Con el objetivo de homenajear a la figura del escritor Juan José Saer, el Ministerio de Cultura de la Provincia junto a la Comuna de Serodino organizaron una jornada especial, en la víspera del “Día Saer”, (el sábado 28, día de nacimiento del escritor). La actividad, titulada “Nacido en Serodino”, fue el punto de partida del programa provincial por el Año Saer (que conmemora los 20 años de su fallecimiento), en la localidad que lo vio nacer; contó con actividades educativas y culturales, de la mano de un conjunto de invitados especiales provenientes de Rosario, Santa Fe, Pergamino y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La profesora Valeria Olivieri de Pergamino, dictando el taller “Una obra para ‘leer leyendo’” para los estudiantes; detrás, Saer parece mirarla, desde la muestra fotográfica. Foto: IAA
Con los más chicos
Por la mañana, en el salón Nyx, los estudiantes de 4° y 5° año (ambos turnos) de la Escuela Secundaria N° 216 “Mariano Moreno” de Serodino, participaron de un taller a cargo de la profesora pergaminense Valeria Olivieri, titulado “Una obra para ‘leer leyendo’”.

Tras una presentación a cargo de la directora de Industrias Culturales de Santa Fe, Lucrecia Pelliza, y del secretario de Cultura de la Comuna, Ever Arnoldo, la profesora abrió el juego a los alumnos: ““Esto no es ni una conferencia, ni una clase magistral, ni mucho menos, simplemente es una juntada de lectores de Saer en el que les voy a proponer que leamos juntos, compartamos juntos algunas impresiones sobre Saer en general, ustedes me contarán lo que me quieren contar; y sobre una propuesta en particular que es ‘La tardecita’”.
Contó: “Saer era bastante reticente a dar entrevistas, a contar cosas que tuvieran que ver con su vida. (…) Era una persona que se mostraba públicamente como escritor: que aceptaba dialogar, charlar de la literatura en general, de su literatura en particular, pero no en cuestiones de la vida. Pero sí, en estas presentaciones muy escuetas que hacía, muy breves, siempre decía: ‘Nací en Serodino’. Hay un libro que se llama ‘Juan José Saer por Juan José Saer’: María Teresa Gramuglio, que era una amiga de él, pero además una crítica muy importante de nuestra literatura, en un momento le manda a Francia una entrevista para que contestara una serie de preguntas. A él no le gustó esta idea de pregunta, respuesta, este formato de cuestionario, y le escribió un texto, atendiendo a las cosas que ella le pregunta. Ahí dice: ‘Estamos constituidos en gran parte por el lugar donde nacemos. Los primeros años del animalito humano son decisivos para su desarrollo ulterior. La lengua materna lo ayuda a constituir una realidad. Lengua y realidad son a partir de ese momento inseparables’. Y un poquito más adelante directamente se presenta: ‘Sí, nací en Serodino, provincia de Santa Fe, el 28 de junio del 1937. Mis padres eran inmigrantes sirios, nos trasladamos a Santa Fe’”.
Luego, la profesora abordó el cuento “La tardecita”, vinculando un recuerdo de infancia del personaje Barco, cuyo retrato de pueblo puede vincularse con las vivencias infantiles del escritor en el lugar, pero mostrando la trascendencia del ejercicio literario sobre el sustrato de lo real.
Habló también de los conceptos de “Zona” y de “Sistema”: “Si juntamos todas las novelas, todos los cuentos, es la historia de un conjunto de personajes que viven en un espacio determinado, cercano a la ciudad de Santa Fe. Eso sería la síntesis de la obra de Saer, pero contada en distintos momentos y en distintos lugares”. Y relacionó el uso de los gerundios en sus textos, como indicadores de acción, con la obra misma: “La obra de ser no se termina de leer nunca (…) se va construyendo a medida que la vamos leyendo”.
- Ya desde la mañana quedaron en exposición en el mismo salón la muestra fotográfica de David Fernández, Alejandro Guyot y Alejandra López; el libro álbum “Fotografías Familia Saer”, y libros de Juan José Saer de la colección Biblioteca “Estela Figueroa” de la Casa de la Cultura y de Ediciones del Ministerio de Cultura. También se realizó una proyección “en loop” durante toda la jornada de la película “Retrato de Juan José Saer”, de Rafael Filippelli (Argentina, 1996), en la casa natal del autor.
Paralelamente, Mauricio Gómez condujo desde El Vagón del Stream de la Comuna una serie de entrevistas con los participantes de la jornada, a modo también de convocatoria a la comunidad para las siguientes actividades.
