La Biblioteca Popular Olegario Víctor Andrade fue fundada en 1872 por el mismo poeta. Este espacio es uno de los patrimonios más valiosos de la ciudad, siendo la primera de Concordia y una de las pioneras en el interior del país. Su colección incluye ejemplares únicos sobre la historia de la ciudad y textos de consulta esenciales para historiadores y estudiantes. Sin embargo, el edificio, que también es parte del Catálogo de Obras Patrimoniales de la ciudad, está en peligro debido al deterioro y la amenaza de construcciones nuevas cercanas.
En un edificio antiguo, con fachada de revoque símil piedra, la biblioteca está situada en pleno centro de Concordia, a metros de la Plaza 25 de Mayo. A pesar de eso, durante los últimos tres años se había vuelto “invisible”.
El estado de abandono generó preocupación y el médico Germán Margaritini comenzó a juntar firmas en una plataforma online para pedir por la recuperación. Tan exitosa fue la propuesta que desde 2022 a 2025 juntó más de 30 mil expresiones de apoyo.
Con el antecedente del reclamo en las manos, dos agrupaciones comenzaron a trabajar para recuperar el espacio. Por un lado, el concejal oficialista Mauricio Rey, que expresó que “independientemente de la función pública ejercida, somos ciudadanos de bien y decidimos involucrarnos en esto de manera desinteresada y altruista, para recuperar un espacio de privilegio como es dicha biblioteca”. Por otro lado, en la lista contraria se proponía Juan Meneguín, un reconocido poeta que aseguró que quería “recuperar todo el tiempo perdido, el patrimonio y la historia de esa hermosa biblioteca”.
En el camino, las dos listas debieron explicar con claridad sus objetivos y convencer a los socios que estaban aptos para votar.
ELECCIÓN
El acto eleccionario se llevó a cabo el 7 de mayo en el edificio de la biblioteca y resultó ganadora la lista A, representada por Meneguín, quien estaba secundado por Silvana de Sousa Frade, Omar Lagraña, Fernando Belottini, Federico Maidana, Amalia Ayala, Marta Sansoni, Marisa Beguiristain, María Ema Papetti y Carlos Monná.
La agrupación que se quedó con la conducción obtuvo un total de 51 votos, mientras que la propuesta para que la llamada “lista de los concejales” se hiciera cargo del espacio cosechó 30.
Una vez conocido el resultado y delante de los asambleístas presentes, Juan Meneguín dio su primer discurso y dijo que la situación que hoy vive la biblioteca se debe a “décadas de desidia y décadas de olvido, a tal punto que se instaló en el imaginario de Concordia que esto no existía más”.
“Gracias al ‘despelote’ que armamos, al menos hicimos que ahora exista y evitamos que siga el mismo camino de otras bibliotecas que tuvieron que cerrar sus puertas”, agregó, emocionado.
Por último, pidió “no perder el tesoro que tenemos, que es este edificio que es hermoso, son los libros viejos y los libros que incorporemos. Vamos a limpiar libro por libro, hoja por hoja, además de tareas necesarias en sanitarios y otros espacios de la sede”.
TAREA TITÁNICA
Días después del acto, el flamante director dialogó con Mirador Entre Ríos y contó cuál es su idea y por qué caminos irá la recuperación. “La biblioteca parece de terror. Tenemos por delante una tarea titánica, por lo que necesitamos que la gente nos ayude para preservar el patrimonio bibliográfico, restaurarlo y preservar también el patrimonio arquitectónico, ya que nos encontramos con cosas tremendas, como que no hay baños, los pisos están destrozados y hay muchísimas goteras que generaron daños en los libros. Eso es terrible, penoso y triste”, explicó.
Su relación con el espacio que comenzará a recuperar no es reciente. “Cuando yo era niño mi tío me llevaba a escuchar discursos de Quinquela Martín, por ejemplo, y me quedaba maravillado. Ese lugar tenía mucho protagonismo, yo iba a buscar libros de astronomía, a estudiar, por eso más allá de la cuestión electoral me pone feliz pensar en que eso se reactive”, señaló.
Al hablar sobre lo que hará durante su gestión, comentó: “La gente me pregunta si soy consciente de lo que hice, y quizás todavía no, pero me quedé contento después de la elección porque ese día había 86 personas ahí dentro, cosa que no ha sucedido en años. Tenemos mucho por hacer, y claramente el Estado debe intervenir porque son demasiadas las obras que tenemos por delante, pero también tenemos a los bibliotecarios, que merecen su reconocimiento. Todo Concordia tiene que sumar, ya hemos tenido reuniones con representantes del gobierno provincial, pero el avance de la recuperación dependerá de todos”.
LUGAR DE ENCUENTROS
Durante su discurso, aseguró varias veces que había que limpiar cada libro, respecto a eso, explicó: “Es una tarea que llevará tiempo. Hay libros que tendremos que tirar porque están llenos de ácaros, otros que están húmedos y debemos limpiarlos. Son muchísimos y sabemos que tendremos que usar guantes y barbijos y limpiar uno por uno, hoja por hoja, pero queremos devolver vida a esas obras”.
Finalmente, al referirse a sus compañeros en esta tarea, describió: “En mi lista hay gente que conozco, sé de su grandeza, generosidad, conocimiento y ética. Creo que vamos a hacer mucho por esta biblioteca porque amamos la cultura, amamos Concordia y queremos que este espacio sea un lugar de encuentros”.
Mientras sigue escribiendo, Meneguín organiza reuniones con representantes de todos los sectores para que la gigante dormida, que alguna vez fuera el faro cultural de la ciudad, se despierte e ilumine a los concordienses.
