones. Lo que pasó de ser unas intervenciones de baile en algunos de sus temas, empezó a crecer en un relato. Pensamos un orden, y como esas intervenciones, empezó a tejer un vínculo entre nosotros y los lenguajes, y de repente pasó a contener una teatralidad.
Entonces empezamos a sentir qué reúnen esas canciones y lo que hacíamos de la danza. Apareció la poesía, tanto en la forma del texto en las canciones como en ese modo de mirar y morar el mundo, como mirada artística. El otoño como estación podía ser entonces una metáfora de ir hacia adentro en la identidad y la mirada propia, ante tantas voces, instantaneidad multitasking, y voces ajenas que nos dispersaban. Entonces los cuatro coincidimos en que era un tiempo de observar lo que subyace, las imágenes que nos venían.
Entre esas imágenes, una fue un poema de Juan L. Ortiz que dice “Es Otoño, muchachos. Salid a caminar”. Y en una entrevista que le hizo Vicente Zito Lema dice: “Sí, estamos todos cansados, y nos olvidamos demasiado del oro del otoño. Acaso la revolución consista en lo que el hombre por siglos ha estado postergando: la necesidad del verdadero descanso, el que permite ver cómo crecen, día a día, las florcitas salvajes. El hombre necesita mirar las flores y mirar el cielo”.
La poesía y el otoño se nos entrelazaban fuertemente y ahí apareció el nombre de la obra que unió los lenguajes y el hilo narrativo de lo que queríamos convocar: a ir hacia adentro a partir de la expectación.
-Hay varios artistas en escena, y las disciplinas son danza, música, teatro y poesía. Me llama la atención la propuesta tan diversa. ¿Cómo es el cruce de todas esas artes en esta obra performática?
-Hicimos una función el año pasado y entendimos que no era una obra musical con intervenciones de danza sino una obra performática. Convocamos a Lilián Rudolf, que es actriz y directora de teatro, que nos comenzó a guiar en conectar con el sentir sensato y sensible a las bailarinas así como a los músicos.
En esencia la música es lo que predomina con sus letras, hay algunos textos propios y se entrelazan con acciones. Ahí está la teatralidad. Quizás eso hace que sea un acontecimiento escénico, más que una obra teatral. El cruce de lenguajes se potencia y revela uno con el otro: desde la danza se puede escribir, la poesía hace danzar. Es una puesta sin tantos objetos ni desplazamientos.
-¿Hay alguna trama o narrativa que puedas comentar sobre la obra?
-Hay un hilo narrativo en varios planos. Uno es el orden de las canciones que es el hilo mas evidente de inicio y cierre. Las canciones van relatando algo. Es una sucesión de estados. Las bailarinas encarnamos algunos personajes, que movilizan estados para convocar a preguntarse a qué nos invita la poesía.
Hay desencuentros, esperas, reencuentros y celebraciones, hay soledades, y hay composición colectiva. La obra propone un tejido sutil entre los distintos estados y el mayor anhelo es que el espectador complete desde su mirada.
