El abogado penalista Franco Azziani Cánepa asiste a varias personas que sostienen, con documentación en mano, que fueron estafadas por Carina Spahn, quien está sospechada por haber vendido un tour a Mendoza que nunca salió de Paraná.
El letrado de Paraná indicó que “en el transcurso de las próximas horas me presentaré como abogado querellante de algunas de las personas damnificadas” y brindó precisiones sobre lo que podría haber sucedido. También agregó que se reunió con varias de las presuntas víctimas y consideró como “insatisfactorio y poco creíble el relato que realizó la investigada a modo de descargo en redes sociales”.
ALLANAMIENTO
Mientras tanto, la investigación prosigue sin pausa. El miércoles 16 de julio, efectivos de la Policía de Entre Ríos procedieron a allanar la vivienda de la sospechosa, ubicada en Colonia Ensayo, de donde se llevaron elementos de interés para la pesquisa que comenzó a sustanciar la fiscal Patricia Yedro, y en estos momentos impulsa su par, Laureano Dato.
En lo que concierne específicamente a sus asistidos, Azziani Cánepa informó que sus representados le habrían manifestado que “le habrían abonado por transferencia y por adelantado casi 400 mil pesos y que al momento de iniciar el viaje la denunciada no se hizo presente ni les dio ningún tipo de respuestas”.
Asimismo, informó que “el 12 de julio –fecha de salida del viaje contratado desde Paraná hacia Mendoza– la denunciante no respondió el teléfono y no brindó ningún tipo de explicación alternativa que pudiera justificar lo sucedido dejando a los pasajeros en un estado de total incertidumbre y desamparo quedando varados a la espera de colectivos que nunca llegaron por no haber sido contratados por la denunciada”.
Azziani Cánepa apreció que “ante tamaña situación, los pasajeros llamaron a los directivos de los transportes que debían llevarlos y al hacerse presentes en el lugar les confirmaron que no se los había contratado y también les indicaron que no trabajan con la denunciada porque ya habían tenido problemas con anterioridad y que ninguna reserva había para el día de la fecha ni para días posteriores”.
El querellante profundizó que a una de sus representadas, en enero “ya le habría suspendido otro viaje por supuestos ‘problemas con el hospedaje’ y que a modo de compensación le ofreció este nuevo destino que también resultó suspendido sin ningún tipo de explicación y sin ningún tipo de devolución de lo abonado en aquella oportunidad. Las transferencias se le efectuaban la señora Carina Spahn”.
El letrado pudo informar que “al día de la fecha no han existido comunicaciones de ningún tipo ni siquiera un pedido de disculpas o algún tipo de explicación que pudiera justificar el mal momento que pasaron los pasajeros y, al mismo tiempo, informó que sus representados poseen comprobantes de transferencias, certificaciones policiales, capturas de chats mantenidos y todo lo necesario para acreditar sus afirmaciones” e informó que “el grupo de supuestos damnificados rondaría las 40 o 45 personas por montos más o menos similares y con las mismas modalidades de pago”.
Por último, el letrado ratificó que “desde la querella instaremos todas las medidas procesales que sean necesarias para salvaguardar los derechos e intereses de mis representados e insistiremos para que se atribuyan las responsabilidades correspondientes tanto en fuero penal como en el fuero civil”.