Apertura institucional
Al mediodía tuvo lugar el acto inaugural, con Paulo Ricci, secretario de Desarrollos Culturales de la Provincia, como anfitrión. La primera en tomar la palabra fue la presidenta comunal, Marilina Ascani: “Es el Año Saer este 2025; entonces hay que seguir honrándolo de la mejor manera. Yo creo que este va a ser un puntapié inicial para muchos años de seguir festejándolo, recordándolo, recordar toda su obra, toda su vida. Así que desde nuestro lugar agradecidos por el día de hoy; agradecer a todo el acompañamiento que tenemos y bueno, ojalá que se vengan cosas mucho más lindas e importantes, que seguramente sí. Estamos ahí en los proyectos para hacer un centro cultural en la Casa Saer”.
Hugo Rasetto, senador por el departamento Iriondo, narró: “Siempre recuerdo a Rubén Galassi que un día me llamó cuando era mi ministro de gobierno de Antonio, me dijo, ‘Hugo, vamos a comprar la casa de Juan José’. Ahí fue, digamos, el primer granito de arena, así empezó el derrotero este que va a terminar, seguramente, con un gran centro cultural de referencia local, departamental, regional, provincial y mundial”.
“Todo lo que somos en la vida es lo que fuimos cuando tuvimos uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y chau. Y Saer es serodinense por eso. Todo lo que viene después está sellado a fuego por lo que mamamos, aprendimos, hicimos, nos enseñaron, construimos cuando tuvimos esos años. Entonces, Saer, no es que nació en Serodino: su obra fue alumbrada, pergeñada, desde lo más profundo del sistema nervioso que tuvo la humanidad de Saer, que se constituyó se soldó, se fraguó en Serodino. Así que felicitaciones por esos estímulos que dio Serodino hace tantos años y que siguen alumbrando al mundo entero”, concluyó.

Clara García, presidenta de la Cámara de Diputados de Santa Fe, retomó la mención de Rasetto a Erica Hynes (actual secretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación y ex diputada, presente en el acto) como autora de la Ley provincial 14.267 que declara a 2025 como el “Año Saer”, aprobada en 2020, en pandemia. “En sus fundamentos, ella decía eso: en estos días casi dramáticos tan terribles que vivimos, parecía que pocas cosas tenían sentido si se salían de aquella urgencia. Sin embargo, pensar en detenernos un momento para honrar la figura de este escritor. que parece que, salvo Borges, fuera el más importante de nuestro país o al menos uno de los más importantes; y allí la votamos”.
“Paulo recordaba aquel Año Saer (2017), cuando cumplía 80 años; y la provincia de Santa Fe decidió hacer un reconocimiento en el museo Rosa Galisteo; bellísimo espacio de arte y de cultura de la provincia en la propia ciudad de Santa Fe. Y recuerdo que Beatriz Sarlo, su gran amiga, casi su cómplice, decía, ‘Ninguna otra provincia podría haber hecho esta actividad del Año Saer, sino la provincia de Santa Fe’. En tu nombre, Susana, como ministra, gracias por retomarlo. Gracias por detener las urgencias para hacer algo tan pero tan importante”.
La ministra de Cultura, Susana Rueda, refirió que para el homenajeado “la narrativa tiene que contar con un lenguaje propio, que está basado en un lenguaje oral, que uno va a escribir con un lenguaje propio. La narrativa santafesina, a través de Saer, ha logrado su lenguaje (…) a pesar que él no era su voluntad: a él no le gustaban los nacionalismos, no le gustaban los regionalismos. Sin embargo, un poco esto de qué quiere decir esto de ser de Serodino, Como decía Hugo recién: hasta los cinco años, que se va formando la personalidad, uno va respirando una impronta particular; y evidentemente eso se graba en el ADN”.
“Solamente desde ahí podemos comprender cómo la narrativa de Saer, a pesar de haber vivido tantos años en París (más de los que vivió en territorio santafesino) puede tener ese nivel de detalle con respecto al paisaje. Todos nos vemos reflejados en esa literatura. Y también nos vemos reflejados en el culto que hace el artista, porque todos terminamos vinculados con sus amigos imaginarios como Tomás, como Rosemberg, como Barco. Todos tenemos amigos de esas características. Entonces, si bien renegaba de esto de los nacionalismos, de los regionalismos, todos los argentinos, sobre todo en nuestro interior, cuando leemos a Saer nos sentimos más santafesinos y más argentinos”, remató.
